Cada día son más las personas que se animan a producir sus propios alimentos. Las huertas en casa son una tendencia que va en aumento, impulsada por la conciencia del consumo responsable y en búsqueda de una mejor calidad nutricional y ahorro económico.

Al respecto, el equipo de expertos de ISS Chile, empresa que presta servicios de alimentación y jardinería a lo largo de todo el país, nos entrega cinco consejos para hacer nuestra propia huerta en casa.

1.Cualquier rincón donde llegue luz: Lo primero que debemos saber es que podemos armar una huerta en casi todas partes. En el patio, jardín, balcón o cualquier espacio de nuestro hogar donde llegue luz directa. Todas las plantas lo necesitan para realizar la fotosíntesis.

2. Maceteros comprados o hechos con material reciclable: Mientras más espacio tengan mejor. Pueden ser bolsas de plástico, envases tipo tetrapack, botellas de bebida o baldes. Lo único es que deben tener agujeros para drenar el agua que sobra.

3. Tierra: La tierra de cultivo debe ser fértil, suelta, esponjosa y poseer buena capacidad de retención de agua y nutrientes.

4. Siembra: Hay dos alternativas, por almácigos o en forma directa, donde se echan las semillas en la tierra. Al realizar siembra directa crecen muchas plantas en un mismo lugar por lo cual, a medida que crecen, se escogen las más fuertes y se arrancan las otras.

Si se elige la siembra por almácigos hay que instalar la tierra en recipientes pequeños para pocas semillas, esperar hasta tener una planta pequeña y luego trasplantarla a su lugar definitivo a los 30 días aproximadamente. Esto último se realiza para que en la fase de crecimiento, cuando la planta es más frágil, se pueda tener un mayor control.

5. Riego: Cada especie tiene sus propios requerimientos. Lo que se sugiere es buscar la cantidad de agua que se necesita en cada planta y así evitaremos perder semillas.

Sobre qué cosechar, los especialistas sugieren comenzar por cultivos fáciles que no necesiten de mucho cuidado y tengan un ciclo corto. Estos son: acelga, lechuga, rábano, ajo, cebolla. Cada una de estas verduras son de rápido crecimiento, no son propensas a sufrir plagas y pueden ser plantadas todo el año.

Cuando ya tengamos un poco de experiencia, podemos ir ampliando la diversidad de los alimentos y buscar semillas por temporada. Además, si tenemos poco espacio y buscamos verduras que ocupen poco lugar se recomienda optar por zanahorias, rábanos, cebolla, espinaca y lechuga. En el caso de querer plantas más grandes las opciones son brócoli, coliflor, berenjena y pimentón.

Independiente del lugar donde ubiquemos la huerta, un pequeño rincón de nuestro hogar es suficiente para abastecernos de verduras, ahorrar dinero y alimentarnos de manera saludable.