Proclamada por la Unesco en 2015, este domingo 16 de mayo destaca la importancia fundamental de la luz en el desarrollo de la Humanidad y por supuesto, como una inagotable fuente de energía.

Teniendo en cuenta ello, el desafío futuro es que la luz sea un bien universal. Así lo plantea, la ONU en su Agenda 2030, entre los cuales se destaca el número 7, que es “garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna”.

El reto es importante porque hasta hoy, si bien se ha acelerado en las labores para que todos tengan acceso a la electricidad, aún existe un déficit que alcanza a un 13% de la población mundial y, a su vez, alrededor de 3 mil millones de personas, continúan utilizando combustibles, altamente contaminantes, como la madera y el carbón.

Una de las metas trazadas de aquí a 2030, es aumentar la proporción de energía renovable, a través de fuentes energéticas sostenibles. Chile es un país rico en recursos naturales renovables, como el sol, y un referente en cuanto al tratamiento de energía fotovoltaica, por lo que su aporte al desarrollo del país y mundial es esencial.

Sin embargo, no debemos olvidar, que la educación y la concientización, son un pilar fundamental en lo que respecta a la preservación y uso de nuestros recursos y esto comienza, en primer lugar, por cada uno. Por lo que, en este Día Mundial de la Luz, el llamado es a continuar trabajando en el uso de energías limpias, por un mundo más humano y sostenible.

Víctor Opazo Carvallo
CEO de Solek Chile