Ética y transparencia de BioBioChile
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Entre enero y agosto de este año, CGE registró 2.311 choques contra postes, cables y transformadores; Enel reportó 1.333 entre enero y octubre de 2026. El académico Javier Piedra advirtió que, al considerarse estos accidentes como fuerza mayor, las distribuidoras quedan exentas de compensaciones y multas, y pueden cobrar la reposición al conductor o su aseguradora. Por ello, cuestionó qué incentivos existen para que las empresas inviertan en prevenir estos siniestros.
Día tras día, auditores de La Radio reportan postes de luz caídos en diferentes lugares del país. Muchos de ellos son consecuencia del choque de automóviles y su tiempo de reposición, en promedio, ronda entre las 6 y 8 horas. Sin embargo, surge la interrogante sobre quién se hace cargo de esta situación y cómo es la fiscalización para evitar estos eventos.
Según datos de la Compañía General de Electricidad (CGE), sólo entre enero y agosto del presente año, hubo 2.311 choques contra postes, cables y transformadores. En tanto, entre enero y octubre de 2026, Enel reportó 1.333 choques contra las mismas instalaciones.
Frente a este escenario, en el Expreso Bío Bío nos comunicamos con el académico de la Universidad de Concepción y director de la Fundación Energía para Todos, Javier Piedra Fierro, quien explicó que “existe una normativa que es clara de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, que le indica a las distribuidoras que los postes tienen que ser instalados en lugares que no generen problemas con los automóviles”.
Por otra parte, Piedra Fierro planteó una interrogante: ¿qué incentivo tiene una distribuidora para generar medidas de prevención de postes?
Esto, considerando que a las distribuidoras se les paga la tarifa eléctrica, mientras que tienen que asegurar que no se corte la luz y, en caso de que aquello suceda, se reponga rápidamente.
Pero, cuando la luz se corta por el choque contra un poste, ocurriría una situación cómoda para las distribuidoras. “Viene la distribuidora y dice, ‘oye, pero mira, acaban de chocar un poste, ¿cómo yo controlo eso? No tengo cómo"”, dijo el académico.
En la misma línea, explicó que esa situación se denomina como “fuerza mayor”, al igual que la caída de postes por eventos climáticos extremos. Y si hay fuerza mayor, Piedra Fierro afirmó que “respiran todos los gerentes de todas las distribuidoras”.
“La distribuidora no tiene que pagar compensaciones por la interrupción de suministro ni tiene que pagar multas. Y más encima, el costo de reponer el poste se lo carga al responsable del siniestro. En este caso, al conductor que pudo haber chocado o a la aseguradora que aseguraba a ese conductor”, añadió.
De esta manera, el director de la Fundación Energía para Todos continuó preguntándose qué incentivo puede tener entonces una distribuidora para generar medidas de prevención de postes. ¿Existe algo que se les reconozca para que inviertan en prevención o qué hace el Estado para obligarlas a prevenir?