Opinión
S√°bado 06 octubre de 2018 | Publicado a las 16:03
Brasil, una pesadilla (o tsunami) llamado Bolsonaro
Publicado por: Tu Voz
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El 7 de octubre, el panorama político latinoamericano podría estremecerse hasta sus cimientos si el paulista, Jair Bolsonaro, ex capitán de Ejército (y que lleva de candidato a vicepresidente al general Hamilton Mourao), triunfa en la elección presidencial de Brasil.

Será un tsunami de dimensiones colosales que nadie se atreve a asumir ex ante. La mayoría de las elites regionales latinoamericanas se muestran elusivas ante tal posibilidad y apuestan a que no ocurrirá, aunque más que clarividencia, tal actitud refleja un mecanismo de defensa de lógicas convencionales en materia de legitimidad y poder. Ello porque el mundo está dando demasiadas pruebas de moverse hacia zonas desconocidas y enteramente nuevas, sin los rasgos tradicionales.

Por lo tanto, independientemente de que pueden advertirse trazos dist√≥picos en un futuro gobierno de Bolsonaro ‚Äďpor lo mismo se le ve como algo extremo, indeseado, plagado de dolores de cabeza e incertidumbres-, lo pertinente ahora es ahondar en los verdaderos quiebres internos que se observan en Brasil. Y es que son esos, y no otros, los que est√°n socavando la Nova Rep√ļblica o Sexta Rep√ļblica, como los brasile√Īos denominan su vida pol√≠tica desde 1985 en adelante.

Brasil claramente no est√° ante el desaf√≠o de redefinir su proyecci√≥n internacional ni menos regional. Sigue siendo uno de los llamados estados-continentales y como tal es visto tanto por los propios brasile√Īos como por el resto de los latinoamericanos y por sus socios en el mundo entero. O sea, sus desaf√≠os son de car√°cter interno y en ese marco debe verse el convulso proceso electoral que vive con un candidato preso, por un lado, y con la eventualidad que triunfe un outsider del establishment de los partidos, por otro.

Ser√≠a un error pensar que Bolsonaro sea un aparecido en la pol√≠tica brasile√Īa. Ya en un lejano 1988, cuando el pa√≠s daba sus primeros pasos en el tr√°nsito a la democracia, y era gobernado por Jose Sarney, fue electo concejal (vereador) en R√≠o de Janeiro por el Partido Dem√≥crata Cristiano y dos a√Īos despu√©s arrib√≥ a la c√°mara baja, donde tras 28 a√Īos de ejercicio parlamentario ha presentado 171 proyectos de ley (donde, dicho sea de paso, muchas veces vot√≥ junto a la bancada del Partido de los Trabajadores de Lula) y donde adem√°s ha dirigido, o ha sido miembro, de las comisiones de Relaciones Exteriores, de Defensa, de Seguridad P√ļblica y combate al crimen organizado. Por cierto que ha cambiado varias veces de partido.

Mas eso no le ha impedido obtener sucesivas reelecciones alcanzando en 2014 incluso la primera mayor√≠a en R√≠o (superando los 460 mil votos). Varios hijos, hermanos y sobrinos tambi√©n se dedican a la pol√≠tica desde hace una buena cantidad de a√Īos. Nadie podr√≠a dudar que tiene vasta experiencia. Pero tambi√©n vastos son los efectos que tendr√≠a su triunfo.

¬ŅY si gana?

En efecto, por el peso de Brasil en el hemisferio y por las posiciones controvertidas expresadas por Bolsonaro en un sinn√ļmero de materias sensibles (visi√≥n del Brasil pre-democr√°tico, minor√≠as sexuales y √©tnicas, pena de muerte, tenencia de armas, ejecuciones sumarias, Pinochet, Fujimori, migraciones y otras), lo m√°s probable es que su triunfo provoque un remez√≥n tel√ļrico grado 10 en la regi√≥n. Ello debido, por un lado, a que tomar√° un buen tiempo a los pa√≠ses latinoamericanos encontrar la manera de relacionarse con este nuevo tipo de liderazgo en Brasilia y, por otro, que tendr√° un efecto inevitable en la agenda pol√≠tica interna de los pa√≠ses sudamericanos.

