Sociedad
Domingo 09 diciembre de 2018 | Publicado a las 11:18
La historia del "doctor muerte": médico británico fue acusado de matar a más de 250 de sus pacientes
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Fue en 1970 cuando Harold Shipman consigui√≥ su t√≠tulo de m√©dico, 18 a√Īos antes de obtener el apodo “doctor muerte”, que le fue otorgado tras ser acusado de matar a cientos de sus pacientes.

Shipman nació en Nottingham, Reino Unido, hace más de siete décadas. Tal como relata el medio británico The Guardian, era el hijo consentido -entre tres hermanos- de Vera Brittan, su madre.

Sin embargo, esta realidad cambi√≥ en 1963 cuando la mujer falleci√≥ tras sufrir un c√°ncer y el futuro m√©dico vio c√≥mo en sus √ļltimos d√≠as clamaba para que el m√©dico de su familia le inyectara morfina para aliviar su dolor. Vera muri√≥ despu√©s de una dosis. Dos a√Īos despu√©s de esta tragedia, Shipman entr√≥ a estudiar a la Escuela de Medicina de Leeds.

Cumplidos sus 20 a√Īos se cas√≥ con Primrose May Oxtoby, una mujer que se sum√≠a por completo a √©l y con quien tuvo cuatro hijos.

Primrose y Harold
Primrose y Harold

En 1974, sus colegas descubrieron que sufr√≠a una adicci√≥n al analg√©sico pethidine (usado en tratamientos con niveles medios y altos de dolor) y que utilizaba recetas de pacientes para conseguirlos. Ante esto, fue multado, despedido y obligado a entrar a rehabilitaci√≥n. Tres a√Īos despu√©s volvi√≥ a ejercer su profesi√≥n.

A la edad de 47 a√Īos, pocos recordaban el pasado de adicciones a los f√°rmacos de Shipman. En ese tiempo, fund√≥ su propia cl√≠nica en Hyde (Gran Manchester, Inglaterra) y logr√≥ sumar cerca de 3 mil pacientes, cuenta un art√≠culo del a√Īo 2000 de la cadena inglesa BBC. De la misma forma, con el paso de los a√Īos comenz√≥ a sumar muertes, sin que alguien se alterara por la frecuencia.

No obstante, en marzo de 1998 Linda Reynolds, quien trabajaba en la clínica del frente, se percató de los altos índices de mortalidad entre los pacientes de su colega, en especial entre mujeres de edad avanzada, y lo informó a las autoridades.

Otro art√≠culo del medio revela que el caso de Shipman fue cerrado en apenas tres semanas, porque los dos oficiales a cargo “no encontraron ning√ļn motivo de preocupaci√≥n”. Luego de ello, tres de sus pacientes fallecieron en menos de tres meses.

Aunque las muertes fueron continuas, no fue suficiente para alertar a las autoridades hasta el fallecimiento de Kathleen Grudy, alcaldesa de Hyde, quien muri√≥ en su casa a los 81 a√Īos luego de una visita de Shipman.

Kathleen Grudy
Kathleen Grudy

En esta oportunidad, la avaricia posey√≥ al m√©dico y falsific√≥ el testamento de la mujer para heredar todos sus bienes, seg√ļn recoge el diario El Pa√≠s. Angela Woodruff, hija de Kathleen, qued√≥ impactada cuando ley√≥ el documento post mortem y de inmediato sospech√≥ de un homicidio, alertando a la polic√≠a.

“Toda mi herencia, dinero y casa a mi m√©dico. Mi familia no est√° necesitada y quiero recompensarlo por toda la atenci√≥n que me ha brindado a m√≠ y a la gente de Hyde”, dec√≠a el testamento que levant√≥ altas sospechas.

Harold Shipman
Harold Shipman

El comisario Bernard Postles tomó el caso y ordenó realizar una autopsia al cuerpo de la anciana. En los restos, los forenses encontraron niveles elevados de diamorfina (heroína). Postles ordenó exhumar 12 cadáveres de expacientes del médico, en los que encontraron altos niveles de la misma sustancia.

En 1998, la polic√≠a detuvo a Harold Shipman y lo acus√≥ de ser responsable de 15 muertes. No obstante, dos a√Īos despu√©s, las autoridades revelaron que habr√≠an cerca de doscientas sospechas de homicidio adicionales.

