En una semana marcada por la derrota de Mario Desbordes en las elecciones internas de Renovación Nacional, su correligionario, Carlos Larraín, saca la artillería: "No tiene absolutamente ninguna opción, ninguna chance de ser Presidente de Chile, ninguna". Y, fiel en su estilo, analiza otros temas candentes. "La Red está completamente entregada al demonio", dice y apunta al "lastre que representa el Gobierno de Sebastián Piñera". Estas son las reflexiones de una figura política que pese al paso de los años afirma estar "vivito y coleando".

El expresidente de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, cuestiona, fiel a su estilo, la manera en que se maneja la carrera presidencial en Chile Vamos.

El exsenador asegura en entrevista con BioBioChile que los partidos del oficialismo deberían haber concentrado sus esfuerzos en dos candidaturas, Joaquín Lavín y Sebastián Sichel, quienes, para él, tienen reales opciones de alcanzar el sillón de La Moneda.

“Mario Desbordes no tiene ninguna posibilidad de ser Presidente de Chile”, dice Larraín sobre el postulante de su propio partido, de quien, en todo caso, dice haberse distanciado desde la firma del acuerdo por la paz, el 15 de noviembre de 2019, ya que antes, incluso, Desbordes fue cercano a él.
Larraín explica las razones de su actual “lejanía” y refirma su apoyo a Sichel.

También habla en duros términos en contra Sebastián Piñera, del cual apunta que “será un lastre para los candidatos de derecha”.

¿Cómo está?

Como la mona yo, pero eso es secundario.

-¿En qué pie están las candidaturas presidenciales de Chile Vamos?

Son todavía un misterio. Hay poca claridad, hay un porcentaje altísimo que no contesta las encuestas así que francamente creo que están en el aire las campañas. Pero sí hay que dejar constancia que las preferencias por Joaquín Lavín han ido disminuyendo y las de Sichel han ido subiendo. También, tenemos a los dos chicos que son Desbordes y Briones que, a juicio mío, no debieron haber ido a Primaría para acumular sus votos a los dos punteros, pero esto último parece que ya no es posible. Conclusión, la cosa está abierta y ofrece serios peligros.

-Si suma el antecedente de lo ocurrido con la Convención Constitucional y la elección de los gobernadores regionales, ¿considera que la derecha tiene opciones presidenciales reales?

Eso nos debieran llenar de temor, pero al mismo tiempo existe en Chile una corriente de opinión que no se ha manifestado los últimos dos años y que más bien opta por las posturas intermedias, que se aleja de las puntas de la ecuación. Tengo a mi haber lo que pasó con Gobernación de la Metropolitana donde resultó elegido Claudio Orrego. Hay que inducir a ese sector intermedio de la sociedad chilena a que se moleste, que salga a la calle, que deje de lamentarse y que se decida de una vez por todas a apostar por el sistema que les permitió salir arriba en la vida social y económica y no seguir guardando distancia.

-Pero, ¿hay opciones de que el próximo Presidente sea de derecha?

Sí las hay, siempre que se trabaje la opinión pública con inteligencia, porque la opinión pública tiene que ser llevada a concluir que los últimos 35 años de historia de Chile no han sido perdidos, como dice la propaganda más chascona de la izquierda y eso tiene que ser defendido. Hoy en día hay 1 millón 100 mil alumnos en la Educación Superior, hace 25 años había 150 mil alumnos. Entonces si no hay razones para defender los mecanismos que han ayudado al progreso económico y social… bueno, entonces que se queden en la casa y después a llorar las consecuencias.

-¿Considera que el gobierno de Piñera impactará negativamente en la elección presidencial, al candidato de Chile Vamos?

Yo creo que es muy cierto. Me parece a mí que la gestión del Gobierno en los últimos 24 meses ha sido muy deficitaria, muy desatenta -por ejemplo- a conservar el orden público que es una obligación constitucional del presidente de la República, no es cuestión que quiera o no quiera. También, a raíz de la pandemia los primeros mecanismos de ayuda social tardaron mucho en concretarse y fueron insuficientes. Y a poco andar se nos decía que sí eran posibles, cuando al comienzo se decía que no. Por último, creo que -como una sensación general- es que el Gobierno está arrinconado e inoperante. Así que creo que efectivamente el peso, el lastre que representa el Gobierno de Sebastián Piñera para las posibilidades de la derecha es muy grande. El gobierno de Piñera es un lastre para los candidatos de la derecha.

Desbordes: “Ninguna chance”

-¿Nos podría explicar por qué apoya a Sebastián Sichel?

