La actriz Florence Pugh publicó un extenso mensaje en sus redes sociales para condenar la falta de castigo hacia siete jóvenes acusados de violar en grupo a una compañera en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos.
Pero no fue todo, también acusó a Instagram de censurar sus dichos.
Si bien el mencionado hecho ocurrió en el 2024, la denuncia volvió a cobrar fuerza tras conocerse que la joven demandó a la institución por, según ella, dejar impunes a los responsables.
“Es enfermizo, cobarde y despiadado”: Florence Pugh contra Cornell
“Después de leer sobre la joven que sufrió una violación en grupo en su universidad a manos de un amigo y compañeros de clase, me siento tensa, con náuseas y ansiosa”, escribió la protagonista de Midsommar y Thunderbolts.
La actriz apuntó directamente a los hombres que guardan silencio ante este tipo de casos: “Necesitamos que nuestros hombres se sientan tan horrorizados y repugnados como nosotras”, planteó, cuestionando la idea de que “no son todos los hombres” cuando muchos “se quedan callados”.
Florence Pugh también criticó a quienes conocían los hechos y no hicieron nada por evitarlos. “Saber que una tortura tan violenta como una violación está a punto de ocurrir ‘en la planta de arriba’ y no hacer nada al respecto, es enfermizo, cobarde y despiadado”, sentenció.
Además, la intérprete fue especialmente crítica con las sanciones aplicadas por la universidad a los presuntos agresores, que en algunos casos consistieron en escribir ensayos de disculpa. “Esto es inaceptable”, afirmó, agregando que las instituciones educativas “fallan una y otra vez a las mujeres” al proteger a hombres “por miedo a que se arruine su futuro”.
“No habrá igualdad hasta que las mujeres se sientan seguras”, cerró.
Tras publicar su mensaje, Pugh publicó otro mensaje con una imagen que muestra una censura en su mensaje: “Instagram decidió bloquear mi publicación para que no se ponga delante de las personas adecuadas. Tut tut tut. Oh, cielos. Eso no se ve genial, ¿verdad? Aquí hay otra oportunidad en caso de que fueras una de esas personas que ya no pueden ver mi publicación”, escribió.
El caso judicial: de la denuncia inicial a la reapertura
Según consignó la BBC, la denunciante, identificada como Jane Doe, presentó una demanda civil el 16 de septiembre en la que asegura que fue drogada y violada por varios integrantes de la fraternidad Chi Phi la noche del 19 de octubre de 2024, cuando ella tenía 20 años.
La joven afirma que estaba intoxicada y que no estaba en condiciones de dar su consentimiento. Denunció el hecho ante la policía universitaria el 8 de noviembre de ese año, y la demanda incluye una captura de una conversación grupal en la red social Snapchat en la que se alude en términos vulgares a un posible encuentro sexual con ella.
Por su parte, Cornell, una importante universidad de Nueva York, respondió que la afirmación de que no impuso “castigos consecuentes” es falsa, y precisó que un panel evaluó el caso y aplicó sanciones que incluyeron expulsiones y suspensiones, no solo la redacción de ensayos.
Al respecto, el fiscal anunció que el caso será reabierto y llevado ante un gran jurado (un panel de ciudadanos que evalúa pruebas para decidir si corresponde presentar cargos penales), luego de que en su momento se concluyera que la declaración de la víctima no cumplía el umbral legal para acusar formalmente.
Sobre lo último, el abogado de la joven sostuvo que ella estaba “traumatizada, entumecida e incapaz de funcionar” en los días posteriores al ataque.