Fotografía: Maribel Fornerod | Agencia UNO

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  • La Compañía General de Electricidad ha estado sufriendo diversos cambios en el último tiempo, en medio de una progresiva política de “adelgazamiento”, que incluye la externalización de servicios y, por ende, la desvinculación de trabajadores.

    Desde 2017 la empresa está intentando dar un giro en su negocio para concentrarse en lo que es la distribución eléctrica, lo que implica optimizar sus recursos. Y como efecto colateral, esto implica la disminución de trabajadores.

    Al interior de la CGE corren vientos de cambios, que se han venido efectuando principalmente luego que la multinacional española Naturgy, ex Gas Natural Fenosa, comprara la empresa en una operación que alcanzó los 3.300 millones de dólares, en noviembre de 2014.

    Este último hecho trajo importantes transformaciones en la compañía, absorbiendo filiales, separando el negocio del gas, externalizando servicios y poniendo en marcha una maquinaria para lograr mayores réditos, y por consiguiente, menores pérdidas.

    Se trata de una política de “adelgazamiento”, que consiste en reducir costos en inversiones y en el mantenimiento, cuyo mayor efecto está en la externalización de los servicios, dejando en manos de subcontratistas labores como, por ejemplo, de las mantenciones.

    Precisamente, esa reducción en los mantenimientos habría sido una de las causas de los gigantescos incendios forestales ocurridos durante el verano de 2017 en las regiones de O’Higgins y Maule, en donde las investigaciones policiales apuntaron a los árboles ubicados cerca de las líneas de transmisión y que no fueron podados oportunamente.

    Recordemos que en esta causa tres altos ejecutivos de la CGE -el gerente de Operaciones, Esteban Vucetich; el gerente de Mantenimiento y Construcción de Santa Cruz, José Reyes; y el gerente técnico de O’Higgins, Pablo Yáñez- fueron formalizados por el delito de incendio, pese a que actualmente la Fiscalía está evaluando una suspensión condicional de la investigación, buscando una compensación económica por parte de la empresa, situación que se decidirá recién este 24 de junio.

    Incluso, cinco alcaldes de la Provincia de Talagante, en la región Metropolitana, se reunieron con el superintendente de Electricidad y Combustibles, Luis Ávila, a quien le entregaron una solicitud para el término de concesión con CGE.

    Se trata de los alcaldes de Talagante, Carlos Álvarez; Peñaflor, Nibaldo Meza; Isla de Maipo, Carlos Adasme; El Monte, Francisco Gómez; y Padre Hurtado, José Miguel Arellano, quienes están molestos por los cortes de suministro eléctrico que ha sufrido la zona, llegando algunos de estos a extenderse por más de un día.

    “El servicio nunca no ha sido el esperado, pero lo que ha sucedido el último año ha superado todos los cánones y estándares legales en términos de mala calidad”, acusaron.

    Desde la SEC, en tanto, el superintendente Luis Ávila sostuvo que “hemos recibido esta petición formal, por lo tanto nuestro deber como autoridades que fiscalizamos el desempeño de las empresas eléctricas es tomar este documento y hacer un análisis que permita determinar si estamos frente a un caso que esa es la mejor salida”.

    Destacar que la Superintendencia aún debe determinar si es viable esta petición.

    Volviendo a la política de adelgazamiento, lo cierto es que ésta coincidió además con la llegada poco tiempo después -en febrero de 2018- del nuevo presidente de la multinacional española Gas Natural Fenosa -actualmente Naturgy-, Francisco Reynés, quien sorpresivamente dejó Abertis para embarcarse en este desafío marcado por un ambicioso plan estratégico hasta 2022.

    De ahí entonces que no es de extrañar que CGE esté explorando una eventual venta de la Empresa Eléctrica de Magallanes, Edelmag.

    Maribel Fornerod | Agencia UNO
    Maribel Fornerod | Agencia UNO

    Recordemos que CGE tomó el control de la Eléctrica de Magallanes en 1995, con una participación del 50,28% de las acciones, según detalla su sitio web.

    A través de un hecho esencial enviado a la Comisión de Mercado Financiero en marzo de este año, se informó de la decisión del directorio de “explorar distintas alternativas de negocio con terceros interesados en para el desarrollo futuro de las actividades” de la Empresa Eléctrica Magallanes S.A.

    En otras palabras, la empresa está abierta a la venta total o parcial de las acciones, asociarse con otra empresa, o incorporar un nuevo socio al negocio, en una operación en la que están en juego los 105 millones de dólares que actualmente vale Edelmag, según Bloomberg.

    Para esto, junto a los inversores BTG Pactual y AZ Capital ya están revisando ofertas, según publica La Tercera.

    La información fue confirmada a BioBioChile por la empresa, señalando escuetamente que el proceso “continúa su curso normal”, agregando eso sí que a la fecha no se ha tomado ninguna decisión.

    Si bien no se puede vincular de forma directa al negocio que CGE se tiene entre manos, al revisar la Memoria Anual 2018, la empresa registró una baja en las ganancias de 33 mil millones de pesos ($33.890 millones), muy lejos de los casi 180 mil millones de 2017 ($179.105 millones).

    La cifra se explicaría por factores externos, como por ejemplo las contingencias por los sistemas frontales en 2017 que obligó inversiones extraordinarias, como también por los menores ingresos en servicios a terceros y traspaso de clientes regulados a libres.

    De esta forma, la venta de Edelmag podría ir en línea con la necesidad que tiene CGE de buscar alternativas de inversión, para potenciar un negocio lucrativo dándole valor a los activos, especialmente porque en Magallanes pueden generar, transmitir y distribuir la energía, a diferencia del resto del país donde no hay esta concentración, a lo que se agrega su “independencia” con accionistas y plana ejecutiva propios, funcionando en la práctica separada del resto de la empresa.

    En medio de todos estos cambios, aparece también la cantidad de trabajadores que paulatinamente han dejado la compañía. Según datos de la empresa, 368 empleados fueron desvinculados, es decir, en promedio ha disminuido la cantidad de empleados en un 12,15%.

    Esto se ha desarrollado a través de un proceso de mutuo acuerdo, en donde gran parte de los trabajadores han negociado una salida que incluye una generosa indemnización, lo que fue conversado con los sindicatos.

    Por esto último, no se puede hablar derechamente de despidos, con lo cual el tema ha pasado prácticamente desapercibido para la opinión pública.

    De todas maneras CGE seguirá siendo noticia, pues tal como lo adelantó el propio Reynés en entrevista con La Tercera en septiembre de 2018, esta empresa es la “joya” de la multinacional española.

    “Una de las regiones, de hecho, es la segunda después de España, es lo que hemos llamado Latinoamérica Sur, que engloba los países de esta región y donde lejos el más importante es Chile”, reconoció al matutino.

    “Disfrutaríamos más si resolviéramos más problemas, pero tenemos un joyero donde la posición que ocupa la joya chilena es una posición relevante y nos entristecería mucho perder esa joya o que nos la robaran”, concluyó.

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