Douglas Farah y crimen organizado: "Hay actividad iraní en Chile y todo el continente"

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El arribo del crimen organizado a Chile no es nuevo y se ha expresado de diversas formas, principalmente en el narcotráfico, el porte de armas y la trata de personas.

Una situación que también afecta al resto del continente, lo cual se ha acentuado con las crisis internas que viven naciones como Venezuela, Colombia y Nicaragua. No obstante, lo más preocupante está tras la llegada de bandas criminales extranjeras que operan en todo el territorio.

En una nueva edición de la Entrevista de Tomás Mosciatti, conversamos con el periodista e investigador estadounidense, Douglas Farah, quien explica más de este fenómeno que vive el país.

Crimen Organizado en Latinoamérica

“Hay mucho más para América Latina que el narcotráfico pero en este momento vivimos un fenómeno que jamás habíamos visto. Es que los dos poderes paralelos se están juntando y se está volviendo lo que he descrito de Estados criminalizados”, sostuvo.

Y agregó: “Es como Venezuela con Hugo Chávez y Maduro, como Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, que buscan una alianza especifica del Estado con el crimen transnacional”.

“Vemos que ese modelo se ha exportado a otros grupos que hacen la misma alianza como Bukele en El Salvador. Es cerrar los medios, atacar las ONGS, cambiar las leyes y casarse con un crimen organizado. Crean una narrativa ficticia pero dominante, si dices que no es así eres enemigo”, subrayó.

Respecto a la venta de droga en la región, señala: “Colombia sigue como gran productor, Bolivia y Perú también, lo que ha cambiado son los países consumidores como Chile, Argentina y Brasil con un mercado interno muy grande que ha facilitado el flujo de drogas a menos riesgo”.

La situación de Chile

“Chile es una ruta y estamos viendo un proceso de transición. Lo que este país tiene y no otros, es un sistema bancario con buenas relaciones en el exterior que para el lavado de dinero es muy conveniente”, expresó.

Asimismo, Farah afirmó que Chile se volvió atractivo para grupos criminales internacionales por términos de logística e infraestructura. La llegada de altos flujos migratorios al país los hizo desplegarse.

“La gran mayoría de la migración se da por factores económicos, sociales y de represión. Dentro de ese contexto hay grupos que deciden enviar gente a hacer ciertas cosas, como Maduro con sus agentes para que vayan a vigilar, lo mismo con los narcos”, dijo.

E insistió: “Dentro del contexto de una migración justificada hay un fenómeno de toda la criminalidad que va encima. Para ellos el caos en la región era un objetivo muy importante para mantener su liderazgo”.

Hace menos de una década había poca información de presencia criminal extranjera en Chile, lo cual hoy cambia con la llegada de bandas como El Tren de Aragua, El Cartel de Sinaloa, El Cartel del Golfo y Jalisco Nueva Generación, que además ha ido de la mano con el aumento de los homicidios y el sicariato.

“Se puede hacer un problema manejable dentro de la sociedad para que no sea un factor de riesgo al Estado mismo, bajar el nivel de amenaza de estos grupos para que sea contenible. Están integrados en todo el continente donde estudian las principales fallas de cada país para entrar”, complementó.

“Hay actividad Iraní en Chile y en todo el continente, está muy vinculado a Venezuela que ha sido la puerta de entrada y vemos una reactivación en su compra de productos de uso nuclear. Han reactivado una red que estaba medio quieta durante varios años y a que viene no sé”, zanjó.

Acuerdos y soluciones

“Hay dos cosas que son fundamentales y la primera es tener la voluntad política de hacerlo, hay maneras de despolitizar la agenda de seguridad interna y lograr un consenso de que el narcotráfico y la corrupción que emiten las instituciones es malo para todos los grupos y Gobiernos”.

“Los chilenos son especiales al pensar que lo del mundo exterior no les va a pasar”, cerró

Revisa la entrevista completa a Douglas Farah junto a Tomás Mosciatti en Bio Bio TV.