Mi apoyo a Sichel no es así como quien va a un paseo a la playa, puras luces y flores, no. Yo creo que Sichel representa una cierta incertidumbre todavía, tiene que perfilarse mejor y tiene que dar a conocer más a fondo su pensamiento. Pero sí creo que Sebastián Sichel tiene una cuestión a su favor y es que aparece independiente y creo que lo es. Además, tiene juventud, se planta bien y sabe explicarse, tiene preparación, esas son las ventajas de Sichel, en cierto modo, la novedad y como estamos en un tiempo en que lo nuevo manda ese factor le ayuda mucho.

-Pero, el candidato de su partido es Mario Desbordes…

Mario Desbordes no tiene absolutamente ninguna opción, ninguna chance de ser Presidente de Chile, ninguna.

-¿Por qué?

Bueno, lo muestran las encuestas donde marca entre 1,5 y 2,5 puntos. Está a la misma altura de Sichel y tiene la mitad de los puntos que marca un candidato imaginario que reside en el extranjero que es Franco Parisi ¿Qué es más malo que eso? No le tengo mala a Mario Desbordes, yo lo conocí hace muchos años y trabajó conmigo muy correctamente. Lo que ocurre es que Mario después en octubre y noviembre de 2019 como que le vino una fiebre, se sintió como un actor muy central en el acuerdo que derogó la Constitución y pensó que podía ofrecer una salida entre comillas, porque él venía de la derecha y estaba impulsando políticas que más bien podrían atribuirse a la izquierda. Él pudo haber pensado que era una solución intermedia que sería favorecida por el electorado y no fue así.

Mazazo en la interna de RN

¿Qué sensación le dejó el resultado de las elecciones internas de RN, en que el senador Francisco Chahuán le gana la presidencia a Desbordes?

Salí muy contento porque el partido tenía que renovar a su personal dirigente, habíamos tenido una fase de interinato artificialmente alargada sin necesidad y eso significó que el partido parecía no tener opinión en un momento en que están pasando cosas muy importantes en Chile -tan importantes como elegir a los convencionales, gobernadores, parlamentarios y al presidente de la República- y resulta ser que Renovación Nacional aparecía como en catalepsia.

Entonces…

Hay un sector de la opinión (pública) que no es despreciable que necesita ser dirigido en este momento y el Gobierno no lo está haciendo y entonces le incumbe a los partidos políticos, sobre todo, partidos como RN que tiene una amplia distribución en el país y que siempre ha aportado con entendimientos inteligentes. Sin embargo, Renovación Nacional aparecía callado. Bueno de ahora en adelante cuando asuma la nueva directiva eso va a cambiar y la nueva directiva tiene elementos estupendos como Chahuán, José García, Luis Mayol y este cabro… Diego Schalper más tres diputadas, así que yo confío mucho en la nueva directiva.

Si Desbordes no fue capaz de ganar la elección interna de RN, ¿Cómo se puede pensar que puede ser ganar la elección de presidente de Chile?

Haber perdido la elección como presidente del partido demuestra que no tiene siquiera el apoyo de Renovación Nacional en una fracción sustancial, no la tiene. Mario Desbordes apostó el doble o nada al presentarse a la presidencia de RN, pero resultó una cosa que a mi juicio es buena: Mario Desbordes va a poder concentrarse en pelear la primaria a la cual él está postulando y al mismo tiempo lo va a hacer sin comprometer tanto a Renovación Nacional. Era muy difícil ser presidente del partido y a la vez candidato a la presidencia de la República.

-Para el presidenciable de RN fue una derrota aplastante, Desbordes señaló después de haber perdido que evaluó renunciar a la carrera presidencial, ¿Debió hacerlo?

Mario Desbordes no debió correr en la primaria (de Chile Vamos) nunca. Porque le resta votos a los dos punteros que son Joaquín Lavín y Sebastián Sichel. Si la derecha usara la cabeza (no siempre la usa) habríamos debido concentrar los votos en los dos que van punteando. Y lo mismo digo de Ignacio Briones. De ese modo apareceríamos con dos candidatos que van creciendo y eso es muy importante para lograr pelear seriamente la primera vuelta presidencial, donde es perfectamente posible que las dos primeras mayorías sean de izquierda y calcule usted el desastre que eso significaría.

-¿RN debería dar libertad a la militancia para votar por Sichel?

