Vida
Mujeres divorciadas: la retrógrada norma que les impide volver a casarse cuando lo deseen
Publicado por: Pablo Cabeza
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La Nueva Ley de Matrimonio Civil, conocida también como Ley de divorcio, es una normativa que entró en vigencia a fines de 2004, derogando así la antigua Ley de Matrimonio Civil que existía desde 1884.

La principal innovaci√≥n o mejora que tuvo este nuevo ordenamiento jur√≠dico es el regulamiento de situaciones que la ley anterior no contemplaba, como la posibilidad de divorciarse y volver a casarse, raz√≥n por la que tambi√©n se le conoce como Ley de Divorcio, y que implic√≥ un intenso debate que se extendi√≥ por varios a√Īos antes de ser promulgada, donde la iglesia cat√≥lica y grupos conservadores insist√≠an en oponerse a su actualizaci√≥n en esta materia.

Cabe se√Īalar que en la ley antigua s√≠ exist√≠a el divorcio, sin embargo, este no disolv√≠a el v√≠nculo, por lo que los exc√≥nyuges no pod√≠an volver a casarse.

En el √°mbito del divorcio, tambi√©n se incluy√≥ la figura de la compensaci√≥n econ√≥mica, a la que ‚Äútiene derecho el c√≥nyuge que durante el matrimonio no trabaj√≥ remuneradamente o trabaj√≥ menos de lo que pod√≠a y quer√≠a, por dedicarse al cuidado de los hijos o a las labores del hogar com√ļn‚ÄĚ, detalla la ley.

Pixabay (cc) | Pexels
Pixabay (cc) | Pexels

No obstante, pese a las significativas mejoras en las que se trabajó para esta ley, existe una norma, específicamente el artículo 128 del Código Civil, relacionada a las segundas nupcias de los excónyuges que no permite a la mujer volver a casarse tan pronto como lo desee, por una particular razón y que solo aplica a ella y no al hombre en cuestión.

Este art√≠culo se√Īala que ‚Äúcuando un matrimonio haya sido disuelto, la mujer que est√° embarazada no podr√° contraer otras nupcias antes del parto, o no habiendo se√Īales de embarazo, antes de cumplirse los 270 d√≠as subsiguientes a la disoluci√≥n o declaraci√≥n de nulidad‚ÄĚ, y agrega que ‚Äúse podr√°n rebajar de este plazo todos los d√≠as que hayan precedido inmediatamente a dicha disoluci√≥n y en los cuales haya sido imposible el acceso del marido a la mujer‚ÄĚ.

Lo anterior, quiere decir que si una mujer desea volver a casarse, debe esperar el plazo de los nueve meses o bien solicitar una autorizaci√≥n ante un juzgado civil. Esto resulta a lo menos curioso, dado que uno de los requisitos para divorciarse en la actual Ley de Matrimonio es el cese de convivencia de uno o tres a√Īos, seg√ļn proceda (si es de mutuo acuerdo o solo uno lo solicita), por lo que el ‚Äėacercamiento‚Äô ser√≠a, en t√©rminos te√≥ricos, imposible.

Pero, ¬Ņc√≥mo se explica esta norma tan restrictiva?

De acuerdo a Sim√≥n Gonz√°lez Daza, abogado de la Pontificia Universidad Cat√≥lica de Chile, en su origen esta norma buscaba evitar confusiones respecto a la paternidad de un hijo que pudiera nacer en ese plazo, adem√°s de velar por el inter√©s superior del ni√Īo. ‚ÄúLa ley indica que ese hijo tiene derecho a tener una paternidad determinada y a ciencia cierta, para as√≠ tambi√©n evitar todos los perjuicios que a futuro puedan significarle al menor, el hecho que se cuestione su paternidad biol√≥gica‚ÄĚ, agrega Gonz√°lez.

Cabe se√Īalar que en este contexto, la ley se maneja con dos presunciones: la presunci√≥n de la concepci√≥n dentro del matrimonio, que se establece entre 180 y 300 d√≠as contados hacia atr√°s desde el d√≠a del parto; y la presunci√≥n de paternidad matrimonial, que como regla se√Īala que se presumen hijos del marido los nacidos despu√©s de la celebraci√≥n del matrimonio y dentro de los 300 d√≠as siguientes a su disoluci√≥n o a la separaci√≥n judicial de los c√≥nyuges.

