Agencia UNO

Jara recalibra la recta final: defiende a Matthei, presiona a Kast y niega derrotismo en su comando

25 noviembre 2025 | 11:09

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la candidata presidencial Jeannette Jara combinó dos mensajes que marcaron su jornada en Quilicura: un llamado de solidaridad hacia Evelyn Matthei por la operación de fake news que enfrentó hace semanas -lo que catalogó como violencia contra la mujer- y una defensa cerrada de la energía electoral de su comando frente a los rumores de derrotismo instalados en la recta final de la campaña.

La alusión directa de Jara a Kast por el episodio con Matthei

Durante la actividad con vecinas y dirigentas sociales, Jeannette Jara no eludió el tono político del momento. Recordó que la violencia contra las mujeres también adopta formas digitales y tomó como ejemplo el ataque que, según ella, sufrió Evelyn Matthei a través de bots y desinformación, apuntando a sectores vinculados al candidato republicano José Antonio Kast.

Dijo que le parecía importante traerlo a colación precisamente en esta fecha, porque —según expresó— “cuando tocan a una, nos tocan a todas, independiente del sector”.

Agregó que ella misma ha sido blanco de estrategias similares y que esa forma de violencia “no se puede tolerar”. Por eso llamó a “un gesto de grandeza” del candidato rival: que al menos se disculpara con Matthei por el episodio.

“Me gustaría que ojalá en un gesto de grandeza del otro candidato y que pudiese al menos ofrecer disculpas a Evelyn Matthei”, emplazó Jara.

La crítica ocurrió en un contexto más amplio donde Jara busca instalar que la violencia contra las mujeres se da en todos los niveles y de variadas formas.

La discusión por un supuesto derrotismo en comando de Jara

En el comando de Jara han circulado versiones de preocupación por el escenario electoral, pero la candidata buscó desactivarlas con un relato de resiliencia.

Volvió a enumerar hitos que para ella demostraron que su trayectoria reciente ha sido contracorriente: la aprobación de la reforma previsional que se creía imposible, su nominación interna en el PC, la primaria presidencial que ganó con una amplia ventaja y la irrupción en un escenario donde —como dijo— hace apenas semanas “se decía que la segunda vuelta iba a ser entre dos candidatos de apellido alemán”.

En Quilicura volvió a marcar ese punto: lo que viene, insistió, es “trabajo duro, con disciplina”, lo mismo que —según dijo— la ha llevado a superar cada una de las etapas que parecían cerradas para ella.

Seguridad, presencia policial y un tono duro

La actividad tuvo además anuncios concretos: más cámaras de seguridad, mayor número de botones de pánico, nuevas luminarias en barrios inseguros y un refuerzo de presencia policial con criterios de equidad territorial. Jara planteó además que el control intensivo del uso de armas será prioritario en su eventual gobierno.

Su discurso dejó entrever una diferenciación explícita respecto de Kast, enfatizando que no gobernaría con mensajes ambiguos en materia de seguridad. Señaló que no piensa “tratar a los delincuentes con amor”, como la han acusado, y advirtió que ese tipo de frases “solo desprestigian” y contribuyen a bajar el nivel del debate público.

“No me le va a temblar la mano ni en construir más cárceles ni en fortalecer a las policías”, dijo en caso de llegar a La Moneda.

En paralelo, reafirmó que no habrá retrocesos en políticas clave para las mujeres: la píldora del día después, la interrupción del embarazo en tres causales y la PGU, que —recordó— beneficia especialmente a mujeres mayores.