Pareciera ser que poco hemos aprendido y hasta parece complicado y vergonzoso hacer un llamado a la reflexión y a la empatía para poder contrarrestar el grave déficit que están viviendo las mujeres en estos últimos meses. Situación que no cambiará, seguramente, de aquí a los próximos años a menos que comencemos a actuar ya.

Aumento de la pobreza en un 11% según los últimos datos de la encuesta CASEN y un trabajo de 12 horas más que el género masculino entre trabajo remunerado y el hogar de acuerdo la OCDE, son algunos de los datos siguen reflejando una problemática que no parece repuntar. Desde mediados de 2020 que venimos hablando de cómo la pandemia ha afectado la desigualdad en el hogar y la equidad de género y pareciera ser que el tema va más allá de conciencia y voluntad.

Las medidas a tomar deben ser rápidas y los privados no debemos esperar la acción de gobierno para implementarlas. Post natal para hombres de más de 7 días, flexibilidad laboral para ambos géneros, equidad de sueldos, mayor liderazgo femenino son algunos de los puntos mínimos que a implementar desde ya, para no seguir con un análisis de la situación que, al final, pareciera terminar en nada.

Sebastián Abad
Gerente general de Avon Chile