La tarde de este jueves, H&M negó algunas de las irregularidades reportadas por las autoridades tras una fiscalización a la tienda de Casacostanera en Vitacura.

A través de un comunicado, lamentaron las aglomeraciones registradas la jornada del miércoles e indicaron que su “principal prioridad es garantizar la salud y la seguridad de nuestros trabajadores y clientes”.

Aclararon que todo el personal está informado y formado sobre los protocolos y que realizan auditorías diarias para asegurar el cumplimiento de los mismos, siguiendo las recomendaciones y normativas oficiales de las autoridades.

La cantidad de clientes y el número de prendas que compraron han superado nuestras expectativas. Somos conscientes de que las medidas como cierre de probadores o limitaciones de cajas abiertas han provocado que algunos clientes no respetaran las medidas de distanciamiento, pese a estar marcado en el suelo y existir señalización clara en la tienda al respecto”, explicaron.

A fin de evitar que estos hechos se vuelvan a repetir a futuro, adoptaron medidas extras de seguridad, tales como:

– Aforo revisado, un cliente cada 10 metros cuadrados útiles.
– Suspensión de ingreso a clientes cuando las filas de cajas superen los separa filas. En caso en que los separa filas sean cortos o inexistentes, esta no debe superar las cinco personas. Una vez las filas bajen, dejaremos entrar a clientes. Además, contamos con señalización y marcas en el suelo para asegurar la distancia entre clientes.
– Al ingresar, el guardia entregará a cada cliente una bolsa para que pueda comprar de manera más cómoda, en la que luego se llevará su compra.
– Se pedirá por megafonía a nuestros clientes evitar tocar prendas que no vayan a comprar y respetar distanciamiento social en todo momento.
– Se prohibirá el ingreso sin mascarilla a todas las personas.

Alteraciones en contratos

Respecto a supuestas irregularidades en materias laborales, afirmaron que “las acusaciones no son ciertas y que ya hemos contactado a las autoridades pertinentes para expresarles nuestro desconcierto y disgusto antes tales afirmaciones”.

Aclararon que “en ningún momento desde la empresa se han realizado modificaciones fraudulentas a los contratos ni a las remuneraciones unilateralmente. Así como tampoco se ha hecho uso de los permisos colectivos para fines que no sean los que marca la ley”.

Sobre la existencia de trabajadores que contaban con un permiso colectivo en circunstancias que la empresa no presta servicios esenciales, detallaron que la “compañía mantiene contratados 1600 trabajadores. De estos, hace una semana se solicitó permiso colectivo para 9 de ellos, para que pudieran atender temas de seguridad y supervisión de empresas externas y mantenimiento de los equipos e instalaciones”.

Insisten en que ambas labores se encuentran expresamente autorizadas por parte de las autoridades. “H&M no ha modificado ninguno de sus giros comerciales para obtener el citado permiso”, el que fue obtenido en Comisaría Virtual.

Cambios desde el 18 de marzo

Otro de los puntos que abordó la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, fueron las modificaciones hechas a mano de los contratos de trabajo.

Desde la empresa argumentan que “la ley obliga a actualizar los contratos de trabajo una vez al año. Para este proceso, la empresa recibió desde el 18 de marzo diversos cambios en las situaciones particulares de varios trabajadores debido a la situación por covid-19, como por ejemplo cambios de domicilio de algunos trabajadores y/o modificación de lugar de residencia, los que se firmaron al momento en que se volvió a trabajar”.

En el caso de los trabajadores que viven en comunas sin cuarentena, precisaron que
“a algunos de ellos se les dio la posibilidad de modificar su tienda de trabajo para que pudieran asistir a trabajar en otra tienda, como trasladarse desde Costanera Center a Casacostanera. Todo esto considerando que el contrato de trabajo de todos los que prestan servicios en tienda contiene una cláusula donde se establece la posibilidad de cambiar de tienda siempre y cuando sea dentro de la misma ciudad”.

Disminución de remuneraciones

“Creemos que la denuncia tiene que ver con los casos de trabajadores de 18 horas que prestan sus servicios habituales los días sábados y domingos. Dado que la cuarentena impide abrir los fines de semana, se les dio la posibilidad de trabajar de lunes a viernes, y esto solo aplicó a quienes quisieran efectuar el cambio”.

Precisan que no han tenido acceso a la denuncia, por lo que creen que los cuestionamientos viene por el recargo del 30% de los días domingos. Recargo que -detallan- es solo en los casos que se trabaje efectivamente dicho día domingo.

Agregan que “no hay obligación de pagar ese 30% si no se puede trabajar esos días. Lo más grave en este caso, es que se menciona que ha habido una disminución de remuneraciones en circunstancias que la empresa aún no ha hecho ningún pago de estas. Sin embargo, la autoridad no sabe qué es lo que se va a pagar y pese a ello ya emitió un juicio que se había disminuido unilateralmente las remuneraciones”.