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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El exministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, rompió el silencio tras ser destituido e inhabilitado por cinco años debido a la aprobación de una Acusación Constitucional en su contra por el Senado. Ulloa defendió su inocencia y criticó el proceso, asegurando que se violó el principio non bis in idem. Expresó tristeza por su familia y consideró la acción como injusta en un contexto político electoral. La destitución se debió a presuntas filtraciones de resoluciones judiciales al abogado Luis Hermosilla.

El ahora exministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, rompió el silencio tras la aprobación de la Acusación Constitucional en su contra, que fue respaldada por el Senado y puso fin a sus 35 años de trayectoria en el Poder Judicial.

Durante la jornada, la Cámara Alta aprobó los tres capítulos del libelo acusatorio, sellando su destitución e inhabilitación para ejercer cargos públicos por los próximos cinco años.

Tras conocerse el resultado, el exministro Ulloa aseguró que no siente vergüenza por lo ocurrido, según declaraciones que captó CNN Chile.

“No me da vergüenza porque no he cometido delitos”, expresó el exjuez, agregando que a su juicio en el proceso se violó el principio non bis in idem, el cual prohíbe juzgar o sancionar dos veces a una misma persona por el mismo hecho.

Con evidente emoción, el exministro sostuvo que su principal tristeza está vinculada a su familia. “Solamente tengo pena, por mis hijos, solo por ellos”, manifestó.

Respecto al carácter del proceso en su contra, Ulloa calificó el juicio político como una acción “totalmente injusta”, especialmente en el actual contexto político.

“Totalmente injusto en pleno período electoral, pero bueno, eso se va a ver después cuál es el camino a seguir; lo importante es que ya se respetó la institucionalidad”, señaló.

La acusación que llevó a su destitución se centró en presuntas infracciones al deber de reserva, particularmente por la filtración de resoluciones judiciales al polémico abogado Luis Hermosilla, hechos que fueron considerados graves por la mayoría del Senado.

Con esta decisión, concluye una larga carrera judicial de más de tres décadas, marcada por controversias en sus últimos años de servicio.