Edición: Jaime Silva

"La decisión de Irina no fue fácil": Francisca Perales, vicepresidenta de CS y rol de primera dama

20 enero 2022 | 13:33

Francisca Perales, vicepresidenta del partido de Gabriel Boric, Convergencia Social (CS), conversó con BioBioChile para entregar su mirada sobre lo que se viene para el país. A dos meses del cambio de mando, instancia en la que Sebastián Piñera entregará su cargo a su correligionario, la dirigenta remarca la importancia de "trabajar por una reactivación económica que dé garantías a las personas". ¿Y el rol de la primera dama? "La decisión de Irina (Karamanos) no fue fácil (...) A nosotros nos parece obvio que haya un debate sobre la figura de la primera dama", lanza.

“Los primeros desafíos van a estar marcados en hacer frente a la crisis social, política, económica y sanitaria que deja el gobierno de Sebastián Piñera”.

Así es como Francisca Perales, vicepresidenta de Convergencia Social (CS), grafica cómo serán los primeros meses del gobierno entrante que será conducido por Gabriel Boric, militante de su partido.

En conversación con BioBioChile, Perales analiza la labor y protagonismo que tendrá la colectividad en la coalición oficialista.

“Nuestro rol es tratar de hablar con el resto de los actores, tanto políticos como sociales, para empujar una agenda de cambios que nos permita construir un nuevo modelo de gobernabilidad”, asevera.

El cargo de la primera dama, tema que se ha tomado la agenda tras la confirmación de asunción de Irina Karamanos (también de CS), es otro de los puntos que la timonel aborda en esta entrevista.

“Nosotras aspiramos a que terminado este periodo, todo ese rol caritativo y tan conservador que dejó legado Lucía Hiriart en su momento, esté repensado en términos de política pública”, sostiene.

Nuevo gobierno

-¿Cómo visualiza los primeros meses del gobierno entrante de Gabriel Boric?

Desde los partidos de Apruebo Dignidad diferenciamos los roles. Entendemos que el rol que tenemos en el partido (Convergencia Social) es distinto al rol que tiene el gobierno y el presidente electo, por lo tanto las proyecciones sobre los primeros meses de gobierno es una discusión que va a tener que determinar el presidente electo con el comité político que conforme.

Nosotros creemos, eso sí, que tenemos que ir paso a paso, ir con tranquilidad y lo primero va a ser la designación del gabinete, que será durante los próximos días. Y lo importante es que la agenda que impulse el gobierno sea siempre de cara a la ciudadanía y respetando el sentido del programa.

-Entonces…

Ahora, respecto a las primeras proyecciones del gobierno, se ha hablado algo de esto, y como ya dijo el presidente electo, los primeros desafíos van a estar marcados en hacer frente a la crisis social, política, económica y sanitaria que deja el gobierno de Sebastián Piñera. Por lo tanto eso implica trabajar por una reactivación económica que dé garantías a las personas y también se ha hablado de la agenda de aumentar el sueldo mínimo y eso implica la pregunta de cómo se financia.

Uno de los puntos que a nosotros nos parece importante es empezar a discutir sobre la reforma tributaria que permita recaudar, pero no solamente recaudar para tener mayor ingresos en las arcas fiscales, sino que esa recaudación implica redistribución en políticas sociales, entonces evidentemente eso, para nosotros, es uno de los primeros desafíos, en el entendido de que es una discusión que se va a tener en el comité político una vez que esté conformado el gabinete.

Rol de Convergencia Social

-Y en ese sentido, ¿cuál será el rol de Convergencia Social como coalición oficialista?

Por eso decía que para nosotros es importante poder separar los roles. Nosotros entendemos que como Convergencia Social tenemos una participación en el gobierno, Gabriel es militante de Convergencia Social pero hay que distinguir los roles, y en ese sentido, nosotros como partido, el rol que entendemos es que tenemos que acompañar al próximo gobierno en el proceso de transformación. Eso es lo primero, y lo segundo que nos parece importante es aumentar la base de sustentación y consolidar la amplitud del próximo gobierno.

Nuestro rol en ese sentido es tratar de hablar con el resto de los actores, tanto políticos como sociales, para empujar una agenda de cambios que nos permita construir un nuevo modelo de gobernabilidad que permita la participación de la ciudadanía, avanzar hacia una sociedad de derechos garantizados y comprender que hay ciertos elementos que son importantes de avanzar. Como por ejemplo el crecimiento económico, pero que ese crecimiento económico no puede estar desvinculado de una distribución de la riqueza hacia la ciudadanía también.

Creemos que debemos ser parte de las respuestas que permitan dar un empuje y un avance al proceso de cambios que se abrió en Chile a propósito de la movilización de la ciudadanía y que nuestra representación institucional, social y en distintos espacios, pueda ayudar a empujar eso.

