Opinión
Patrimonio: Lo bueno, lo malo y lo feo
Publicado por: Tu Voz
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Lo Bueno

En atenci√≥n a sus valores culturales, arquitect√≥nicos e hist√≥ricos, entre otros, el 28/12/16 en votaci√≥n un√°nime los miembros de la entidad colegiada Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), resolvieron declarar como Monumento Nacional, bajo la categor√≠a de Monumento Hist√≥rico, la Casa de Italia localizada en la calle Alvarez de la ciudad de Vi√Īa del Mar.

El CMN tiene una Secretar√≠a Ejecutiva que gestiona los acuerdos de la entidad, realiza las comisiones que √©ste le encarga, y facilita el cumplimiento de sus funciones. La actual secretaria ejecutiva es la arquitecta Ana Paz C√°rdenas, quien se ha desempe√Īado correctamente en su cargo administrativo y la m√°xima autoridad del CMN es quien oficia como ministro de Educaci√≥n, es decir, en la especie la ministra Adriana Delpiano deb√≠a firmar el decreto supremo para perfeccionar la declaratoria, la que por obligaci√≥n ten√≠a que contar con la toma de raz√≥n por parte de la Contralor√≠a. Despu√©s ese acto administrativo se publica en el Diario Oficial.

A raíz de ello, algunos directivos de la inmobiliaria que regenta esa casona, iniciaron todo tipo de gestiones para que la protección patrimonial no surtiera efectos y para tal propósito interpusieron acciones judiciales para paralizar la declaratoria resuelta por el órgano competente. Incluso contrataron a un distinguido abogado santiaguino, ex secretario ejecutivo del CMN (sic), para que cautelara los intereses inmobiliarios de esos directivos que querían demoler el inmueble para construir en el terreno una torre residencial de 22 pisos y otro edificio de menor volumen. Como se observa, estos privados estaban motivados solo por razones mercantiles, pero les fue mal tal como lo comunicamos a continuación.

El miércoles 31 de mayo pasado la ministra Delpiano firma el decreto y lo envía de inmediato a la Contraloría para cumplir con el trámite de toma de razón y el ente fiscalizador, al constatar que ese acto cumplía con todas las formalidades, lo traslada al Diario Oficial.

El mismo mi√©rcoles 31 de mayo pasado, el Director de Obras de la Municipalidad de Vi√Īa del Mar aprueba el permiso de edificaci√≥n de la inmobiliaria, el cual, si se enmarca en la ley, le otorga un derecho adquirido a su poseedor y el s√°bado 10 de junio reci√©n pasado se publica en el Diario Oficial el decreto que protege el inmueble Casa de Italia.

Algunos desubicados sostienen que, por tener una fecha anterior el permiso de edificación a la fecha de publicación de la declaratoria en el Diario Oficial, prevalecería ese acto. Pero ellos debieran saber que todavía el Seremi de Salud de la V región no envía al Director de Obras el certificado de desratización del inmueble que se intenta demoler y por ello les recomendamos que lean y entiendan el texto del artículo 5.1.6 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) que se refiere exactamente a esta materia : sin el permiso de desratización no puede haber un permiso de edificación.

En resumen la Casa de Italia no se demoler√°, lo que es una excelente noticia no solo para la comunidad italiana de Vi√Īa del Mar, sino tambi√©n para todos aquellos que le damos valor a la memoria hist√≥rica en nuestras ciudades.

Lo Malo y lo Feo

El 23 de febrero de 2013 el diario La Tercera elogiaba a las galer√≠as comerciales existentes en el centro de la ciudad de Santiago. Algunas de ellas, pulcros pasajes peatonales bajo techo, son Monumentos Nacionales regidos por la Ley¬ļ 17.288 del CMN y otras tantas est√°n declaradas, ya sea como individualidades o como Zonas, con la figura de Conservaci√≥n Hist√≥rica en la Ordenanza del Plan Regulador Comunal (PRC) de Santiago.

La galer√≠a Imperio, cuyo acceso principal estaba en la calle Hu√©rfanos 830, entre San Antonio y Estado, fue construida en el a√Īo 1955 y remodelada en 1978 en el per√≠odo en que ejerc√≠a como alcalde el civil Patricio Mekis. En el a√Īo 2011 la adquiri√≥ el grupo econ√≥mico de √Ālvaro Saieh, due√Īo del diario que celebraba la existencia de las galer√≠as y la adquisici√≥n no fue para mejorar sus espacios interiores y los locales comerciales, con las autorizaciones establecidas en la institucionalidad.

Por el contrario, como su altura era reducida y como ese empresario todo lo mide en beneficios económicos y plusvalías, hizo gestiones con sus disciplinados testaferros para demolerla y levantar allí un mall denominado Vivo con 12 pisos de altura.

