Dolor de cabeza, músculos y sentir que los ojos te tiritan de manera constante, son algunas de las señales que nos avisan de podríamos estar viviendo un cuadro de estrés. Síntomas que con el cierre de año, aumentan cada vez más.

Estrés. El último trimestre del año es una época en que las personas están más agotadas y estresadas, algo que se acentúa en un contexto de pandemia, adaptación a nuevos formatos laborales y cambios sociales.

Así lo complementa un estudio elaborado por Senda, que reveló que el consumo de tranquilizantes aumentó en un 40%. De hecho, sin ir más lejos, del total de licencias médicas electrónicas emitidas en los primeros 8 meses del año, “Trastornos mentales y del comportamiento” alcanza casi el 30%.

A dichos datos, se suma una encuesta elaborada por LinkedIn a más de 5.000 trabajadores, cifrando que el 74% de las mujeres y el 61% de los hombres se sienten estresados.  De hecho, del total de licencias médicas electrónicas emitidas en los primeros 8 meses del año, “Trastornos mentales y del comportamiento” alcanza casi el 30%.

“El estrés es la tensión que, manteniéndose prolongadamente en el tiempo, o que, siendo muy intensa, o ambas cosas a la vez, rebasa las disponibilidades energéticas fisiológicas y psíquicas de la persona, y conduce al agotamiento”, afirma la médico psiquiatra y Gerenta General de Grupo Cetep, Claudia Barrera.

“Cabe destacar que, todas las personas tienen diferentes formas de afrontar el estrés de fin de año, por lo mismo es importante sobrellevar el este problema, para reducir los síntomas a tiempo”.

Síntomas de estrés en el cuerpo

¿Te tirita el ojo? El temblor en el ojo no se asocia a una causa concreta, pero puede producirse por estrés o ansiedad, en momentos determinados de la vida.

“Es recomendable dormir más. Reducir la ingesta de cafeína. Hidratar los ojos con colirios o gotas oftálmicas”, comenta el médico psiquiatra de Cetep.

¿Te duele la cabeza? Es el síntoma más común del estrés y es provocado por la tensión muscular que ejercemos sobre la cabeza, la mandíbula y el cuello, entre otros.

“Controlar la respiración, estirar el cuello y los hombros; estira brazos y cabeza; estira la espalda y muñecas e inclina la cabeza y barbilla. Darte una pausa y practicar estos ejercicios por 5 minutos te aliviará la tensión y el malestar”, comenta la Dra Barrera.

¿Te duelen los músculos? Cuando nos estresamos, lo que ocurre es que tensamos de forma automática los músculos de la mandíbula, los que rodean los ojos y la boca, así como los músculos del cuello y la espalda.

Se trata de una reacción refleja para protegernos. Y, de hecho, no es mala, excepto cuando el estrés se convierte en algo permanente en nuestra vida.

“Es recomendable aplicar compresas de calor en el área afectada para facilitar la relajación muscular. También el mindfulness es un método excelente para combatir la tensión muscular por estrés debido a que incrementa la conciencia emocional, facilitando la gestión de los estados emocionales”, añaden desde Cetep.

¿Cómo controlar el estrés?

– Toma respiraciones profundas

Esto te obliga a respirar más lento y ayuda a relajar tus músculos. El oxígeno adicional envía un mensaje al cerebro para calmar y relajar tu cuerpo.

– Estírate

Al estirarte podrás relajar los músculos y sentirte menos tenso/a.
Escribe tus pensamientos. Lleva un diario o solo anota las cosas por las que estás agradecido/a para ayudarte a controlar el estrés.

– Duerme lo suficiente

La mayoría de los adultos necesita entre 7 y 9 horas de sueño por noche para sentirse descansados.

– Come sano

La cafeína o los alimentos ricos en azúcar te dan sacudidas de energía que desaparecen rápidamente. En su lugar, come alimentos con vitaminas B, como bananas, pescado, palta, pollo y vegetales con hojas verdes oscuras.

– Ponte en movimiento

La actividad física puede relajar tus músculos y mejorar tu humor. La actividad física puede ayudar a aliviar los síntomas de la depresión y la ansiedad.

– Habla con tus amigos o familiares

Pueden ayudarte a ver tus problemas de otra forma y sugerir soluciones. O bien, ser capaz de hablar con un familiar o amigo acerca de una fuente de estrés puede ayudarte a sentirte mejor.

– Busca ayuda profesional si la necesitas

Tu médico puede sugerir el asesoramiento o recetarte medicamentos, tales como antidepresivos o medicamentos para dormir.

– Organízate

Ser desorganizado/a es un signo de estrés, pero también puede generarlo. Las listas de quehaceres ayudan a organizar tu trabajo y tu vida en casa. Clasifica cuáles son las tareas más importantes en casa y en el trabajo, y hazlas primero.