En menos de tres años, el barrio Meiggs ha visto cómo los puestos informales han evolucionado de vender artículos al paso a ofrecer desde almuerzos hasta alcohol en plena vía pública.
La falta de fiscalización ha permitido la expansión de toldos azules que ahora funcionan como pequeños patios de comida sin control sanitario ni pago de impuestos.
Sobre este tema ahondó el presidente de la Asociación para el Desarrollo del Barrio Meiggs, Adolfo Numi, en Podría ser Peor.
“Eso da cuenta del colapso que hay en Alameda, en Estación Central. Ha colapsado también el transporte público, es un desorden que no tiene control, no sabemos ya qué hacer, el estado se ha visto sobrepasado”, manifestó.
Numi agrega que hace años vienen estos problemas y se han agravado debido a que “el barrio está creciendo”.
“El comercio ambulante llega incluso a General Velázquez. Porque todo el sector de los terminales de buses, la vereda sur de la alameda, está copada por comercio ilegal, cocinerías, bares, peluquerías, toldo azul, venta de alcohol. Lo único que falta es que estén haciendo un tratamiento dental en la calle, se ha visto haciendo tratamientos para el pelo”, explicó.
Numi detalla que hay personas que ven en el comercio callejero una alternativa a su bolsillo, por el bajo valor. Por lo que seguirá aumentando y “no habrá forma de detenerlo”.
“Estamos en una situación que no sé cómo resolver. Estamos dando un discurso desde el fracaso más absoluto”, manifestó.
El auditor explicó que son millones los que se cuantifica como ganancia en estas ventas ilegales, mientras que en comercio formal, no se tienen cifras de los locales chilenos, al contrario de lo chino.
“A través del comercio, formar el barrio mueve $1.500 millones de dólares en importaciones con empresas chinas”, agregó.
Finalmente, Numi explicó que estas aglomeraciones son un “caldo de cultivo” para la delincuencia.
Numi explica que se encuentran trabajando con el alcalde Desbordes, y detallan que se ha cuantificado que por turno se necesitan 400 guardias en el barrio, pero no hay financiamiento para ello.
“El problema no es del municipio, es muy fácil pegarle al alcalde de turno. El problema es del Estado; el municipio no puede disponer de carabineros. Requiere un compromiso mayor a nivel del Ministerio de Seguridad y del Presidente”, manifestó.
El entrevistado apuntó que la fama de Meiggs, de ser un “barrio barato”, ha llegado a cruzar las fronteras, puesto que está lleno de turistas argentinos.
Revisa todos los detalles en la entrevista completa.