En enero de 2026, Chile declaró oficialmente 14 minerales como críticos, incluyendo cobre, litio, cobalto, tierras raras, renio y otros elementos esenciales para la transición energética.
Aunque todos son vitales para el país, Chile es el principal productor mundial de renio, concentrando cerca del 50% de las reservas globales. Este metal estratégico, esencial para superaleaciones en la industria aeroespacial (motores jet) y catalizadores petroquímicos, se obtiene como subproducto de la minería de molibdeno y cobre, destacando empresas como Molymet y Molyb (filial de Codelco). Un dato no menor es que esa compañía controla cerca del 60 a 70% del mercado mundial de renio.
¿Qué es el renio y cuál es su importancia?
El académico del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Santiago, Pedro Orrego, entregó a Diario Usach más datos sobre este metal poderoso que sostiene casi todo el desarrollo tecnológico.
“Dentro de los procesos relacionados con la minería del cobre, se genera un subproducto conocido como molibdenita. Durante el proceso de obtención del molibdeno, se puede encontrar renio (Re) como subproducto. Este es un metal muy valioso que, además, no suele encontrarse en estado puro en la naturaleza. Este es usado principalmente para realizar superaleaciones en la industria aeronáutica y en catalizadores para refinerías de petróleo”, reveló.
El profesional indicó que el renio se utiliza para el desarrollo de superaleaciones, las cuales sirven para la industria aeronáutica, espacial, generación de energía nuclear y petroquímica. “Esto se ve reflejado en la fabricación de aspas de turbinas de motores de aviones y turbinas de gas, también en piezas de puntos de contacto eléctrico, piezas para motores de cohetes”, acotó.
Orrego agregó que “el renio se utiliza como catalizador positivo en la electrólisis del agua, un proceso clave para la producción de hidrógeno verde. Esta forma de hidrógeno se genera a partir de agua utilizando electricidad proveniente de fuentes renovables”.
El académico indicó que se trata de “uno de los metales más valiosos del mundo y, en comparación al cobre, es 300 veces más valioso”.