El máximo tribunal del país ordenó anular el concurso que terminó con el nombramiento de una funcionaria de la Corte de Apelaciones de San Miguel, quien no cumplía con los requisitos para ser designada.

Además se solicitó realizar nuevamente el proceso y entrevistar al menos a las cinco personas mejor evaluadas.

Según dictan los antecedentes, el fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Jaime Salas, nombró titular de su unidad a Claudia Concha, quien sólo habría rendido la primera de las pruebas previstas en el concurso respectivo, sin avanzar a las fases restantes por el bajo puntaje obtenido en la segunda de las evaluaciones.

Pese a esto fue incluida en la nómina de preseleccionados y se omitió entrevistar a las personas que obtuvieron los puntajes más altos.

En la lista de 30 postulantes la funcionaria ocupaba el puesto número 29, por el bajo rendimiento en la prueba de destrezas matemáticas. El fiscal Jaime Salas argumentó que sopesó el puntaje de Claudia Concha con la prueba de conocimientos, donde obtuvo un punto menos que el primer lugar. También tomó en cuenta el rendimiento de la funcionaria durante el tiempo que estuvo como interina y luego como contrata transitoria.

Otro antecedente da cuenta que el fiscal Salas no habría llamado a entrevista personal a los principales puntajes.

Finalmente el fallo de la Corte Suprema señala que “en consecuencia, la designación de la señora Claudia Andrea Concha Muñoz en el cargo de oficial de Fiscal de la Segunda Fiscalía Judicial de la Corte de Apelaciones de San Miguel, en carácter de titular, ha sido en contravención a las disposiciones que rigen el citado concurso, al preferirla por sobre los interesados que avanzaron por todas sus etapas, y cuentan con las evaluaciones necesarias para ser considerados como candidatos hábiles para la selección correspondiente, motivo por el cual el nombramiento efectuado será invalidado, retrotrayéndose el concurso al estado que se dirá”.

Finalmente se ordenó anular la resolución que nombró a Claudia Concha como oficial titular de Fiscal, reponer el concurso y entrevistar, a lo menos, a los cinco mejores evaluados en el proceso.