El 16 de octubre de 1998, los jueces españoles Manuel García Castellón y Baltasar Garzón ordenaron detener a Augusto Pinochet en Londres para interrogarlo por delitos cometidos durante la dictadura chilena contra ciudadanos españoles.
En ese momento, Pinochet estaba internado en la London Clinic para operarse de una hernia lumbar. A las seis de la tarde, quince agentes de Scotland Yard entraron a la clínica y le informaron su arresto mientras aún seguía bajo los efectos de los sedantes.
Augusto Pinochet es detenido
La noticia recorrió el mundo. El gobierno chileno la calificó como un bochorno internacional, y el presidente Eduardo Frei ordenó gestiones para traerlo de vuelta al país, alegando que solo la justicia chilena tenía potestad para juzgarlo.
La defensa impugnó el arresto y reclamó inmunidad diplomática como expresidente y senador. Un tribunal aceptó inicialmente el argumento, pero un comité de la Cámara de los Lores revocó esa decisión. Un recurso posterior obligó a formar un tercer comité para continuar el proceso.
Durante el arresto domiciliario en Virginia Waters, Pinochet recibió pocas muestras públicas de apoyo. Entre ellas destacó la visita de Margaret Thatcher, quien recordó la ayuda que él había prestado al Reino Unido durante la Guerra de las Malvinas.
El deterioro de su salud generó preocupación en el gobierno británico. Finalmente, el 2 de marzo de 2000, el ministro del Interior lo liberó por razones humanitarias tras una serie de exámenes médicos. El dictador regresó a Chile al día siguiente; al bajar del avión, se incorporó de su silla de ruedas y saludó con el bastón en alto a sus adherentes.
Pasó 503 días detenido en Londres.
En este video, Nibaldo Mosciatti relata uno de los acontecimientos que marcó la historia de Chile tras el retorno de la democracia, la detención de Augusto Pinochet en Londres.