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El primer desafío en las calles para el gobierno de José Antonio Kast se dio con la reactivación del movimiento estudiantil, que marca el fin de la "luna de miel" tras la instalación del nuevo mandato. Unas 3500 personas se manifestaron en Santiago contra lo que consideran retrocesos en la educación. Se registraron disturbios, barricadas y 14 detenidos, mientras que el presidente llamaba a la paz. El gobierno respaldó a la policía y el debate político se encendió.
El gobierno de José Antonio Kast enfrentó su primera prueba en las calles tras la reactivación del movimiento estudiantil.
Cabe mencionar que las movilizaciones marcaron la segunda administración del expresidente Sebastián Piñera; se desarrollaron puntualmente durante el mandato de Gabriel Boric; y ahora -a solo dos semanas de la instalación del gobierno- dieron por finalizada la “luna de miel” para José Antonio Kast.
Y es que, este jueves al mediodía, alrededor de tres mil quinientos estudiantes secundarios y universitarios se reunieron en las cercanías del ex Congreso Nacional para marchar hacia el Palacio de La Moneda.
¿El motivo? Manifestarse contra lo que califican como “retrocesos” en políticas educativas, a partir de algunas medidas que el Ejecutivo ya ha anunciado, como limitar la gratuidad hasta los 30 años o avanzar en la búsqueda de deudores del CAE.
Los voceros estudiantiles abordaron el tema, asegurando que “el gobierno de emergencia solo atiende la emergencia de los más ricos del país”. Además, señalaron que buscarán reconstruir el movimiento estudiantil y dejaron entrever que las movilizaciones volverán a hacerse sentir en las calles.
En esa línea, la vocera de la Red de Solidaridad Estudiantil, Aranza Díaz, advirtió que estarán monitoreando cada paso del Presidente Kast, mensaje que fue respaldado por la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Darling Marchant.
En paralelo a la manifestación, se registraron disturbios: algunos manifestantes derribaron vallas de seguridad, levantaron barricadas y un grupo lanzó objetos contundentes.
De hecho, se produjeron enfrentamientos en la Alameda, a la altura de Lord Cochrane, mientras que en la intersección con Santa Rosa también se instalaron barricadas. Asimismo, fueron destruidas las protecciones del monumento al general Manuel Baquedano.
Por su parte, el tránsito, como era previsible, se vio afectado: varias calles permanecieron cortadas y algunas estaciones del metro debieron cerrar.
De esta manera, el balance de la jornada dejó 14 personas detenidas, tres de ellas extranjeras, y dos carabineros lesionados.
En tanto, mientras se desarrollaba la jornada de movilización, el Presidente Kast aprovechó el acto de promulgación de la ley de Emergencia Energética, “Chile Sale Adelante”, para hacer un llamado a manifestarse de forma pacífica y sin violencia.
En esa línea, durante la tarde, el gobierno entregó un balance, en el que reafirmó su respaldo al actuar de las policías.
En ese contexto, el subsecretario del Interior, Máximo Pávez, fue consultado por la reactivación de las marchas y si cree que esto responde a que son un gobierno de derecha. Al respecto, Pávez sostuvo que, más allá de las motivaciones políticas, su labor -como Ejecutivo- estará centrada en asegurar el normal funcionamiento de la ciudad.
En medio de este escenario, el debate no tardó en trasladarse al mundo político.
Desde el Frente Amplio, la diputada Coca Ñanco defendió el derecho a la movilización, mientras que, desde el Partido Nacional Libertario, el diputado Hans Marowski cuestionó que este tipo de marchas no se hubieran manifestado con la misma intensidad durante la administración anterior.
¿Cuánto afectarán las movilizaciones al Gobierno?
Ante esta interrogante, el director del Centro de Democracia de la Universidad Central, Marco Moreno, apuntó a que la clave estará en el tipo de respuesta que entregue el Ejecutivo, ya que de ello dependerá si las manifestaciones tienden a aminorarse o, por el contrario, escalan en intensidad.
Así, la convocatoria de ayer se configuró como la primera prueba para el Gobierno. Sin embargo, también existe preocupación de cara al Día del Joven Combatiente, que se conmemorará este domingo.
Desde La Moneda, distintas fuentes han señalado que esa jornada será clave para evaluar el nivel de articulación de los movimientos.