Las ventas de productos de repostería, dulces, aperitivos salados y bebidas alcohólicas han crecido por encima de la media durante el confinamiento social en España por el coronavirus.

Este menú especial para la cuarentena ya se conoce como la “dieta Bridget Jones”, en referencia al personaje creado por la escritora británica Helen Fielding.

Llevada a la pantalla grande por Reneé Zellweger, las comidas favoritas de esta productora de televisión en la ficción son el queso, el chocolate, las pizzas, las papas fritas y el helado, entre otros productos, siempre en el lado no tan saludable del espectro.

Los datos fueron difundidos este martes por la consultora Kantar, los que reflejan que después del almacenamiento masivo de alimentos básicos registrado en los días previos al 14 de marzo, cuando se decretó el inicio del aislamiento obligatorio, los españoles dispararon entre el 22 y el 29 de marzo las compras de productos de repostería hasta triplicarlas respecto a los meses previos a esta crisis.

Así, es habitual en estos días ver vacías las secciones de harinas y levaduras de los supermercados, indicador de una tendencia a cocinar más en casa.

También se ha duplicado la venta de helados, nata montada y tabletas de chocolate.

En la misma línea, productos como el azúcar, la crema de cacao o la mantequilla registraron incrementos de entre el 65% y el 80%.

Otra categoría al alza es la de bebidas alcohólicas, con la ginebra como líder con una subida del 78% en la última semana completa de marzo seguida por la cerveza, con un repunte del 66%.

Los autores del estudio han relacionado este aumento del consumo de productos de “capricho” en el hogar con el trasvase provocado por el cierre de la hostelería, donde es más frecuente tener un comportamiento más indulgente a la hora de comer.

Según las cifras de Kantar, el número de ocasiones de consumo en los hogares españoles ha crecido un 22% como consecuencia del confinamiento, impulsado por el “picoteo entre horas” y el fin de semana.