La razón por la que algunas personas no bajan de peso pese a la dieta y el ejercicio

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No dormir bien puede influir directamente en nuestro peso o ¿no te has fijado que cada vez que tenemos sueño preferimos comer chatarra en vez de comida sana?

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Berkeley profundizó en la relación existente entre dormir mal y subir de peso, y explicó por qué nos cuesta tanto comer alimentos sanos luego de haber estado en vela.

Mediante un análisis en tiempo real de los cerebros de los participantes, los autores analizaron el funcionamiento de aquellos que durmieron bien y de aquellos que pasaron una mala noche, y determinaron que cuando tenemos sueño, los denominados “centros de recompensa” responden con más intensidad a la comida que nos hace engordar.

Además, según explicó el estudio, cuando tenemos sueño tomamos decisiones impulsivas lo que provoca que actuemos en base a lo que sentimos y no podamos evitar comer alimentos como pizzas, papas fritas o completos.

Dormir mal y menos provocó que los participantes comieran más alimentos calóricos y aumentaran en 600 calorías su régimen normal. Además, los escáneres del cerebro demostraron que a la mañana siguiente estos alimentos estimularon la amígdala, la parte del cerebro que regula algunas emociones y deseos, entre ellos, la comida.

Colores Mari | Flickr

Colores Mari | Flickr

El sitio español El País elaboró un listado con otros de los factores que te pueden hacer engordar y que tu posiblemente desconocías. Revísalos acá.

1. Tener hermanos o amigos obesos

Tener un familiar obeso, aumenta el riesgo que también sufras de sobrepeso; sobretodo si éste es mayor y del mismo sexo, es lo que sostiene Markos Pachucki, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard en un artículo publicado en American Journal of Preventive Medicine.

En cuanto a los amigos con sobrepeso, ayudan a que solo tu aumentes en kilos, es lo que afirma el doctor David Shoham de la Universidad de Loyola en Chicago, en un estudio sobre 1.800 adolescentes (PLoS One).

En tal investigación el profesional afirma que el sobrepeso se contagia, pero la delgadez también es un hábito que se transmite, y si tus amigos están flacos (IMC de 20), tu tiene un 40% más de posibilidades de reducir tu talla.

2. El año en que naciste

Si eres de aquellas personas que nacieron después de 1942 debes poner total atención. Existe una conexión entre una variante en el gen FTO y el año de nacimiento que favorece la aparición de obesidad, una correlación que es el doble de fuerte entre los nacidos después de aquella fecha.

Los científicos que han encontrado esta extraña relación, dirigidos por James Rosenquist, del Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts, no tienen una razón clara para esa asociación, aunque apuntan al desarrollo tecnológico posterior a la Segunda Guerra Mundial.

3. Restaurantes que siempre tienen música clásica

Las sonatas de Schubert pueden ser apropiadas para una cena romántica, pero debes saber que tales melodías hacen que comas más de lo previsto.

Un estudio británico de las universidades de Leicester y Surrey Roehampton, revelaron que se consumen más alimentos y se toman un mayor número de tazas de café en aquellos locales donde suena de fondo un tema clásico.

4. Trabajar de noche

Realizar labores profesionales a altas horas de la noche es un factor por el que muchas personas aumentan kilos. Y no es porque se coma más, sino porque tal práctica produce una alternación en el ritmo cardiaco.

Los seres humanos tenemos el hábito de comer con luz (del sol) y dormir cuando este astro se esconde. Razón por la que el trabajo por turnos durante la noche interrumpe el sueño y rompe el ciclo fisiológico, provocando con ello una disminución del gasto energético diario total, es lo que arrojó un estudio realizado por científicos del Instituto Médico Howard Hughes (Texas).