Resultados electorales de CS

-Convergencia Social cuenta con nueve diputados, quedando sólo por detrás de los 12 del PC en la coalición. Anteriormente ya habían tenido buenos resultados en la elección de constituyentes, obteniendo siete representantes, incluyendo al exvicepresidente de la CC, Jaime Bassa. ¿Cómo analizan estos resultados, considerando que como partido se crearon recién en 2018? ¿Es lo que esperaban?

Yo creo que siempre es difícil pensar en lo que uno esperaba o en lo que no esperaba. Convergencia Social es un partido reciente en términos de estructura legal, pero no es reciente respecto a su desarrollo político. Nace a propósito de la fusión de cuatro movimientos políticos que veníamos encontrándonos al tenor de la lucha social, y por tanto entendemos que nuestra trayectoria no es de los últimos dos años solamente, sino que nuestra trayectoria institucional se realiza en los últimos dos años.

Creemos que los resultados son expresión de lo que viene ocurriendo en Chile en el último tiempo. Eso no implica que nosotros queramos auto-atribuirnos una representación de la diversidad de la ciudadanía, pero creemos que nuestras propuestas están en sintonía con las demandas sociales que han venido surgiendo, a propósito de que nosotros también somos parte de esa expresión social.

Hemos sido parte de esa expresión social en el último tiempo, entonces creemos que nuestros resultados son precisamente por eso, el resultado y la expansión de Convergencia Social como partido viene a propósito de ese tema en particular. También entendemos que evidentemente eso implica mayores desafíos a propósito de ser el partido del presidente electo, uno de los principales partidos de la coalición de gobierno, y entendemos ahí que nuestro pulso movilizador es lo que tiene que seguir permeando hacia todas las bases.

El rol que hemos tomado con nuestros convencionales ha sido seguir empujando a una agenda de cambios desde el proceso constituyente, el rol que toma nuestra bancada, que ahora es de nueve parlamentarios, es de también seguir empujando esa agenda. Creemos que el desarrollo de trabajo que han tenido tanto Diego Ibáñez, Gonzalo Winter, en su momento el mismo Gabriel Boric, pueden empujar agendas de cambio. Ese es el rol que queremos seguir empujando, ahora desde una visión evidentemente dentro del oficialismo. En ese sentido, nosotros entendemos que ahí nuestro rol va a ser seguir consolidando ese apoyo del proyecto político que queremos.

-¿Cómo se gestó y qué es lo que buscan con la llegada de Mercedes Bulnes a la bancada de diputados de Convergencia Social?

Venimos trabajando con Mercedes Bulnes desde hace bastante tiempo en la región del Maule, ella también ha empujado una agenda que nosotros admiramos profundamente, que es de la defensa de los derechos humanos y defensa de las mujeres. El rol que tuvo como abogada en el caso del suicidio femicida de Antonia Barra a propósito de Martín Pradenas, nos pareció muy importante. Y entendemos ahí de que hay expresiones similares, que buscan objetivos parecidos a los nuestros, por no decir iguales, que están fuera de los partidos.

Lo que tratamos de hacer fue precisamente poder articularnos con esas expresiones que no estaban participando de partidos en distintos lugares y Mercedes es una de ellas. Nosotros creemos que su incorporación, tanto la de ella como la de otras diputadas independientes que van a ser parte de la bancada de Convergencia, fortalecen aún más la perspectiva del trabajo colectivo y de una agenda de cambios que podamos impulsar en diferentes materias, y sobre todo lo que pertenece a la perspectiva feminista en el trabajo legislativo de nuestra bancada que en nuestro caso está constituida por siete mujeres, incluyendo disidencias sexuales.

Rol del PC

-¿Qué le parecen los cuestionamientos que han surgido por el rol del PC en el nuevo gobierno?

A mí me parece que primero hay que reafirmar algo: el PC es parte de Apruebo Dignidad, y si nosotros miramos su historial, siempre ha sido un partido leal con las coaliciones de gobierno en las que ha estado pero además siempre ha sido leal con el programa de gobierno.

No estamos disponibles para hacer polémica respecto a la participación del PC en el gobierno porque entendemos que es una de las fuerzas transformadoras que va a sostener el próximo gobierno, y con la cual compartimos un proyecto político que es Apruebo Dignidad. El rol que nosotros esperamos que pueda jugar el PC, como el resto de los partidos que componen Apruebo Dignidad, es de poder acompañar al próximo gobierno a empujar esa agenda de cambios y tratar de seguir ampliando la base de sustentación del próximo gobierno.

-¿Cómo están las relaciones al interior de Convergencia Social y, a su vez, con los otros partidos de la coalición?

Nosotros entendemos que los partidos y las coaliciones son heterogéneas pero que las une algo, que es el proyecto político que quieran llevar adelante. Dentro de Convergencia Social tenemos una visión de que Apruebo Dignidad tiene que ser el eje de la coalición del próximo gobierno, y que nuestro rol como Convergencia Social va a ser empujar para que así sea. Y en ese sentido, nosotros tenemos muy claro cuál es el rol que tenemos que jugar y vamos a estar siempre disponibles para poder acompañar a nuestro presidente electo para poder desarrollar la agenda. Ese es el rol que creemos que Convergencia juega, y en ese sentido no tenemos ninguna diferencia al respecto.

