Nacional
Jueves 21 junio de 2018 | Publicado a las 10:46
Humedal del río Cruces recupera su población de cisnes de cuello negro tras desastre de 2004
Publicado por: Emilio Lara
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En 2014, 10 a√Īos despu√©s de la tr√°gica muerte y masiva migraci√≥n de cisnes de cuello negro por la contaminaci√≥n del humedal del r√≠o Cruces de Valdivia, la Celulosa Arauco termin√≥ pagando una multa cercana a los 10 millones de d√≥lares, monto usado para cancelar las multas en su contra e impulsar programas de desarrollo comunitario.

En específico, el desastre ambiental se originó por el derrame de residuos industriales de la planta que la empresa tiene en la zona, sustancia que eliminó el principal alimento de esta especie, el Egeria densa, más conocido como luchecillo.

No obstante, y a 14 a√Īos de los t√≥xicos derramamientos al cauce, la situaci√≥n actual dista de la descrita anteriormente, ya que el humedal recuper√≥ su poblaci√≥n de cisnes.

De acuerdo a los resultados de un estudio de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral, a los que tuvo acceso El Mercurio, académicos descubrieron que, una vez que la acción de los químicos fue controlada, el humedal comenzó a recuperarse a paso lento, pero firme.

Y es que en un plazo de 8 a√Īos la poblaci√≥n de cisnes pas√≥ de menos de 1.000 a m√°s de 10.000, encontrando el alimento necesario para su subsistencia -que podr√≠a proyectarse de aqu√≠ a 20 a√Īos- en pr√°cticamente todo el humedal, confirm√≥ el bi√≥logo y autor principal de la investigaci√≥n, Eduardo Jaramillo.

A lo anterior, se sum√≥ el hecho que hoy en d√≠a es com√ļn ver parejas de cisnes junto a sus cr√≠as.

El agua, además, dejó de arrojar altas concentraciones de metales pesados, como el hierro, de acuerdo a mediciones que la Universidad de Concepción sustancia en el lugar desde 2014.

No obstante, la presencia de una nueva alga preocupa a los investigadores.

Se trata del clavito de agua, la cual crece sobre el luchecillo, lo que podría afectar la fotosíntesis de la primera y reducir su población.

Sin embargo, Jaramillo precisó que estudiarán su avance desde septiembre, aunque no sea parte de la dieta de los cisnes.

“No sabemos a√ļn qu√© hace que prolifere, tampoco si la consume alguna otra especie”, se√Īal√≥.

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