Luego de que la familia de Rogelio Castro Bueno (33 años) interpusiera una denuncia por presunta desgracia tras no tener noticias de él, se dio inicio a una ardua búsqueda el jueves 2 de julio en las cercanías del río Mataquito —lugar donde vivía—, sin embargo, el caso dio un vuelco luego que un individuo se entregara y confesara el homicidio del hombre.

La denuncia presentada ante Carabineros de Villa Prat por la familia fue ingresada tras no recibir noticias de Castro, señalando que la última comunicación que se tuvo con él fue durante el fin de semana largo del 29 de junio, según recogió El Centro.

En dicha búsqueda —además de familiares y cercanos— se sumó personal de la Policía de Investigaciones (PDI), Bomberos, Carabineros y equipo municipal de emergencia de Sagrada Familia, además de otras unidades de rescate y búsqueda de la zona. Se había presumido en una primera instancia que el trabajador había sido afectado por una crecida de río durante la lluviosa jornada del lunes 29 de junio.

La confesión

Sin embargo, durante la noche de este miércoles el caso de presunta desgracia comenzó a dar un vuelco, luego de que se conociera que un individuo se entregó voluntariamente ante la PDI, confesando que él habría participado en la muerte y posterior desaparición forzada de Gerardo Castro.

La situación fue confirmada este jueves por la PDI, quienes indicaron que el hecho correspondería a un asesinato ocurrido en la casa de la víctima en el contexto de un episodio de ingesta de alcohol con el homicida.

Según la confesión, comenzó una pelea entre ambos, instancia en que la víctima habría amenazado con un rifle al imputado, por lo cual, dicho sujeto tomó una pala y lo golpeó en la cabeza en reiteradas ocasiones, hasta provocarle la muerte.

Posteriormente, el imputado habría amarrado de pies y manos a la víctima para luego arrastrarlo hasta la orilla del río Mataquito, donde lo desató y lanzó su cuerpo a las aguas.

El jefe de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI, el subprefecto Gino Gutiérrez, indicó que el detenido —de 29 años— fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Curicó.

Al respecto, Miguel Gajardo, fiscal jefe de Curicó, explicó que se solicitó la ampliación de la detención del imputado por 24 horas para terminar diligencias policiales pendientes para formalizar la investigación.