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Miércoles 25 abril de 2018 | Publicado a las 12:31 · Actualizado a las 19:48
"No los cuento, no son trofeos": las decenas de muertos que cargan maquinistas de Biotrén
Publicado por: Yerko Roa
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“Yo tengo seis fallecidos, es una mochila que voy a llevar todos los d√≠as de mi vida”. Esa es parte del duro testimonio de Luis Pedreros, maquinista del Biotr√©n que se ha visto involucrado en la larga lista de atropellos fatales registrados en el Gran Concepci√≥n.

En total, durante los √ļltimos tres a√Īos se cuentan 20 accidentes de este tipo en la zona, siendo automovilistas que no respetaron las barreras de seguridad, j√≥venes con aud√≠fonos o personas que transitan por lugares no habilitados quienes conforman las oscuras cifras.

Pero los maquinistas, que ven a las víctimas aproximarse a la vía, que una y otra vez tocan la bocina para que salgan de ella y que frenan de emergencia pese a que saben que el tren arrollará y matará a esa persona, también sufren las consecuencias.

No importa que los atropellos se vayan acumulando, ellos no se acostumbran.

“Ya no los cuento, no los considero trofeos”, afirma Eusebio Su√°rez, tambi√©n maquinista, quien asegura que ya lleva mucho m√°s de diez.

Los cuatro operarios del Biotr√©n ‚ÄĒadministrado por la empresa Fesur‚ÄĒ que entrevistamos han recorrido las rutas de la zona: entre Concepci√≥n y Coronel, Talcahuano y Laja y entre Talcahuano y Hualqui.

Pese a que cuentan que les gusta su trabajo, los atropellos han derivado en problemas sicológicos, familiares y muchas veces ponen en riesgo su integridad física por las posibles agresiones y represalias.

“Los familiares del fallecido s√≥lo ven el punto de vista de ellos, que ellos sufren, pero no se ponen en la posici√≥n de uno como trabajador, como maquinista”, afirma Luis Pedreros.

Priscila Toro (BBCL)
Priscila Toro (BBCL)

Antes del impacto

En la memoria de Eduardo Seguel no est√° claro cu√°ntos impactos fatales lleva, si 12 o 14. Lo que es dif√≠cil de olvidar son los segundos antes del golpe: “Es muy complejo porque uno ve la persona que o va con el aud√≠fono o va cruzando en un veh√≠culo y va mirando para otro lado, t√ļ ves que las campanillas suenan, que hay un disco pare y no lo respet√≥ y tirai la emergencia y sab√≠ que le vai a pegar y sab√≠ que le va a pasar algo y ese es un problema bien grave porque no pod√≠s decirle ‘oye para’…”.

Ser maquinista, para ellos, es una profesi√≥n, pues deben estudiar unos tres a√Īos, en los que empiezan como aspirantes ‚ÄĒpasando por ayudante, maquinista de tercera categor√≠a y maquinista de segunda‚ÄĒ hasta llegar a la categor√≠a de maquinista de primera, que son quienes transportan a los pasajeros.

No es sólo aprender a mover la máquina, también deben saber cómo funciona, ya que en caso de cualquier avería en la línea deben meterse abajo, entre cables y correas, para arreglar los desperfectos.

Ellos saben perfectamente cómo frenar el tren ante una emergencia y son capaces de percibir a unos 40 o 50 metros algo distinto en la vía, un elemento al que pueden impactar. Sin embargo, no pueden hacer nada sin el espacio necesario que depende de la velocidad y el tonelaje.

“Si vas a 100 kil√≥metros por hora el tren no va a parar porque necesitas tener unos 300 metros“, asegura Eusebio Su√°rez.

Sin embargo, no todos los atropellados son distraídos.

“T√ļ ves a distancia a la persona que est√° detenida, pero t√ļ no sabes si se va a suicidar“, explica Su√°rez. La angustia del maquinista ante una persona parada al lado de una l√≠nea va aumentado a medida que el tren se acerca, porque muchas veces los suicidas esperan a que el tren no se pueda detener y dan un par de pasos adelante, se ponen en medio de la v√≠a y se quedan mirando, de frente, c√≥mo la m√°quina avanza hacia ellos.

