Yerko Corrales, hijo del exfutbolista Marcelo Corrales, fue atacado con un bate con pernos en la cabeza, lo que lo mantiene en delicado estado en el Hospital de Coquimbo. Riña se registró como punto cúlmine de una escalada de problemas entre dos familias ligadas al deporte, situación en conocimiento del club pirata.

Estable y consciente, pero aún en estado grave, se encuentra Yerko Corrales Fabres (23), hijo del histórico jugador de Coquimbo Unido, Marcelo Corrales, agredido el día domingo por dos futbolistas sub21 de la institución deportiva.

Se trata de un complejo caso con raíces en un problema familiar dentro del círculo pirata, que llegó a su punto más álgido con un brutal ataque.

La noticia circuló rápidamente ayer luego de una desesperada publicación que realizó en su cuenta de Facebook la madre de Yerko, Ximena Fabres.

La mujer señaló en el posteo que su hijo se encontraba “luchando por su vida” en el hospital San Pablo, por las lesiones provocadas por Benjamín Meza (21) y el menor de iniciales M.R.R. (17), ambos cadetes del club aurinegro y el último, hijo del también exjugador Miguel Ángel Romero.

Según los antecedentes del caso, los dos sujetos, que la noche del domingo se entregaron en dependencias de Carabineros de La Herradura, atacaron a la víctima en su casa y el mayor de edad le propinó un golpe en la cabeza con un bate béisbol que tenía pernos incrustados.

Esto le provocó un traumatismo encéfalo craneano grave y un TEC abierto, lesiones por las que tuvo que ser intervenido de urgencia.

Drama que terminó en brutal agresión contra hijo de Marcelo Corrales en Coquimbo

El problema se arrastra desde hace tiempo, cuando Marcelo Corrales y Ximena Fabres se separaron tras 35 años de matrimonio. Corrales inició una nueva relación, con la exesposa de Miguel Ángel Romero y madre del cadete menor de edad involucrado. Desde entonces, ambas familias se han visto envueltas en peleas.

Los conflictos se vivían también entre los jóvenes, los dos jugadores sub21 y Yerko Corrales, que si bien no es parte de Coquimbo Unido, por historia familiar es hincha aurinegro e incluso miembro de la barra “Al Hueso Pirata”.

El último problema se generó luego de una entrevista que Marcelo Corrales dio a Las Últimas Noticias. En esta publicación, indicaba que se encontraba feliz en su nueva relación y que pese a no tener vínculos con el fútbol actualmente, no descartaba reactivar su complejo deportivo, en terrenos que posee en la comuna puerto.

Dichos paños son, precisamente, la parcela en la que vive su exesposa y tres de sus hijos. En este contexto, Yerko Corrales realizó una publicación en redes sociales, criticando las palabras de su padre, lo que profundizó los problemas.

Madre de la víctima: “Venían a matarlo”

En contacto telefónico con El Día, la madre relató parte de lo ocurrido aquella jornada.

Ximena Fabres indica que ella había dejado 10 minutos antes la parcela en la que vive junto a sus hijos, Yerko y dos menores de edad, de 15 y 10 años. Estos últimos estaban solos cuando llegaron los agresores en busca del joven de 23 años.

“Llegaron en auto y pidiendo que saliera Yerko, tirando piedras adentro de la parcela y amenazándolos, no tuvieron criterio de nada”, dijo.

Cuando vieron que el joven no estaba, se fueron, afirma Fabres, aunque se habrían estacionado cerca del domicilio para esperarlo. Uno de sus hermanos lo llamó por teléfono para contarle lo que había sucedido, por lo que Yerko llegó rápidamente a la casa y antes de entrar, se produjo el ataque.

“Iba a entrar por el portón y lo empiezan a atacar. Dieron la vuelta a la manzana y llegaron atrás de Yerko, lo esperaron para pegarle”, asegura Fabres.

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El resto es lo conocido y la madre lo confirma. Los dos cadetes de Coquimbo Unido se enfrentaron con Corrales y este se defendió con golpes. En medio de la pelea, el mayor de los futbolistas sacó el bate modificado con elementos metálicos para golpearlo en la cabeza, desvaneciéndose la víctima.

Ximena llegó pocos minutos después y afirma que su hijo habría perdido la vida si se hubiese demorado más. “Estaba ahogado, si yo no llego 15 minutos después y no le meto las manos a su boca, para que saliera el aire, mi hijo se muere”, relata.

