Disgusto existe al interior de la carrera de Estética de la Universidad Católica por la posibilidad que el próximo año un profesor condenado por “comportamientos indebidos” pueda impartir cátedra en 2020.

Se trata del académico Gabriel Castillo, quien ha sido acusado de acoso por más de 30 estudiantes y que ha admitido haber mantenido relaciones sexuales con al menos cinco alumnas, según consignó CNN.

Si bien esta información en un principio no mantuvo mayor revuelo mediático, en marzo de este año un grupo de estudiantes se tomó el campus oriente del plantel. En su exterior, un lienzo aclaraba el motivo: “Por encubrir abusadores”

Castillo fue suspendido de sus labores docentes y de guía de tesis durante este año tras ser condenado en enero por “violencia sexual” y “uso indebido de espacios públicos”. Sin embargo, el académico apeló, logrando anular el fallo en marzo.

El Comité de apelación rebajó el cargo de “violencia sexual” a “comportamientos indebidos”. Además, lo absolvió del cargo de “uso indebido de espacios públicos”.

Relaciones sexuales en su oficina

Tras la investigación, se evacuó un informe firmado por la secretaria general Marisol Peña que entre sus conclusiones señala que se constató que Gabriel Castillo mantuvo relaciones inapropiadas “con dos alumnas del Instituto de Estética, así como una alumna del Instituto de Música. Adicionalmente, mantuvo una relación con quien hoy es alumna de la carrera de Estética, respecto a la cual es necesario precisar, que no era su alumna al momento de la relación que incluyó actividad de connotación sexual en su oficina ubicada en dependencias del Campus Oriente”.

El informe agrega que Castillo incluso evaluó en un curso impartido por él a alumnas con las que mantuvo relaciones.

El texto final concluye que “los miembros de la Comisión sí dan por acreditada la existencia de una serie de conductas reprochables que deben dar lugar a medidas sancionatorias de una entidad suficiente. Ello porque en los casos analizados se advierte con claridad que el profesor mantenía sistemáticamente relaciones sentimentales con alumnas de la Universidad que se encontraban en una evidente posición de vulnerabilidad e indefensión, hayan sido o no estudiantes bajo dependencia del profesor”.

De vuelta a las clases

El centro de estudiantes de la carrera manifestó que “nos preocupa que una persona que la universidad constató como culpable de violencia sexual, se le permitirá hacer clases desde el año 2020″, sobre todo considerando el alto recambio de estudiantes en una carera que solo dura dos años.

Los estudiantes manifestaron su preocupación por que quienes ingresen a la carera desconozcan los cargos de los que fue hallado culpable el académico, por lo que junto a otros estamentos se encontrarían redactando una carta que sería sometida a votación, en la que le reiteran al rector Igancio Sánchez su parecer sobre que la sanción impuesta es insuficiente.

De acuerdo a lo publico por CNN, durante la investigación el Castillo fue consultado sobre el hecho de mantener relaciones con estudiantes, a lo que él habría dicho que “los alumnos son adultos”.

“Estos hechos que ocurrieron en el aula y en la Universidad, no son de amor, ni de aprendizaje, sino de abuso. Él es una persona muy inteligente que se aprovechó de los cuerpos de sus estudiantes, abusando para ello sistemáticamente de su cargo, dijo una de las denunciantes.