El pasado 28 de febrero se vivió una milagrosa escena en la capital de Vietnam, Hanói, luego de que una bebé de dos años y ocho meses cayera desde el piso 12 de un edificio de departamentos y fuera rescatada por un transportista que, casualmente, pasaba por fuera del lugar.

Se trata del repartidor de cargas de transporte Nguyen Ngoc Manh, hombre de 31 años apodado “Super-Manh” tras la hazaña, quien cerca de las 17:00 horas del pasado domingo escuchó gritos y un bebé llorar mientras esperaba a un cliente con su camión de entregas, informó el medio The Indian Express.

Si bien en un principio pensó que las voces se trataban de una madre reprendiendo a su hijo, pronto se percató de que sucedía algo impensado: una niña colgaba sin ningún resguardo desde una gran altura, y él debía tomar acción.

Rápidamente dejó lo que estaba haciendo y se subió al techo de un inmueble adyacente a los departamentos, con el objetivo de atrapar a la bebé que se mecía afirmada del balcón del edificio de 16 pisos. “Subí la pared y vi que podía caer en el techo metálico de una zona usada para guardar generadores eléctricos en el complejo, así que traté de escalar a la cima de éste”, comentó según lo declarado por el medio estadounidense The New York Post. “Lo logré, pero no podía sostenerme con firmeza ya que el techo estaba torcido”, añadió.

La milagrosa “salvada”

Tras un par de minutos de gran angustia, no sólo de Ngoc Manh sino que de decenas de espectadores y habitantes de los edificios cercanos que veían la dura escena, la menor no pudo sostenerse más y cayó. El hombre se mantuvo en el lugar esperando su arribo para rescatarla, y pese a que tropezó en los minutos previos, logró tomarla luego que la niña rebotara en el techo.

“Afortunadamente, la bebé cayó en mi regazo. Rápidamente la abracé, pero luego vi que salía sangre de su boca, me asusté mucho”, señaló el trabajador según consignó el medio inglés The Guardian. Y es que cuando la tenía en brazos, afirmó que la sentía como su propia hija y que tuvo una conexión emocional muy grande, ya que él tiene una bebé de la misma edad.

Tras el hecho, el hombre entregó la menor a un guardia de seguridad que la derivó al Hospital Nacional de Menores de Vietnam, donde los médicos se cercioraron de que salvó de milagro a pesar de caer desde una inmensa altura. De todas formas, la bebé resultó con una fractura en un brazo, una pierna y con una luxación de cadera, aunque su salud se mantuvo estable todo el tiempo y no sufrió lesiones que pusieran en riesgo su integridad.

Los agradecimientos del padre y el primer ministro

Consultado por los medios de comunicación, el padre de la bebé comentó que sólo tenía agradecimientos para el joven repartidor, afirmando que él le dio la oportunidad de renacer. “Sin ti no sabríamos cómo vivir. Sólo quiero darte las gracias y disculparme por nuestro comportamiento irresponsable, trataremos de sacar lo mejor de nuestros hijos de ahora en adelante. Cayó a una altura muy alta, no me lo podía imaginar”, indicó el afligido padre.

Sumado a ello, el padre de la menor señaló que incidentes como éste sirven como recordatorio para las familias, una forma de llamar la atención sobre lo esencial que es estar atentos a los niños en todo momento.

Por su parte, el primer ministro de Vietnam, Nguyễn Xuân Phúc, celebró la hazaña de Ngoc Manh e incluso le envió una carta, tildándolo de héroe. También le ofreció una recompensa en nombre del gobierno.

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Un salvador humilde

No obstante, el repartidor es humilde al respecto: afirmó que su acción fue simplemente un acto de bondad común, como los que tiene con sus familiares, y que se contenta sólo con ver a la menor con vida. “Algunos me han enviado dinero a través de mi teléfono. Esto me desorienta. No quiero recibir ningún dinero que no me haya ganado por mí mismo (…) A todos, por favor no me llamen héroe”, recalcó a los medios locales.

Pese a lo anterior, está dichoso con su hazaña. “En el momento no lo pensé tan detenidamente, pero ahora estoy feliz por haber hecho algo realmente significativo. Luego de salvar a la niña, me fui sin dejar un número de contacto, pero la familia de la menor se las arregló para contactarme e informarme de su estado de salud”, comentó el hombre.

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Las horas después del rescate

Tras asegurarse de que la pequeña que salvó estaba en buenas condiciones, el repartidor, todavía tembloroso, se desplazó rápidamente a su casa para encontrarse con su hija. Apenas la vio, la abrazó y soltó un llanto contenido.

“La noche del 28 de febrero, cuando vi a mi esposo llegar a casa cojeando de un pie, pensé que había ocurrido un accidente mientras estaba trabajando. Le pregunté preocupada qué le pasaba, pero no respondió. Vino y abrazó fuerte a los dos niños y luego rompió a llorar. No fue hasta que un vecino vino a preguntarme y me mostró el clip que entendí qué había pasado. Él no durmió en toda la noche, en parte porque le dolía el brazo, pero quizás porque lo que acababa de pasar lo había afectado”, comentó la esposa de Manh, Phung Thi Thuy.

Finalmente, Nguyen Ngoc Manh recalcó al diario local TuOitre que “La situación me hace sentir que debía hacer lo que hice (…) cualquiera en mi lugar también lo hubiera hecho”.

Ngoc Manh y su hija | Gia Đình Việt en YouTube