Una especialista entrega cinco recomendaciones prácticas para que las mujeres alcancen una vida sexual plena y satisfactoria.

El empoderamiento femenino es un concepto del que hoy se habla mucho y engloba todas las esferas, incluyendo la sexual. Lejos ha quedado la imagen de la mujer sumisa que espera que el hombre siempre tome la iniciativa, que se conforma con no tener orgasmos y una vida erótica insatisfactoria o que decide no expresar sus gustos o preferencias en la cama.

Ante este nuevo escenario, Marisol Castillo, psicóloga y Experta en sexualidad y Tantra Contemporáneo, recomienda lo siguiente a las mujeres que han decidido mejorar su vida erótica:

1. Informarse bien

Hoy hay acceso a mucha información sobre sexualidad, si bien esto es positivo, lo malo es que mucha de esta información no cuenta con fuentes fidedignas. Es por esto, que es muy importante siempre asegurarse que la fuente de lo que se está leyendo o viendo es confiable, por ejemplo, de un especialista en la materia.

2. Masturbarse

Durante años la masturbación femenina fue un tema tabú, ya que se creía que ellas no la practicaban y si lo hacían no era considerado normal. Sin embargo, hoy hay cuantiosos estudios que indican que no solo no es así, sino que además la masturbación es saludable y trae múltiples beneficios, entre ellos, aprender a conocer el cuerpo para después tener una vida sexual en pareja más placentera.

Para estos efectos, los juguetes sexuales, tales como vibradores y consoladores pueden servir como un apoyo para la auto exploración y descubrir así sensaciones y zonas erógenas. Por ejemplo, SexShop Chile cuenta con productos y juguetes para este fin fabricados con materiales compatibles con la salud sexual.

3. Aprender a disfrutar

Si bien es cierto que los tiempos y la educación ha cambiado, las mujeres tendemos a sentirnos culpables frente a situaciones que nos generan mucho placer, un ejemplo clásico, es la comida.

Con el sexo puede pasar exactamente lo mismo, sin embargo, es importante aprender a que el placer es parte de la vida, es un derecho y del que no hay de qué avergonzarse ni sentirse culpable.

4. Decir las cosas por su nombre

Las mujeres debemos aprender a comunicarnos mejor en la parte sexual con la pareja, no tenerle miedo a pedir, a decirle a la pareja qué es lo que nos gusta o no, nuestras fantasías y todo aquello que nos erotiza.

5. Entender que amor y sexo son cosas distintas

Durante mucho tiempo se dijo que las mujeres no podíamos tener sexo si es que no amábamos a la persona o si es que no había algún tipo de emoción de por medio, que el sexo casual era cosa de hombres.

Sin embargo, ya vemos que no es así. Se puede tener sexo satisfactorio en una cita de una sola noche y por otro lado, es posible que tengamos sexo insatisfactorio con quien amamos.

Es por esto que es muy importante que se entienda que tanto amor y sexo pueden ir por caminos distintos y no uno conlleva el otro. Sólo así podremos entender mejor nuestra vida sexual.

Claves para la sexualidad con una pareja estable

La terapeuta sexual y de pareja Renata Ortega Sáez define como “felicidad sexual” todo lo relacionado a conceptos como “bienestar, sensación de satisfacción y placer compartido”, y entrega, a través de su sitio web especializado, una serie de consejos para llevar a cabo este ideal.

* Sentirse deseado/a: la especialista asegura que lo principal es sentirse “el foco erótico del otro”. Es lo primero que debe importar dentro de la lista de cualidades que nos hacen sentir plenos y felices en un encuentro sexual.

* La fluidez: los encuentros y la sincronización es primordial en la práctica sexual. Dejarse llevar por lo que sentimos en ese momento más que por pautas de conducta que tengamos arraigadas. “Hacer del encuentro un ir y venir de placer y disfrute”, indica.

* La exclusividad: para Ortega este punto no se trata sólo de la fidelidad como valor moral, sino más bien a la importancia de “sentirse único y exclusivo”, para que así el encuentro provoque una sensación única que no solo está ligada al placer físico. “En otras palabras es algo así como la declaración de ‘solo contigo siento y me siento así””.

* La lealtad: “No hay nada más grato que saber con quién me estoy metiendo a la cama”, señala la terapeuta, agregando que sea “la lealtad se juega en el ámbito sexual, en la capacidad de mantener a mi pareja “informada” de lo que me está pasando, de lo que voy sintiendo y de lo que voy necesitando en el encuentro sexual”.

* El mutuo cuidado: acá tampoco se trata solo del cuidado físico frente a ITS, embarazos no deseados, etc., sino también de lo psicológico. “Es tener la convicción que el otro no me dañará, que del encuentro no se derivará una mala experiencia o un menoscabo a mi persona. Saber que me puedo entregar y vulnerar sin miedo, con plena confianza”, explica.