Para Ximena, el hecho es claro: “Venían a matarlo”.

“Estas personas venían a matar a mi hijo, el bate tenía más de 15 pernos, alguien que viene con algo así viene a matar, no a pegarle un combo. Mi hijo se defendió”, comenta.

Familia pide justicia tras brutal ataque

Ximena Fabres reconoce que todo se debe a los problemas que rondan ambas familias y responsabiliza de que hayan alcanzado este extremo a su exesposo, el padre de Yerko, y a la nueva pareja de este.

“Ella todo el año lo molestó y Marcelo no cortó esto, toda esta situación, él debió haberla cortado hace mucho tiempo, pero no lo hizo”, declara.

Según Ximena, los problemas con Yerko se han acrecentado en el último tiempo, pero se muestra impactada por la violencia que han alcanzado.

“Marcelo debería haberlo parado, como papá. En primer lugar, por sus hijos. Todo esto gatilló lo que pasó. Y la mujer, cómo se le ocurre dejar que su hijo venga para acá a pegarle a mi hijo. Mi hijo se defendió de los dos a combos, pero le llega un batazo y cae desplomado”, agrega.

Ximena fue ayer por la tarde a ver a su hijo al hospital e informó su estado. “Está estable, con un TEC abierto, estable dentro de su gravedad. Por lo menos se rió, habló, tiró sus tallas, pero con mucho cuidado, porque los clavos que tenía este palo le afectaron parte del cerebro, justamente la parte de sus emociones. Ahora hay que ver cómo evoluciona con las horas que pasen”, dijo.

Sobre el caso, indicó que “estos jóvenes tienen que pagar en la justicia, como se debe. Eso es lo único que quiero, que digan la verdad. Ese bate estaba preparado para ir a pegarle a una persona y matarla”.

Fiscalía de Coquimbo investiga el ataque al hijo del exfutbolista Marcelo Corrales

M.R.R. y Benjamín Meza quedaron detenidos y por orden del Ministerio Púbico pasaron a control de detención el día de ayer.

En la instancia, el fiscal Freddy Salinas solicitó ampliación de la detención, a fin de recabar más antecedentes que permitan formalizar a ambos sujetos por -hasta ahora- el delito de homicidio frustrado, lo que deberá ser sustentado por antecedentes claves en los que trabaja el persecutor.

“No hay antecedentes suficientes todavía para entender cuál es la gravedad de las lesiones que sufrió la víctima en este caso. Una vez que tengamos un diagnóstico más completo, se va a proceder a formalizar la investigación. Se cuenta ya con varios elementos de prueba que acreditan que ambos sujetos participaron en estos hechos, tal es así que el Juzgado de Garantía declaró la ampliación de la detención para formalizar respecto de ambos esta causa”, dijo por la tarde Salinas.

Las diligencias de la PDI iniciaron el día lunes con la visita de la Brigada de Homicidios al Hospital de Coquimbo, donde los detectives comenzaron a recabar antecedentes y realizar empadronamientos.

En cuanto a las rencillas entre los involucrados, el subprefecto José Cáceres, jefe de la unidad especializada, indicó que la policía está “verificando estas situaciones”, a través de testigos presenciales del hecho y el video que logró captar el momento de la agresión.

“Esos antecedentes están siendo evaluados por los investigadores y van a ser entregados al Ministerio Público y serán dados a conocer en la audiencia”, agregó Cáceres.

Por otro lado, afirmó que los dos autores “declararon y se encuentran confesos”.

Coquimbo Unido separó del club a los agresores confesos

Contactado por El Día, Pablo Morales, gerente de Coquimbo Unido, indicó que están al tanto de la situación e informó que han decidido suspender de forma provisional a los involucrados y a las personas vinculadas a ambas familias.

Según comenta, los problemas son conocidos dentro del club y han generado ya inconvenientes.

“Nuestra decisión no se basa en este hecho en particular, las peleas entre los hijos de la familia Corrales y Romero vienen hace un buen tiempo, es por eso que mientras tomamos más conocimiento sobre los antecedentes hemos decidido suspender de forma provisional y por la seguridad de nuestros demás cadetes a todos los vinculados con las familias Corrales y Romero que tengan alguna relación con el club y luego tomaremos las decisiones correspondientes con los antecedentes sobre la mesa”, cerró.

Cabe señalar que El Día intentó tomar contacto con Marcelo Corrales el día de ayer, pero no contestó nuestros llamados y mensajes.