“Sacarle esa ayuda es como si le hubiesen cortado los deditos de su mano”, fueron las palabras con las que Paulina describió lo que significó la disminución de más de un 50% del apoyo que el Programa de Integración Escolar (PIE) le entregaba a su hijo en el Colegio Providencia.
Ella es una de las varias apoderadas que hace meses comenzaron a presentar reclamos frente a la disminución del acompañamiento a estudiantes con necesidades especiales en los establecimientos educacionales de Providencia, comuna en que las horas de especialistas del PIE se han reducido en un 18% desde el año anterior, a pesar del aumento de estudiantes ingresando al programa.
Las denuncias fueron reproducidas en Instagram bajo la consigna “la inclusión escolar en Providencia está en riesgo”, por parte de la concejala Macarena Fernández Donoso, precandidata del Frente Amplio a alcaldesa en las Elecciones Primarias de este 9 de junio.
En la publicación – enmarcada dentro de la campaña electoral – la precandidata del pacto oficialista “Contigo Chile Mejor” acusa directamente a la actual alcaldesa Evelyn Matthei Fornet (UDI) de haber tomado decisiones presupuestarias que afectarían a la educación de niños, niñas y adolescentes.
Reducción del apoyo del PIE
El hijo de Paulina tiene 9 años, va en tercero básico y está diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), con necesidades especiales de educación, dificultades para regular sus emociones y un bajo grado de comunicación verbal.
Según su madre, el 2023 él “avanzaba, a su ritmo” y “era un niño muy feliz yendo al colegio”. Este año Paulina ya no ve “ni seguridad, ni avance”, palpable en el aumento de autolesiones de su hijo, resultantes de una forma de autorregular sus emociones.
Es así como el menor pasó de tener en el colegio apoyo todas las semanas de una fonoaudióloga, una educadora diferencial, una psicóloga y una terapeuta ocupacional, a solo contar con 45 minutos de fonoaudiología semanalmente – junto a otros cinco niños – y tres sesiones semanales con una educadora diferencial.
María José también es apoderada de un niño con TEA en el Colegio Providencia, y junto a su hijo de 7 años han presenciado una fuerte disminución del apoyo que el programa le entregaba. María José relata que su hijo pasó de tener acompañamiento todos los días – con acceso a cuatro profesionales distintas y terapias personalizadas – a solo contar dos veces a la semana con sesiones con educadora diferencial en la sala con alrededor de 40 alumnos, y ahora en junio, con fonoaudióloga.
Ambas apoderadas denuncian una violación a la Ley 21.545, más conocida como “Ley TEA”, cuyo objetivo es asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades y resguardar la educación de personas autistas.
De acuerdo a la concejala, el PIE permite “generar un ambiente educativo integral para la comunidad, además de dar herramientas para que los profesores puedan trabajar en las mejores condiciones”. Es por ello que la falta de apoyo, podría generar “brechas importantes de discriminación”.
El problema en cifras
En un oficio entregado por la Corporación de Desarrollo Social de Providencia a la concejala, se confirmó que las horas de educadoras diferenciales contratadas por establecimiento disminuyeron desde 3.181 a 2.623 entre el año pasado y este, o sea, 558 menos especialistas del PIE contratados.
Esto a pesar del aumento en el monto invertido por estudiante, desde $1.750.000 en 2023 a $1.917.000 en 2024, habiendo recibido Providencia un monto de $1.435.494.500 para la implementación del programa en 2024.
Por su parte, consultada por Radio Bío Bío, desde la Dirección de Educación de Providencia, afirmaron que en el último tiempo el número de estudiantes con necesidades educativas permanentes ha aumentado considerablemente, incumpliéndose lo establecido en el decreto n°170 del Ministerio de Educación, que por norma establecía que cada curso debía tener un máximo de cinco estudiantes con necesidades educativas transitorias, y dos con necesidades permanentes.
Desde la Dirección acusan que el sistema de “tómbola” ha incidido en esto, y que este crecimiento de la cantidad de niños con necesidades especiales no ha venido acompañado de un aumento en los aportes estatales.
El Colegio Providencia, tendría un 21% de estudiantes PIE sobre el total de alumnos, con cifras similares en el Colegio El Vergel (18%) y el Liceo Juan Pablo Duarte (15%).
Según cuenta María José, en el curso de su hijo pasaron de tener cinco niños con necesidades especiales el año pasado, a tener ocho este 2024. De acuerdo a cifras publicadas por la concejala, el Colegio Providencia cuenta con 216 alumnos que integran el PIE.
De acuerdo a las denuncias, profesionales del programa se han visto en ocasiones sobrepasadas por la carga que significa el aumento de niños con necesidades especiales y la disminución de especialistas. “Si supiera la cantidad de licencias de las profesionales reventadas, uff”, comentó Paulina.
Frente a esta situación la Dirección de Educación habría reorganizado los recursos, dándole prioridad a los cursos de prekinder a cuarto básico, “considerando que los estudios demuestran que el desarrollo de habilidades en las etapas iniciales promueve una mayor autonomía personal, contribuye al desarrollo del lenguaje y la comunicación, y fortalece las habilidades para relacionarse con el entorno físico y social”.
También agregaron que para los estudiantes con necesidades educativas especiales de 5° básico a 4° medio, de igual manera se les hace un monitoreo periódico, y que el programa “Líneas de Inclusión” agrega a 109 profesionales que trabajan en distintos establecimientos públicos de la comuna.
Sin embargo, estos apoyos no han sido suficientes en la práctica, según denuncian tanto Paulina como María José, quienes se encontraban muy satisfechas con los resultados del programa el año anterior. Paulina, por su parte, ha realizado esfuerzos para contratar una tutora personalizada que ayude a su hijo, apoyo que no todos los padres se pueden permitir.
Ella misma se refirió a las quejas de otros apoderados: “Hay niños muy tristes, lo escucho de otras mamás, niños que ya no quieren ir al colegio. El Programa de Integración Escolar ya no funciona”.