The Mirror
The Mirror

“Fue un tr√°gico fallo en el sistema lo que permiti√≥ que los cr√≠menes de Shipman permanecieran ocultos muchos a√Īos. Traicion√≥ la confianza de la gente y tambi√©n a la profesi√≥n a la que tan mal sirvi√≥”, expres√≥ John Chisholm, representante de la Asociaci√≥n Brit√°nica de M√©dicos en 2002.

Las cifras m√°s terribles llegaron en julio de ese a√Īo: un informe confirm√≥ que el m√©dico mat√≥ al menos a 250 de sus pacientes, de un total de 888 que murieron tras ser atendidos por √©l. De las v√≠ctimas del homicida, 171 eran mujeres y 44 eran hombres, entre 93 y 47 a√Īos, las que fueron asesinadas en un transcurso de m√°s de dos d√©cadas. Un diario local public√≥ la identidad, asesinato y datos sobre cada una de las v√≠ctimas.

En tanto, los investigadores lograron probar 15 de todas las muertes, puesto que eran suficientes para encerrar al médico con la condena de una cadena perpetua por asesinato probado y un cargo por falsificación de documentos. Diez días después de su condena, el Consejo Médico General eliminó formalmente a Shipman de su registro.

Shipman nunca reconoció alguna de esas acusaciones y su esposa se mantuvo firme creyendo en la inocencia de su marido, a pesar de las pruebas.

“Ella cre√≠a que la inyectaba para curarla”

“Tanta gente se siente tan hundida, tan sacudida por la noticia de que su padre, su madre o su abuela no tuvo la muerte en paz que cre√≠an, sino que fueron asesinados”, expres√≥ la magistrada del Tribunal Supremo, Janet Smith, respecto al caso que impact√≥ a Inglaterra.

Un a√Īo despu√©s de informe, Harold Shipman fue trasladado de la prisi√≥n de Frankland (Durhamm) a “La mansi√≥n de los monstruos”, una prisi√≥n masculina de Wakefield que alberga a terribles criminales como violadores, ped√≥filos y asesinos en serie.

Harold Shipman retratado por Jonathan Button
Harold Shipman retratado por Jonathan Button

“Mi madre ten√≠a fe total en √©l y eso es lo m√°s doloroso para m√≠: puedo verla sonri√©ndole mientras √©l le pon√≠a aquella inyecci√≥n; ella cre√≠a que era para curarla”, expres√≥ Chris Bird, exdirector del club deportivo Manchester City, e hijo de una de las v√≠ctimas del m√©dico, que ten√≠a 60 a√Īos a la hora de su homicidio.

El m√©dico escribi√≥ en su certificado de defunci√≥n que muri√≥ de un paro cardiaco, cuando en realidad fue una alta dosis de morfina la que la mat√≥. “Mam√° nunca hab√≠a tenido ninguna queja de coraz√≥n. Pero hab√≠a sido nuestro m√©dico de cabecera durante muchos, muchos a√Īos y nos result√≥ dif√≠cil cuestionar qu√© hizo y qu√© dijo”, expres√≥.

Un adicto a matar

Richard Badcock fue uno de los psiquiatras encargados de examinar a Shipman. En conversaci√≥n con el medio ingl√©s The Guardian, el experto califica al asesino como un “necrof√≠lico cl√°sico, que disfrutaba de alg√ļn tipo de gratificaci√≥n sexual en el acto de inducir la muerte”.

Aunque no se puede concluir que el fallecimiento de su madre es el gatillante de su instinto homicida, el psiquiatra se√Īala que “es una ‘coincidencia’ demasiado grande como para que ese antecedente no sea tomado en cuenta”.

Harold Shipman
Harold Shipman

“A simple vista, parece ser que la experiencia de la muerte en una edad vulnerable debe haber tenido alg√ļn papel en su posterior carrera asesina, aunque, por supuesto, es dif√≠cil especular m√°s all√° de eso”, opin√≥ el psiquiatra Robert Kaplan, en conversaci√≥n con ABC. “Era un adicto a matar”, dijo la jueza Janet Smith.

Finalmente, la √ļltima v√≠ctima de Harold Shipman fue √©l mismo: se ahorc√≥ con una s√°bana desde las rejillas de la ventana de su celda un d√≠a antes de cumplir 58 a√Īos. Aunque intentaron revivirlo para que cumpliera su condena -de la cual no alcanzaba a cumplir dos a√Īos-, el hombre fue declarado muerto en el lugar.

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