Jaime Silva (BBCL)
Jaime Silva (BBCL)

Los culpables

La esposa del fallecido tras el atropello pasaba con un cuchillo por el lado de Eduardo Seguel, mientras hab√≠a polic√≠as presentes. Ese accidente ocurri√≥ en el sector de la toma que est√° cerca 21 de Mayo de Concepci√≥n y, seg√ļn Seguel, la viuda lo quer√≠a linchar.

“Me quer√≠a puro hacer algo. Los carabineros tienen un uniforme verde, tienen pistola y uno no, entonces de repente piensan que si yo estoy parado al lado de uno de ellos estoy seguro y no es as√≠”, asevera Seguel.

Amenazas de muerte, de golpes o cuchillos que pasan cerca son parte de los peligros a los que se exponen los maquinistas, tanto en tribunales como cuando bajan a observar el cuerpo, lo que es parte del protocolo.

Eusebio Su√°rez recuerda que en una oportunidad la gente que conoc√≠a al atropellado empez√≥ a preguntar, de no muy buen √°nimo, qui√©n era el maquinista. √Čl baj√≥ sin ser reconocido y se mezcl√≥ entre quienes andaban mirando, hasta que llegaron Carabineros y √©l se acerc√≥ para pedirles que lo metieran en uno de sus veh√≠culos para que realizaran sus procedimientos.

Al mismo Suárez le ocurrió un no tan sorpresivo incidente el primer día en que partió el recorrido a San Pedro de la Paz: el tren que manejaba colisionó a una camioneta en el cruce Las Garzas.

“Ya estaba dando un indicio de lo que iba a venir m√°s adelante y por eso que la empresa se anticip√≥ y empez√≥ con campa√Īas. Porque hay que ser realistas: aqu√≠ la gente no respeta“, asevera Su√°rez.

De acuerdo a los maquinistas, los familiares generalmente los culpan a ellos, pero en realidad es un tema de responsabilidad y educación.

“Lamentablemente aqu√≠ los peatones o el conductor de un veh√≠culo muchas veces no respetan la l√≠nea f√©rrea, ya sea un cruce vehicular o peatonal”, expresa Luis Pedreros.

Fesur realiza charlas en colegios y con la comunidad para intentar disminuir lo m√°s posible los atropellos.

Adem√°s la empresa invierte 50 millones de pesos al a√Īo en reponer las rejas que cubren la v√≠a, las cuales algunas personas las rompen o roban, muchas veces para usarlas en la protecci√≥n sus propias casas, con lo que se abren pasos no autorizados en los que pueden ocurrir accidentes.

Incluso, desde la firma reconocen que intentan comprar barreras de mal aspecto, de color naranja, para evitar este tipo de situaciones. Pese a todo eso, ya es parte del paisaje cercano a la línea este tipo protecciones, en viviendas de sectores adyacentes.

Priscila Toro (BBCL)
Priscila Toro (BBCL)

El procedimiento

Cerca de Villuco, un chancho se le arrancó al padre de una familia que vivía cerca de la vía, e intentando encontrarlo fue hacia la línea, justo donde esta formaba una curva. Toda la familia estaba a pocos metros cuando el tren dobló, el maquinista tiró la emergencia y tocó el claxon. Pero murió igual. Andrés Zapata era ayudante de maquinista en ese tiempo y el caso se le quedó grabado.

“No he visto a nadie que pueda dormir bien esa noche, porque la primera impresi√≥n al cerrar los ojos es la imagen del accidente”, asegura Zapata, quien lleva seis atropellos. “Hay muchos maquinistas que han estado 30 d√≠as con licencia y cuando vuelven igual sienten el mismo temor a manejar. Y hay otros que dicen: ‘No, yo me recupero manejando"”.

Adem√°s de ser maquinista, Zapata es inspector, por lo que entre sus funciones est√° agilizar los tr√°mites cuando ocurre un accidente. Por la actual ley del tr√°nsito, la m√°quina debe quedar detenida en el lugar hasta que Carabineros, en este caso la Secci√≥n de Investigaci√≥n de Accidentes en el Tr√°nsito (SIAT), haga el peritaje correspondiente y el cuerpo sea retirado. “Puede demorar una, dos, hasta cinco horas”, asegura Zapata.