Hay precedentes para decretar libertad de acción. Creo que hoy en día esto de la libertad de acción es más bien una discusión teórica, porque una buena parte del partido no va a votar por Desbordes en ningún caso y segundo, porque el partido inscribió a dos candidatos para la primaria: uno era Sichel y el otro era Mario Desbordes. No soy partidario de defender a Mario Desbordes en ningún sentido, así que no creo que debiera pedírsele que retire su candidatura de manera oficial, pero sí podría hacer una consideración a la conciencia de los militantes que se diera libertad de acción.

-La derrota de Desbordes en la elección interna, ¿Fue una ‘pasada de cuentas’ por la firma del acuerdo por la Paz y una nueva Constitución…?

Desde ese 15 de noviembre cuando se entregó la Constitución sin conseguir nada a cambio, varias personas dentro de RN -y entre ellas Desbordes- han asumido varias posiciones muy próximas a las posiciones de la izquierda. Achicar el fondo de pensiones, que nos va a costar un carajal de plata hacia el futuro y algunas otras situaciones han convencido a muchas personas de RN de que el partido tenía que volver a sus orígenes, que son claramente de la derecha chilena como sucesor que es Renovación Nacional de los antiguos radicales, liberales, conservadores, agrario-laboristas. Eso me parece a mí que tuvo mucho que ver con la elección del domingo. Hay un cierto deseo de poner término a la forma de administrar el partido en los últimos dos años.

Conservación constitucional

-¿Qué conservaría Carlos Larraín de la Constitución de 1980?

Los constituyentes tienen que mirar la historia constitucional de Chile sobre lo cual hay mucho escrito y van a descubrir que hay una coincidencia enorme en todos los esfuerzos constituyentes y eso se resume en que Chile es un país unitario, que tenemos un sistema de separación de los poderes, subrayando la independencia del judicial. Cosa muy central. El enunciado de los derechos personales y políticos que contiene la Constitución actual tendría ser repetido, porque es como quién dice ‘la quinta esencia’ del modo de vida occidental. Luego ya como en plan más novedoso teníamos el rol aumentado del Banco Central y su independencia, el Tribunal Constitucional que existe en todas las repúblicas occidentales, para evitar los abusos contra la propia Constitución.

-Algo más…

Salvaguardar con mucha atención la independencia de las Fuerzas Armadas y bueno si al enunciado de derechos se quiere agregar otras referencias nuevas yo no me opongo, yo creo que puede ser conveniente, pero eso sí pensando en que esos nuevos derechos tendrán que ser financiados, es decir, hay que pensar en el costo al cual se está llevando a un Fisco que ve encogerse sus ingresos.

-Si se interviene políticamente el Banco Central, ¿Qué pasaría?

Si se quiere hacer un juicio político de los consejeros del Banco Central se acaba la independencia del Banco Central.

-Si no tienen ni siquiera el tercio: ¿Cómo la derecha va a defender sus posiciones que se van a trabajar en la CC?

La respuesta a eso la tienen los propios convencionales. Los convencionales, cualquiera sea su signo político, van a tener que sentarse a estudiar y hay muchos convencionales que no saben nada de derecho constitucional. Tienen que ver la historia constitucional de Chile y la de los países civilizados y ahí van a tener la pauta de trabajo. No creo que saquemos nada con que un partido mande una especia de trueno y decir ‘nuestros militantes deben votar así o asá’, yo creo que hay un trabajo muy difícil de hacer y que será lento para que suscite un consenso inteligente, porque una mala constitución nos puede sepultar. Hoy día está pasando una cosa en Chile, la actividad de la Convención Constitucional con elecciones parlamentarias y presidenciales y resulta ser de que las facultades del Parlamento y del Ejecutivo están en el aire y perfectamente algunos cabezas calientes podrían querer hacer una constitución a la medida de quien creen o quien resulte elegido. Podríamos tener que la Convención le haga un traje a la medida a alguien que quiera imitar a Chávez por dar un ejemplo.

-¿Qué espera de los resultados de la CC? ¿Apuntará con fuerza a una ideología?

Es de temer que vaya a haber mucha discusión, tiene que haber un periodo en que se conozcan entre ellos y que empiecen a producirse acuerdos parciales sobre régimen políticos, derechos a contemplar en la Constitución, contrapesos al Ejecutivo, la libertad de opinión y de prensa, por ejemplo. He visto, por ejemplo, que el candidato Jadue propone la creación de comités sectoriales para controlar la prensa. Tengo mis temores de que se produzca una pelea constante que termine en un resultado muy malo. Es muy posible esto último también.

