En febrero comenzará la etapa de recuperación del fuerte San Luis de Alba de Mariquina, con el retiro de lo que queda de la Casa del Castellano y la Torre de la Iglesia. El recinto patrimonial está cerrado, a la espera del proyecto definitivo del Ministerio de Obras Públicas.

Con un evidente deterioro y cerrado para el público está la fortificación española, recinto que espera ser restaurado desde 2011 por parte de la Dirección de Arquitectura del MOP Los Ríos, sin que aún se informen avances al respecto desde dicha entidad.

El sitio patrimonial, construido en 1647 cercano al río Cruces, y que tenía como fin defender los intereses de la corona española, verá actividad desde febrero, según confirmó a Radio Bío Bío el alcalde de la comuna, Rolando Mitre.

El recinto es administrado por el municipio de Mariquina, que espera la restauración definitiva por parte del MOP, dado que beneficiará a los vecinos y quienes tienen emprendimientos turísticos, incluso con actividades en torno al río.

Así mismo, para brindar una alternativa regional al circuito turístico que involucra a la historia y a la naturaleza, además de las costumbres de la zona, según el alcalde.

El tema también concierne al Ministerio de Bienes Nacionales. El seremi del ramo, Eduardo Berger, indicó que el fuerte San Luis de Alba está en pleno proceso de mejora, colaborando con aspectos técnicos y así reparar a lo que está altamente deteriorado.

Radio Bío Bío tomó contacto con la Secretaría Regional Ministerial de Obras Públicas, esperando respuestas de lo que desarrolla la Dirección de Arquitectura para el diseño y esperable ejecución de la recuperación de este bien patrimonial, declarado monumento nacional en 2009, pero que en estos 20 años sólo se ha deteriorado.

Justo esto último es lo que se busca impedir con las primeras acciones municipales desde el 3 de febrero, por el cual el Concejo Municipal dispuso cerca de 20 millones de pesos.