En Causa y Efecto hablamos de los más recientes hechos en Gendarmería.
La conversación trancurrió desde gendarmes detenidos por tráfico de drogas en Alto Hospicio hasta la fiesta con alcohol y asados dentro de una celda recalcando que ya no son episodios aislados.
Hechos como los anteriores reflejan un deterioro profundo dentro de la Institución.
Los conductores advierten que lo más grave no es solo el ingreso de estos elementos, sino la falta de reacción del Estado ante indicios que muestran pérdida de control dentro de las cárceles.
En la conversación se subraya que el sistema carcelario arrastra problemas hace años.
Desde controles deficientes, posibles “cambiazos”, circulación de celulares y alcohol, y una estructura incapaz de garantizar la reinserción.
A ello se suma el peso de los gremios y la fragilidad política para enfrentar paralizaciones, lo que limita reformas de fondo.
El resultado, señalan, es un Estado que no logra retomar el control ni fijar un rumbo claro.
Finalmente Nibaldo y Néstor concluyen que el escenario es crítico:
Si las cárceles continúan funcionando como espacios donde el crimen opera con libertad, el país se acerca a un punto de inflexión.
La ausencia de respuestas firmes, más allá de declaraciones previsibles, es parte del problema.