Seg√ļn √©l, los pasajeros pasan a ser transbordados a otro tren o a otro medio de movilizaci√≥n, ya que en la zona la l√≠nea se encuentra cerca de las pistas de autom√≥viles.

El maquinista, en tanto, es detenido y se le debe realizar una alcoholemia y llevarlo a constatar lesiones. Permanece en custodia hasta que el representante del Ministerio P√ļblico ordene su liberaci√≥n.

“Aqu√≠ no hay una excepci√≥n porque fue un tren que atropell√≥ a una persona o choc√≥ a un veh√≠culo. Uno pasa a ser igual que un delincuente, te llevan a un calabozo, te sacan los cordones y tienes que esperar que el fiscal que est√© a cargo d√© el paso a la libertad”, manifiesta Seguel.

Las consecuencias

Eduardo Seguel cuenta que ha sufrido depresi√≥n: “Es parte de… Al menos en mi caso viene un tema de no poder dormir, uno siente el pencazo, dependiendo de lo que es, se te viene la imagen. Y despu√©s ya va pasando el tiempo, el tema de la comida, un poco de angustia. Son varios factores que entran digamos en esto, pero con un buen tratamiento uno puede superar el trauma a la larga. Pero igual a uno le afecta porque generalmente sigues pasando por el mismo lugar”.

Uno de sus compa√Īeros no se pod√≠a parar producto del trauma, despu√©s de 30 atropellos, afirma Andr√©s Zapata. “Tuvo que andar en silla de ruedas. Intent√≥ volver y no pudo. Se jubil√≥ por incapacidad por la cantidad de atropellos“, explica Zapata.

Antiguamente la legislación permitía a los maquinistas jubilarse, con la mantención del Estado, si se acreditaba la incapacidad sicológica ante un psiquiatra. Pero en 1992 el beneficio se eliminó.

“Los maquinistas se ven expuestos a muchos da√Īos sicol√≥gicos porque un estr√©s postraum√°tico no es algo que te va a ocurrir ahora, es acumulativo y se da con el tiempo. Cualquier especialista que t√ļ consultes este tema te va a decir lo mismo”, expresa Su√°rez, quien critica que se haya quitado la medida: “El Estado tiene que hacerse cargo del tema porque los ferrocarriles son del Estado”.

Eusebio Su√°rez es hijo y nieto de maquinistas. Una familia dedicada al rubro, en el que tambi√©n se han desempe√Īado algunos de sus primos y t√≠os.

A Su√°rez le toc√≥ presenciar cuando ni√Īo los cambios de √°nimo de su pap√°, los que s√≥lo lleg√≥ a entender cuando se hizo maquinista.

“Reci√©n ah√≠ me di cuenta lo que √©l viv√≠a, lo empec√© a vivir yo. Lo empec√© a vivir con mis hijos”, recuerda Su√°rez. “En general, el problema que tenemos nosotros despu√©s de un accidente la dem√°s gente no lo va a entender jam√°s, es decir, a veces ni la familia”.

La vida familiar para ellos es complicada. Viven fuera de casa cinco días de la semana y además tienen que hacer turnos, sin contar con los problemas que generan los cambios de ánimo. Eusebio Suárez, de hecho, se divorció, en gran parte por esos problemas.

Tres hijos en total tiene Su√°rez, y aunque dice que ama lo que hace no quiere que sigan la tradici√≥n. “Ya llega una etapa en que t√ļ como padre quieres algo mejor para √©l (su √ļnico hijo hombre). Es decir, ojal√° que tenga una vida mejor, que tenga una mejor vida familiar cuando √©l sea padre, que pueda estar m√°s tiempo con su familia, que pueda dedicarle m√°s tiempo a sus hijos, que pueda jugar con ellos, cosa que yo no pude”.

Suicidio
Si necesitas ayuda psicol√≥gica especializada o conoces a alguien que la requiera, el Ministerio de Salud tiene un tel√©fono de ayuda atendida por profesionales todos los d√≠as del a√Īo y las 24 horas, en el 600 360 7777. Si no tienes saldo puedes pedir que te llamen de vuelta aqu√≠
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