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El arribo del crimen organizado a Chile no es nuevo y se ha expresado de diversas formas, principalmente en el narcotráfico, el porte de armas y la trata de personas.

Una situación que también afecta al resto del continente, lo cual se ha acentuado con las crisis internas que viven naciones como Venezuela, Colombia y Nicaragua. No obstante, lo más preocupante está tras la llegada de bandas criminales extranjeras que operan en todo el territorio.

En una nueva edición de la Entrevista de Tomás Mosciatti, conversamos con el periodista e investigador estadounidense, Douglas Farah, quien explica más de este fenómeno que vive el país.

Crimen Organizado en Latinoamérica

“Hay mucho más para América Latina que el narcotráfico pero en este momento vivimos un fenómeno que jamás habíamos visto. Es que los dos poderes paralelos se están juntando y se está volviendo lo que he descrito de Estados criminalizados”, sostuvo.

Y agregó: “Es como Venezuela con Hugo Chávez y Maduro, como Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, que buscan una alianza especifica del Estado con el crimen transnacional”.

“Vemos que ese modelo se ha exportado a otros grupos que hacen la misma alianza como Bukele en El Salvador. Es cerrar los medios, atacar las ONGS, cambiar las leyes y casarse con un crimen organizado. Crean una narrativa ficticia pero dominante, si dices que no es así eres enemigo”, subrayó.

Respecto a la venta de droga en la región, señala: “Colombia sigue como gran productor, Bolivia y Perú también, lo que ha cambiado son los países consumidores como Chile, Argentina y Brasil con un mercado interno muy grande que ha facilitado el flujo de drogas a menos riesgo”.

La situación de Chile

“Chile es una ruta y estamos viendo un proceso de transición. Lo que este país tiene y no otros, es un sistema bancario con buenas relaciones en el exterior que para el lavado de dinero es muy conveniente”, expresó.

Asimismo, Farah afirmó que Chile se volvió atractivo para grupos criminales internacionales por términos de logística e infraestructura. La llegada de altos flujos migratorios al país los hizo desplegarse.

“La gran mayoría de la migración se da por factores económicos, sociales y de represión. Dentro de ese contexto hay grupos que deciden enviar gente a hacer ciertas cosas, como Maduro con sus agentes para que vayan a vigilar, lo mismo con los narcos”, dijo.

E insistió: “Dentro del contexto de una migración justificada hay un fenómeno de toda la criminalidad que va encima. Para ellos el caos en la región era un objetivo muy importante para mantener su liderazgo”.

Hace menos de una década había poca información de presencia criminal extranjera en Chile, lo cual hoy cambia con la llegada de bandas como El Tren de Aragua, El Cartel de Sinaloa, El Cartel del Golfo y Jalisco Nueva Generación, que además ha ido de la mano con el aumento de los homicidios y el sicariato.

“Se puede hacer un problema manejable dentro de la sociedad para que no sea un factor de riesgo al Estado mismo, bajar el nivel de amenaza de estos grupos para que sea contenible. Están integrados en todo el continente donde estudian las principales fallas de cada país para entrar”, complementó.

“Hay actividad Iraní en Chile y en todo el continente, está muy vinculado a Venezuela que ha sido la puerta de entrada y vemos una reactivación en su compra de productos de uso nuclear. Han reactivado una red que estaba medio quieta durante varios años y a que viene no sé”, zanjó.

Acuerdos y soluciones

“Hay dos cosas que son fundamentales y la primera es tener la voluntad política de hacerlo, hay maneras de despolitizar la agenda de seguridad interna y lograr un consenso de que el narcotráfico y la corrupción que emiten las instituciones es malo para todos los grupos y Gobiernos”.

“Los chilenos son especiales al pensar que lo del mundo exterior no les va a pasar”, cerró

Revisa la entrevista completa a Douglas Farah junto a Tomás Mosciatti en Bio Bio TV.

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