Con el propósito de tomar conciencia sobre el medio ambiente e iniciarse en el mundo de la jardinería, quince niños y niñas del barrio Altos del Laja participaron en el taller gratuito “Mi Primer Jardín” que los convirtió en jardineros por un día.
La Seremi de Vivienda y Urbanismo, Claudia Toledo, indicó que están trabajando firmemente en el vínculo de las futuras generaciones con el medio ambiente. “Los niños son el futuro de nuestro país y, por lo mismo, debemos apoyarlos en el acercamiento respetuoso hacia el medio ambiente”, destacó.
La iniciativa, destinada a fomentar el amor por la naturaleza y la horticultura, se transformó en una experiencia educativa y práctica para los niños.
Al respecto, el alcalde de Laja, Roberto Quintana, felicitó a los participantes, además de hacer la invitación correspondiente para que sigan interesándose en este tipo de temáticas.
“Ahora van a tener la experiencia de ver el proceso de crecimiento de las semillas que sembraron. Creemos que inculcar estas enseñanzas y valores desde pequeños es muy importante”, agregó el alcalde.
El proceso de cultivar
Gracias al innovador curso, niños y niñas aprendieron el proceso previo a cultivar, cómo preparar la tierra, el abono y las distintas técnicas de cultivo. Al mismo tiempo, se instruyeron en la identificación de semillas, permitiendoles reconocer y entender la diversidad del reino vegetal.
Los apasionados participantes descubrieron cómo preparar sus propios almácigos, además de descubrir los cuidados necesarios para el desarrollo inicial de las plantas.
La joven participante de 8 años, Millaray Cifuentes Pérez, comentó que antes del taller no tenía mucho conocimiento a cerca de las plantas. “El otro día ayudé a mi mama a regar, pero les echaba mucha agua, en realidad no sabía bien y me dijeron que las podía ahogar”, señaló.
“Ahora, en el taller aprendí varias cosas, hicimos las mezclas de tierra y perlita, también conocí cómo se ven las semillas de maíz, acelga, lechuga, perejil, esas las puedo identificar si me las muestras”, destacando el conocimiento que adquirió gracias al taller.
Al concluir, los niños, no solo se llevaron consigo nuevos conocimientos, sino también un kit completo para poner en práctica todos lo aprendido, asumiendo el compromiso de cuidar y observar el crecimiento de sus plantas en el entorno familiar.