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El 15 de octubre de 1840 fondearon en la rada de Valparaíso los primeros barcos a vapor que tuvo el país, marcando un hito en la navegación nacional.
Se trataba de los buques Chile y Perú, construidos en Inglaterra por encargo de la recién formada Compañía de Navegación a Vapor del Pacífico, fundada por el comerciante estadounidense William Wheelwright.
Barcos de vapor y la industria del carbón
Ambas naves, de 700 toneladas y equipadas con ruedas laterales, habían zarpado desde Bristol el 1 de agosto del mismo año. Fue a mediados de septiembre que cruzaron el Estrecho de Magallanes, siendo la primera vez que un barco a vapor navegaba por esos canales. El 18 de ese mes, los marinos ingleses desembarcaron cerca del Puerto del Hambre, izaron la bandera chilena y dejaron enterrada un acta con el registro del viaje.
Las tormentas australes separaron temporalmente a los barcos, pero se reunieron en Talcahuano antes de continuar hacia Valparaíso. Su llegada fue celebrada con salvas de artillería, repiques de campanas e himnos militares desde embarcaciones menores. El capitán Peacock, al mando del Perú, saludó desde la cubierta a los buques anclados y a la multitud reunida en la costa.
El servicio regular comenzó de inmediato. El 25 de octubre uno de los barcos partió al Callao con 40 pasajeros, una cifra inédita para la época.
La llegada de estas naves impulsó además el desarrollo de la industria del carbón en la zona de Arauco, tras comprobarse que el carbón local podía abastecer a los vapores sin depender de las importaciones inglesas.
En este video, Nibaldo Mosciatti relata uno de los hitos que marcó la navegación chilena.