Tras ser formalizado este jueves por presunta responsabilidad en el homicidio calificado del “Rey de Meiggs”, Wilson Verdugo Díaz, también estuvo envuelto en otro tipo de polémica, esta vez en competencias de caballos.
Verdugo, quien también es dueño del restaurante “La Vaquita Sabrosa”, estuvo durante muchos años comprando caballos y logrando triunfos con estos. De hecho, un día tuvo un gran triunfo en la hípica chilena que terminó con la devolución de $80 millones.
El stud Vaquita Sabrosa
De acuerdo a La Tercera, en 2022 el Stud Vaquita Sabrosa, propiedad de Wilson Verdugo (y que comparte nombre con sus restaurantes en Bellavista y Manuel Montt), parecía tener un gran momento con las competencias.
Su caballo llamado Racatán, que compartía con el haras Don Alberto -propiedad del empresario Carlos Heller y donde el caballo fue criado-, triunfó en El Ensayo, una de las carreras más prestigiosas del turf chileno y que en ese momento premiaba el primer lugar con $80 millones.
Su caballo, venía con una racha ganadora de hace algunas fechas importantes de la competencia nacional, ya que este también triunfó en el clásico Nacional Ricardo Lyon que ya les había hecho ganar $35 millones.
Una casi victoria
La cúspide de su casi victoria fue un domingo 31 de octubre de 2022, cuando Racatán cruzó la meta de El Ensayo llevándose el premio mayor: el prestigio y un premio millonario.
Wilson, vestido de chaqueta azul y pañuelo rojo, celebró con efusividad y habló con la prensa: “Vamos a ganar todo con este caballo. Es una felicidad enorme después de tantos años en la hípica. Hemos hecho un esfuerzo enorme por tener caballos (…) de valientes se cuentan historias”.
Sin embargo, la emoción duró por poco tiempo. Un mes después, el control de dopaje realizado por el Racing Analytic Services de Australia a Racatán arrojó un resultado positivo: se detectó la sustancia tramadol.
Inmediatamente, el caballo fue descalificado y la victoria de Racatán fue anulada. Esto implicó que Verdugo perdiera su triunfo millonario, por lo que tuvo que devolver el dinero al dueño de Fortino, el caballo que había llegado en segundo lugar.