Otro punto importante a destacar es que esta norma perteneciente al Código Civil, se dictó en tiempos en que la comprobación científica de paternidad de un hijo, era difícil antes de los nueve meses, por lo que se estableció esa restricción suponiendo que durante ese plazo, el progenitor siempre será el exmarido.

El punto cuestionable es que pese a la modernización de la Ley de Matrimonio Civil, esta normativa sigue aplicándose para los casos actuales de divorcio, medida que debería quedar obsoleta dado que actualmente existen exámenes de ADN que en cuestión de horas pueden aclarar una paternidad.

Y eso no es todo, pues de acuerdo a lo que exige la Ley de Divorcio, los plazos de cese de convivencia hacen ‚Äúimposible‚ÄĚ que se produzca tal confusi√≥n, lo que le quita validez al art√≠culo 128 y lo convierte en una medida discriminatoria, pues solo es la mujer quien debe esperar los nueves meses para volver a casarse o pedir una autorizaci√≥n judicial, a diferencia del hombre, quien puede contraer nuevas nupcias apenas tenga la declaraci√≥n de t√©rmino de su matrimonio, independiente de la causal.

Para Gonz√°lez, sin embargo, este ordenamiento no responde a nada m√°s que una cuesti√≥n objetiva y que en esos tiempos era necesaria. ‚ÄúEl fundamento responde a una cuesti√≥n natural y objetiva, que no tiene ning√ļn trasfondo sociol√≥gico, es simplemente porque la mujer es la que se embaraza‚ÄĚ, indica.

CCO License | Pexels
CCO License | Pexels

En el caso que no quiera esperar 270 d√≠as ¬Ņc√≥mo solicito la autorizaci√≥n?

De acuerdo al abogado, existen dos formas de presentar una solicitud. Una puede ser durante la misma causa de divorcio, donde la mujer ‚Äúdebe solicitarle al juez de familia la realizaci√≥n de un examen biol√≥gico para determinar si se encuentra o no embarazada, de modo que terminada la sentencia ella puede contraer nuevo matrimonio cuando quiera‚ÄĚ.

La otra forma es que una vez dictada la sentencia, la mujer recurra a un juzgado civil y realice el tr√°mite llamado ‚Äúautorizaci√≥n de segundas nupcias‚ÄĚ, para el que debe presentar:

1.- El certificado de matrimonio con su subinscripción de divorcio/nulidad, o certificado de defunción del cónyuge.

2.- Un certificado médico que pruebe que efectivamente no está embarazada

‚ÄúEs un tr√°mite expedito y sencillo, no deber√≠a tomar m√°s de dos meses m√°ximo, incluida la resoluci√≥n. Con la sentencia ‚Äėen mano‚Äô, la mujer puede ir al Registro Civil y contraer matrimonio apenas lo desee‚ÄĚ, agreg√≥.

CC0 License | Pexels
CC0 License | Pexels

El proyecto de ley que modifica plazos pero que duerme en el Congreso

Frente a esta problem√°tica, el a√Īo 2012 un grupo de nueve diputados de diversas bancadas pol√≠ticas present√≥ un proyecto de ley que busca modificar el art√≠culo 128 del C√≥digo Civil, permitiendo a la mujer contraer nuevas nupcias tan pronto se declare el divorcio.

Sin embargo, desde su ingreso, el 08 de noviembre de 2012, a√ļn est√° en primer tr√°mite constitucional, seg√ļn indica el sitio web de la C√°mara de Diputados.

Esta moci√≥n se√Īala que actualmente un juez puede declarar divorcio siempre y cuando exista el cese efectivo de la convivencia y de manera ininterrumpida, por a lo menos un a√Īo, si es que se desea de mutuo acuerdo, o de tres en el caso que solo uno exija la separaci√≥n.

No obstante, también se entiende que un matrimonio puede terminar por diversas causales que no exigen este cese de convivencia y que sí pueden justificar la existencia del cuestionado artículo 128 del Código Civil, como en el caso de muerte del hombre o de declaración de nulidad.

En funci√≥n de lo anterior, los autores proponen reemplazar del inciso primero de ese ordenamiento, la frase ‚ÄúCuando un matrimonio haya sido disuelto o declarado nulo” por “Cuando el matrimonio termine por muerte del marido o por declaraci√≥n de nulidad‚ÄĚ. De ese modo, la exigencia solo aplicar√≠a a tales casos, y cuando no, la mujer podr√≠a contraer matrimonio apenas tenga la sentencia de divorcio.

URL CORTA: http://rbb.cl/hsln
Tendencias Ahora