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Lunes 30 julio de 2018 | Publicado a las 18:02
Expertos explican cómo enfrentar la depresión postparto y fortalecer un apego saludable
Publicado por: Scarlet Stuardo La información es de: Comunicado de Prensa
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Cuando se acerca el momento de convertirse en madre, el sue√Īo plat√≥nico del apego se hace m√°s palpable. Querer estar “pegaditos”, atender lo mejor posible las necesidades del ni√Īo, sentirse llena de amor y energ√≠a, son parte de ese sue√Īo id√≠lico que no siempre se cumple.

Si bien el comportamiento del apego seg√ļn la teor√≠a es una necesidad fundamental de la esencia biol√≥gica, emocional y social, determinante para el contacto, la protecci√≥n y la regulaci√≥n en momentos donde predomina el estr√©s, √©ste no siempre se lleva a la pr√°ctica.

Seg√ļn explica el equipo docente de la carrera de Obstetricia de la Universidad San Sebasti√°n, para lograr lo que propone la teor√≠a, se debe comenzar a trabajar en el proceso de gestaci√≥n “promoviendo y facilitando la vinculaci√≥n intrauterina, la que seguir√° nutri√©ndose en el puerperio y el resto de la vida, por lo tanto, el cuidado de la salud mental de la madre o figura de apego es fundamental”.

Esto √ļltimo adquiere especial relevancia considerando que el postparto es un periodo de gran susceptibilidad para la reciente mam√°, esto debido a alteraciones hormonales, pero tambi√©n a las nuevas demandas, por ejemplo, lo que significa el cuidado a tiempo completo de un reci√©n nacido y otros factores psicosociales que est√°n tambi√©n involucrados, explica la psiquiatra de la carrera de Medicina de la U. San Sebasti√°n, Ver√≥nica Maturana.

“Existe un periodo postparto que se llama baby blue, que son m√°s o menos los primeros 10 d√≠as post parto en que puede aumentar esta angustia e irritabilidad y eso en general en psiquiatr√≠a lo consideramos “normal”. Cuando estos s√≠ntomas perduran en el tiempo, es necesario estar alertas de una posible depresi√≥n postparto, porque √©sta altera el v√≠nculo con el beb√© de diversas maneras y puede generar alteraci√≥n en el apego. Ah√≠ hay que consultar con un especialista en salud mental”, explica la acad√©mica de psiquiatr√≠a.

La experta reconoce que cuesta pedir ayuda ya que el rol social “no nos permite sentirnos mal como madre y esto tranca o dificulta una atenci√≥n adecuada cuando es necesaria”. A lo que a√Īade que en pa√≠ses donde no existe depresi√≥n postparto se debe a que se da un importante apoyo social y familiar. “Para que la madre pueda maternar es necesario redes de apoyo, es necesaria la tribu, ya sea de mujeres, amigos, familia. Necesitamos que nos cuiden para poder cuidar, necesitamos apoyo de manos amigas”, dice.

Al respecto, insta a compartir roles en especial con la pareja y entrega 4 consejos.

1. La crianza es de ambos, ¬ŅQu√© es lo que no puede hacer el padre? Dar pecho, pero todo el resto s√≠ lo puede hacer sin problemas.

2. Disfrutar de tu beb√©, de su olor, de sus sonrisas, de dormir juntos, dejar la “responsabilidad dom√©stica” para otro momento.

3. También disfrutar de momentos a solas, continuar con un hobby, salir a pasear, duchas largas.

4. La salud mental de la madre no depende sólo de la madre, o de lo que ella pueda hacer para estar mejor, depende de la pareja, de los amigos, de la familia y sin duda de la sociedad, remata la especialista.

El apego

Por su parte, la psicóloga Mary Ainsworth, autora de la teoría del apego, establece cuatro patrones de apego.

Apego seguro: caracterizado por un ni√Īo que se siente seguro, entendido y tranquilo para experimentar el desarrollo √≥ptimo de su sistema nervioso.

Apego inseguro evitativo: los lactantes presentan conductas de distanciamiento, no lloran al separarse de la madre o figura de apego, suelen concentrarse en el juego y evitan el contacto cercano, predominando emociones de ansiedad, rabia, miedo y desconfianza.

Apego inseguro ambivalente: los menores presentan reacciones fuertes a la separación, actitudes ansiosas y de protesta como llorar y aferrarse, suelen mostrar preocupación, rabia, no se calman con facilidad y no retoman el juego o exploración.

Apego desorganizado: muestran conductas desorientadas en presencia de su madre o figura de apego.

Ante estas descripciones el equipo docente se√Īala que lo m√°s importante es considerar que existe la posibilidad de mejorar los estilos de apego, lo cual es mucho m√°s factible mientras a m√°s temprana edad se realice la intervenci√≥n.

Al respecto a√Īade que “el apego se construye y fortalece a lo largo de la vida, nutri√©ndose a trav√©s de la experiencia y relaci√≥n que seguir√° existiendo entre ambos, independientemente que ya no est√©n juntos todo el d√≠a, porque la madre vuelve a trabajar. Entonces ah√≠ la figura de apego que reemplaza a la madre es clave, ya que deber√° tener la capacidad y disposici√≥n de contener y proteger al ni√Īo/a cuando lo necesite”.

El psic√≥logo chileno Felipe Lecannelier, especialista en temas de apego, propone en su libro A.M.A.R. ciertas habilidades que hay que desarrollar durante la crianza para favorecer el apego saludable con los hijos: Aprender a atender las reacciones del ni√Īo; mentalizar, es decir, empatizar con lo que le ocurre sin descalificarlo; automentalizar, saber distinguir en nosotros lo que sentimos por los ni√Īos; regular, aprender a aplicar estrategias respetuosas que no estresen y provoquen inseguridad en ellos.

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