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El 18 de julio del año 64 después de Cristo comenzó el gran incendio de Roma, una catástrofe que durante seis días arrasó gran parte de la capital del Imperio romano. En ese momento gobernaba el emperador Nerón, quien debió enfrentar la destrucción de barrios completos, miles de personas sin hogar y la necesidad de reconstruir una ciudad devastada.
La reconstrucción de Roma
Las llamas comenzaron en las tiendas y almacenes ubicados en la zona sur del Circo Máximo, donde se acumulaban materiales inflamables. El fuerte viento permitió que el fuego avanzara rápidamente por distintas zonas de Roma, alcanzando las colinas del Celio y el Palatino hasta llegar al barrio de Suburra.
Durante siglos circularon versiones que responsabilizaban a los cristianos o al propio Nerón, a quien se acusó de haber observado el incendio mientras tocaba la lira. Sin embargo, la explicación más aceptada es que el desastre se originó por un accidente, favorecido por las construcciones de madera, el hacinamiento y el uso cotidiano del fuego en los hogares.
Nerón regresó a Roma desde Anzio y organizó medidas para ayudar a los damnificados, habilitando espacios públicos y sus propios jardines para recibir a quienes habían perdido sus viviendas. Después impulsó una reconstrucción de la ciudad con nuevas normas urbanísticas, calles más amplias y restricciones para evitar que un desastre similar volviera a ocurrir.
En este video, Nibaldo Mosciatti narra el gran incendio de Roma, ocurrido el 18 de julio del año 64 después de Cristo.