-¿Qué nombres de Convergencia Social cree que tendrán un rol más potente en el gobierno?

Creemos que depende del presidente electo, le pusimos a disposición nombres para distintos perfiles en diferentes áreas y la decisión de quien terminará integrando el gobierno, ya sea el gabinete o las distintas líneas de la estructura del estado, dependerá del presidente electo. Lo que nosotros queremos decir es que estamos a disposición de trabajar en las áreas que el presidente electo estime pertinente, y para eso le pusimos a disposición nuestro cuadro político para que él pueda elegir.

-¿Pero hay un nombre al que a usted le gustaría ver teniendo un rol relevante en este nuevo gobierno?

Nosotros entendemos que la gente que pusimos a disposición tiene las capacidades suficientes para poder hacerse cargo de los distintos lugares y que va a depender del presidente electo quien tenga el mejor perfil disponible para poder ejercer algún cargo.

A nosotros lo que sí nos importa respecto a los cargos de gobierno, es que efectivamente el gabinete sea expresivo de la heterogeneidad y de la amplitud, que en el fondo represente las luchas sociales, que tenga capacidad de poder mostrar una heterogeneidad territorial. Que en el fondo sea expresivo de toda la heterogeneidad y diversidad que existe en el país. Evidentemente, lo que debe unir a toda la gente que integre el gobierno es el compromiso de poder empujar la agenda de cambios y el programa de gobierno que hemos desarrollado desde Apruebo Dignidad.

Cargo de primera dama

-Recientemente Carmen Valladares, secretaria relatora del Tribunal Calificador de Elecciones, dijo que “las mujeres ya no estamos para decorar a nadie”. Esto, a propósito de la decisión de Irina Karamanos de asumir el cargo de primera dama. ¿Coincide con ella?

Coincido totalmente en que las mujeres ya no somos un accesorio en la política, y que la paridad no es una concesión, sino que es un mínimo democrático, y por tanto no veo mayor conflicto con lo que ella menciona.

-Irina Karamanos afirmó que asumirá el rol de Primera Dama “con el compromiso de reformularlo”. ¿Cuál cree que debe ser el rol debiese tener?

A nosotros nos parece obvio que haya un debate sobre la figura de la primera dama. Nosotras, siendo parte del movimiento feminista, también hemos criticado el rol que ha cumplido esa institución y eso, a nuestro juicio, no es una fisura sino una muestra que desde dentro del feminismo hay un debate. Lo que a nosotros no nos parece aceptable son epítetos como los de Tomás Jocelyn-Holt que sólo hace noticia de esta manera, tratando de polemizar y de generar comentarios rupturistas pero que en la práctica no tienen ninguna caja de resonancia. A nosotras como feministas de Convergencia Social, lo que nos caracteriza no es decir “esto no es feminista, me corro para el lado”, sino que lo que queremos hacer es hacernos cargo y entrar a cambiar lo que creemos que hay que ir a cambiar.

En ese sentido, la decisión de Irina no fue fácil, pero una de las cosas que a nosotras nos parece importante decir es que aquí han habido dos gobiernos donde no hubo primera dama y quedó todo igual. Nosotras aspiramos a que terminado este periodo, todo ese rol caritativo y tan conservador que dejó legado Lucía Hiriart en su momento, esté repensado en términos de política pública y que eso no dependa de una figura que no es electa ni designada de acuerdo a las necesidades del país. Y por tanto, que nuestro rol será para ir quitando atribuciones a una institución que en este momento define sobre políticas públicas y financia iniciativas y que depende de una agenda personal. Lo que nosotras queremos es ir desmontando paulatinamente esa estructura que a ojos de la ciudadanía está obsoleta.

-En julio pasado, Gabriel Boric dijo que de llegar a La Moneda, terminaría con la figura de la primera dama. “No tiene ningún sentido. No puede haber cargos en el Estado que tengan que ver o estén relacionados con el parentesco del Presidente o con nadie”. ¿No hay una contradicción, considerando que Irina asumirá el cargo?

Nosotros no creemos que haya una contradicción, lo que creemos es que hubo un análisis respecto a cuál era el mejor escenario. El compromiso que tenemos respecto a terminar con la figura de la primera dama sigue siendo el mismo. La decisión que tomó Irina de tomar el cargo tiene que ver precisamente con rediseñar un espacio que a nuestro juicio tiene un poder simbólico que no está establecido por la ley y que tiene que empezar a desmontarse paulatinamente.

Entonces, no se trata solamente de ir a ocupar el cargo por estar, sino que ocupar el cargo para paulatinamente ir entregando las facultades a los estamentos que correspondan e ir terminando paulatinamente, valga la redundancia, con ese rol de primera dama que como te decía anteriormente, nosotros creemos que está obsoleto.