Debido a que dicha galer√≠a no se pod√≠a aniquilar porque estaba emplazada en la Zona A de Conservaci√≥n Hist√≥rica A1- Micro Centro del PRC de Santiago, es decir, estaba protegida por constituir un patrimonio hab√≠a que hacer piller√≠as. Solo si ten√≠a da√Īos estructurares era factible eliminarla y en tal sentido era obligatorio que un arquitecto firmara un informe en el cual deb√≠a fundamentar las razones de seguridad o de fuerza mayor que har√≠an recomendable la demolici√≥n de la galer√≠a y, sobre la base del contenido de ese documento, el Director de Obras Municipales (DOM) de Santiago estaba en condiciones de resolver si era procedente o no la demolici√≥n. La √ļltima palabra, conforme el art√≠culo 60¬ļ de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC), la tiene el Seremi de Vivienda y Urbanismo.

Sin contar con el mencionado informe t√©cnico porque la galer√≠a estaba muy bien asentada, un arquitecto de esos que se prestan para cualquier tr√°mite por imp√ļdico que sea, le pide en agosto de 2011 al arquitecto Jefe del Departamento de Desarrollo Urbano e Infraestructura de la Secretar√≠a Regional Ministerial (Seremi) de Vivienda y Urbanismo, su autorizaci√≥n para demolerla. Paradojalmente ese arquitecto de Saieh es el mismo que intervino para que se vulnerara, tal como fue dictaminado por la Contralor√≠a, la reglamentaci√≥n urbana de Copiap√≥ para dar paso a otro mall, del grupo econ√≥mico Falabella, en esa ciudad.

Ese funcionario p√ļblico le responde al arquitecto privado que la iniciativa comercial propuesta era improcedente por una serie de contundentes explicaciones. Entre otras cosas, la autoridad administrativa sectorial le contest√≥ al particular pedig√ľe√Īo que la intervenci√≥n propuesta no armonizaba con las edificaciones del entorno y sus caracter√≠sticas arquitect√≥nicas, ‚Äúafectando desfavorablemente el car√°cter y valores patrimoniales del referido Sector de Conservaci√≥n Hist√≥rica‚ÄĚ.

Luego, el aludido funcionario del Minvu cumpli√≥ a cabalidad su cometido, pero recordemos que en la fecha de la compra de la galer√≠a Imperio por parte de Saieh, quien gobernaba el pa√≠s era Sebasti√°n Pi√Īera, de tal forma que el rechazo oficial de la demolici√≥n para concebir un espectacular negocio inmobiliario privado perfectamente pod√≠a ser revertido en aras de los buenos negocios. Ya sabemos que las volteretas son recurrentes y se producen seg√ļn las fortalezas de quienes son contrapartes.

Y así fue como operó perfectamente la corrupción del anterior Gobierno y el 6 de marzo de 2013, el mismo funcionario que exigía el cumplimiento de la ley respecto de los inmuebles de Conservación Histórica, borró con el codo lo que escribió anteriormente con sus manos en el computador.

Es evidente que este funcionario de carrera recibi√≥ precisas instrucciones de sus habilidosos jefes para que se aprobara el desplome de la galer√≠a y en su nuevo informe dec√≠a que ahora ‚Äúla intervenci√≥n propuesta no afecta el car√°cter y valores patrimoniales de la referida Zona deConservaci√≥n Hist√≥rica‚ÄĚ (sic). Con esta obscena aprobaci√≥n Saieh obtuvo el 25 de julio de 2013 dos permisos de edificaci√≥n, n√ļmeros 15.386 y 15.387, para levantar su proyecto de alta carga de ocupaci√≥n. Como era de esperarse, dichos permisos no fueron firmados por el Director de Obras titular, sino que por un avispado subrogante.

La fundaci√≥n Defendamos la Ciudad tuvo que denunciar este vil comportamiento anti mercado en la Contralor√≠a, ente fiscalizador que en sus 3 dict√°menes n√ļmeros 72776, 22791 y 17766, de fechas 10 de septiembre de 2015, 24 de marzo de 2016 y 17 de mayo de 2017, respectivamente, dej√≥ en evidencia una seguidilla de ilegalidades, una referida al exceso de altura : 43 metros en lugar de los 35 metros permitidos. Por ello, se instruy√≥ un proceso disciplinario en contra de los funcionarios municipales que intervinieron en la tramitaci√≥n de los permisos.

Dado que en esta trucha operación comercial su titular obtendrá una indebida mayor ganancia económica, la que es una de tantas en ese municipio, le solicitamos una entrevista al alcalde Felipe Alessandri para que él tomara las acciones punitivas de rigor en contra de sus funcionarios que se prestaron para hacer trampas. El alcalde nos contestó que su agenda estaba muy recargada de compromisos, ante lo cual le replicamos que él debía intervenir ante su subordinado Director de Obras, para que éste obedeciera finalmente las categóricas 3 conclusiones de la Contraloría.

Hemos dejado este testimonio, no cubierto adecuadamente por la prensa, para que la Municipalidad de Santiago cumpla con su deber.

Por Patricio Herman.

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