He ahí dos razones por las que, al exterior de Brasil, se preferiría que gane un candidato más predecible.

Sin embargo, la llegada de Trump a la Casa Blanca reforzó un principio de realismo, que suele perderse en medio de ciertos tráfagos, en orden a que siempre debiera ser razonable tener en consideración hasta las posibilidades más extremas.

Aqu√≠ es donde cabe una pregunta muy central, ¬Ņqu√© razones puede haber en el Brasil de hoy para que aparezca con fuerza un candidato de las caracter√≠sticas de Bolsonaro?. Respuestas hay varias.

Uno: Brasil ha dispensado a la historia política latinoamericana hechos muy insólitos y que por anecdóticos se dejan de lado o se olvidan, pero que son expresivos de un profundo malestar. Entre ellos está que en 1988 fue lanzada la candidatura a prefecto de Río del mono Tiao (habitante del zoo, que obtuvo más de 400 mil votos), mientras que en 1959 fue el rinoceronte Cacareco el que alcanzó la nada despreciable cantidad de 100 mil votos. En ambos casos se trató de votos de protesta y de furia, en el cual los medios de comunicación jugaron un papel central. La candidatura de Cacareco fue lanzada por el periodista Itaboral Martins, quien se manifestaba cansado del bajo nivel de los otros candidatos, mientras que la de Tiao la promovió la revista satírica Casseta Popular por razones similares.

Dos: Sabido es que, casi por regla, el abanico de candidatos presidenciales refleja la idiosincrasia prevaleciente en un pa√≠s. La impresionante cantidad de votos obtenidos por Cacareco y Tiao en su momento revela que el cansancio del electorado brasile√Īo tiene ya sus a√Īos, que produce reacciones fuera de lo com√ļn, y que aunque el tiempo pase y nuevos partidos ocupen el palacio presidencial de Planalto, la corrupci√≥n, los sobornos en el pa√≠s y en el extranjero, la violencia creciente y el alto desempleo no disminuyen. Las encuestas revelan que los m√°s de 147 millones de brasile√Īos tienen razones de larga data para protestar contra su elite pol√≠tica.

Tres: Brasil es hoy, políticamente, el producto de una acumulación de crisis no resueltas (presidentes que gobiernan sin mayorías, déficit fiscales crónicos, promiscuidad político-empresarial etc.). Sabido es que tales ambientes tienen un efecto fertilizante para los liderazgos carismáticos, fuera de los circuitos partidarios establecidos.

Cuatro: Bolsonaro est√° demostrando habilidades impensadas como candidato y ha decidido apostar al cuadro m√°s probable, que Lula finalmente no est√© en la papeleta y que los votos del PT se diluyan en otros, ya que su reemplazante, Fernando Haddad no logra captar simpat√≠as. Adem√°s, se ha alejado de los debates televisivos por no serle particularmente beneficioso, optando por las redes sociales. Seg√ļn estudios de la consultora brasile√Īa FSB tiene casi 6 millones de activos seguidores en Facebook y 1,5 en Twitter, aparte de haber logrado apoyo de figuras populares como Ronaldinho, lo que quiz√°s explique su popularidad entre los votantes m√°s j√≥venes.

En consecuencia, atender lo que se viene el 7 de octubre parece necesario. Por el estilo audaz y punzante de Bolsonaro, el clima político regional cambiará sustantivamente, a la vez que en lo formal se cierra un ciclo de importantes giros políticos con Duque en Colombia, Abdo Benítez en Paraguay, López Obrador en México, Alvarado Quesada en Costa Rica, y, marginalmente, también con Díaz-Canel en La Habana.

Ivan Witker
Facultad de Gobierno, Universidad Central.

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