Derecha sin (segunda) vuelta

-¿Si la derecha no pasa a segunda vuelta va a ir a votar? Por Daniel Jadue y Yasna Provoste, por ejemplo…

(Ríe) Me está poniendo en una situación verdaderamente muy triste, pero al votar siempre hay que pensar en lo que es mejor y por supuesto entre el señor Jadue que es un comunista muy estructurado y un democratacristiano de izquierda (Provoste) que es menos maqueteado, me quedo con el democratacristiano de izquierda como es el caso de la señora Yasna, por ejemplo. Iría a votar, sí.

Entonces, por la senadora Yasna Provoste…

Votaría por ella porque me parece que siendo ella profundamente de izquierda, sin embargo, no tiene ese andamiaje interno tan enemigo de la libertad propio de los que militan en el partido comunista.

-¿Cómo proyecta un eventual gobierno de Jadue? ¿Hay campaña del terror de la derecha en Chile como en Perú lo hicieron con el presidente electo Pedro Castillo (PC)?

Esto de la campaña del terror es una justificación muy propia de nuestro vocabulario político, pero de pronto, hacer ver cuáles son las consecuencias de una cierta decisión política muestra una parte del proceso político. La advertencia de Keiko Fujimori y su gente hizo que Castillo en Perú modificara sustancialmente su programa entre primera y segunda vuelta, ese chiste tiene la segunda vuelta, los balotajes. El debate político va a ser muy duro eso que afirmó el señor Jadue sobre los medios de comunicación, está anunciando control de los medios y lo ha dicho explícitamente, es muy extraño que lo haga porque la izquierda en Chile debiera tenerles reverencia a los grandes medios de comunicación, porque son los que han inventado la mayor parte de las figuras de izquierda que hoy día nos tienen acogotados.

-¿Se refiere a El Mercurio o La Tercera?

No, El Mercurio y La Tercera hoy por hoy son de muy poca incidencia, una lástima porque yo me suscribo a El Mercurio y los leo con intensidad porque es muy bien conducido. Pero lo más determinante en Chile son los medios audiovisuales, especialmente la televisión.

-¿A qué canal apunta, a La Red?

La Red está completamente entregada al demonio (ríe), pero los demás canales o los que hablan con los canales, evidentemente están en sintonía con la izquierda. Incluso sorprende esto porque cuando se produjo la crisis económica a raíz de la revuelta bajó el avisaje en todos los medios y muchos medios tuvieron que despedir a una parte importante del personal, o sea, en la mentalidad izquierdosa se desvincula completamente el crecimiento económico del curso de la sociedad. Es una especie de esquizofrenia extraña, eso es porque muchos de los actores de la televisión encuentran muy divertido esto de la revolución política, muchos de ellos.

Raspado de olla

-¿Patrón de fundo o no?

Depende de lo que se entienda por patrón de fundo. Si ser patrón consiste en trabajar con su gente en lo que sea en el campo, bueno tendría orgullo de ser patrón de fundo. Si por patrón de fundo se entiende que es alguien prepotente y que anda a patadas con la gente, no me gusta y no lo creo cierto por lo demás.

-¿Qué se le vino a la cabeza la noche del 15 de noviembre de 2019?

Me pareció que era el inicio de una declinación muy dura, de la cual nos iba a costar mucho salir. Tuve la foto clarita del proceso de decadencia que se anunciaba.

-¿Es amigo de Piñera?

Nunca he sido amigo en el sentido afectivo, no es una persona fácil para relacionarse. He trabajado con él y eso es, no es más que eso.

¿Piñera 1 o Piñera 2\. Bachelet 1 o Bachelet 2?

Piñera 1 hizo un buen gobierno en el plan de crecimiento económico, cometió el error espantoso de entregarle el gobierno a la Nueva Mayoría por su intervencionismo de la candidatura de la derecha empujando a Evelyn Matthei. Michelle Bachelet evidentemente que lo hizo mucho mejor en la primera vuelta, que en la segunda. En la segunda no podía ser de otro modo porque incorporó al Partido Comunista y eso sí constituye lastre para quien desee gobernar.

-¿Las segundas partes son malas?

Quedó archiconfirmado.

-¿Habrá retorno a la política activa de Carlos Larraín?

No, basta. Hay que respetar la ley del turno y tengo 78 años y 9 meses.

-¿Cuál es su mejor amigo en política, si es que tiene uno?

Tengo buenos amigos, pero con quien mejor me llevo es con Claudio Eguiluz (el presidente regional RN en la Región del Bío Bío).

-Por la boca muere el pez…

No, aquí estoy, vivito y coleando…- responde rápido con una expresión que se usa para indicar que sigue viva una persona que se daba por muerta.