El gobierno espera que esta semana la Comisión de Trabajo del Senado inicie la votación 'ad referendum' de la reforma de pensiones y en el parlamento esperan que a lo menos se haga una sistematización del formato de votaciones hasta diciembre. En tanto, los senadores oficialistas acusan cálculo electoral de la oposición y lamentan 'presiones externas' de grupos de interés que influyen en la postura de la oposición.
Pese a que aún no aparece citada, se espera que la Comisión de Trabajo del Senado comience un largo y complejo camino para llegar a acuerdos técnicos y políticos que viabilicen el tercer intento que se da la clase política del país, de reformar el sistema de pensiones.
Hay una hoja de ruta y plazos autoimpuestos: En diciembre de este año se debe despachar el proyecto desde la comisión y antes del receso legislativo de febrero deba estar terminado el segundo trámite constitucional.
Los ejes están señalados en un documento que fue aprobado por unanimidad. Entre ellos, destacan desarrollar mecanismos para elevar el ahorro para las pensiones, aumentando la tasa de cotización, disminuyendo la informalidad previsional y creando incentivos para la vida laboral activa; establecer parámetros objetivos para el alza de la Pensión Garantizada Universal; modificar la organización industrial del mercado de fondos de pensiones, evitando cualquier impacto negativo en la rentabilidad de los fondos.
Asimismo, un eje central para La Moneda es incrementar las pensiones actuales y de los próximos a pensionarse a través de un seguro social de carácter transitorio, focalizado en mujeres y buscando un período de vigencia para la creación de un fondo que sostenga el pago de este beneficio.
En la misma línea, el senador y presidente de la Comisión de Trabajo, Juan Antonio Coloma (UDI), dio piso a que la corrección al alza de las pensiones es una prioridad transversal, argumentando que “quienes cotizan lo hacen solo en un 10% de su remuneración, eso se pensó hace más de 40 años, cuando las expectativas de vida eran 15 años menos que ahora”.
“Como eje central, corregir las distorsiones que se producen con quienes llevan muchos años de cotización, particularmente mujeres, que al final reciben muy poca jubilación”, agergó.
Tensión entre oficialismo y oposición
El oficialismo ha tenido problemas con jugar un rol activo en las negociaciones. La mayoría opositora impuso su visión técnica en algunos de los puntos más sensibles para el sector y su peso se ha limitado a presiones a través de declaraciones y una mayor presencia de senadores oficialistas en la comisión.
El jefe de bancada del Partido Socialista, Gastón Saavedra, lleva meses apuntando que todo dependía de la derecha y de su mayoría en el Senado.
Para analizar el actuar de la oposición, se vale de dos factores: la fuerte presión externa de grupos de interés -como la Asociación de AFP- que se ejerce sobre los senadores de oposición. La controversia de la minuta sin autor, es para Saavedra un claro ejemplo. Lo segundo es la tensión electoral, ya que acusa que la derecha está esperando un triunfo como sector en las próximas elecciones, que le permita legitimar una posición contraria a la reforma.
“Los que están fuera haciendo presión, tienen una oposición a ultranzas de no hacer una reforma previsional. Presionan al actor político de la derecha para que no de los pasos a los acuerdos (…) Quieren tener un factor positivo de los votos, y ahí nos van a decir ‘mira no, ahora somos mayoría social, por tanto, no vamos a dar paso a una reforma previsional"”, dijo.
Rol de Marcel y de Jara
No es casual que han habido casi una decena de senadores de oposición que se han referido al rol del ministro de Hacienda, Mario Marcel, en las conversaciones.
Además de la buena relación que tienen con el ex presidente del Banco Central, es otra de las formas del sector para hacer un contrapunto a la ministra de Trabajo, Jeanette Jara.
Las razones tiene poco misterio: Es militante del Partido Comunista, ha tenido logros en el Congreso con otros proyectos y desde la oposición asumen que renunciará al cargo en noviembre para postular al Senado, aunque la propia ministra lo ha negado.
Este domingo, Felipe Kast, senador de Evópoli que se convirtió en el nuevo Presidente de la Comisión de Hacienda, dice que con Marcel se puede hacer un trabajo más ‘serio’ y con un cambio de ‘tono’, acusando a Jara de polarizar el debate.
“Cuando entra Marcel efectivamente logra cambiar el clima. Ven como hay un giro en la discusión hacia mayor seriedad. La ministra Jara cometió un error, que es tratar de polarizar la discusión”, señaló.
La senadora independiente Alejandra Sepúlveda valora el acuerdo de tramitación, pero mantiene un fuerte escepticismo. El viernes aseguró a La Radio que la oposición aún ‘no ha cedido absolutamente nada’.
También, la parlamentaria de O’higgins dice que las fuerzas contrarias al gobierno encontraron la forma de ‘descomprimir’ la creciente presión para votar en general el proyecto, al mismo tiempo que consiguieron postergar la votación para después de las elecciones, quitándole el triunfo al ejecutivo.
En todo caso, Sepúlveda reflexiona que quizás lo más razonable es que la reforma se resuelva después del 27 de octubre.
“La derecha con este acuerdo, inteligentemente lo que hizo fue bajar la presión sobre la idea de legislar y ad portas de una elección. Este iba a ser un tema donde la derecha sonaba absolutamente intransigente, tanto para el gobierno, de decir que ‘vamos avanzando’, como para la oposición. En términos electoral, esto suma cero”, planteó.
Desde el miércoles habrá claridad sobre como se va a sistematizar el trabajo y el propio ministro Marcel, dijo esperar que esta semana ya comience a votarse la reforma.
En todo caso, bajo el sistema ‘ad referendum’ que permitirá como una suerte de ‘simulacro’ de la votación de la reforma, que deberá ser ratificado a final de año luego de que cada punto de disenso, pase por la mesa técnica de trabajo.