Diputados afirmaron que pedirán un “rol solidario” a la banca privada, en el debate sobre prohibir que se publiquen las deudas impagas desde octubre del 2019.

En el gremio de los bancos advierten que la iniciativa provocaría dificultades en el acceso al crédito y alzas en las tasas de interés.

Anticipando impactos sobre el acceso al crédito, la banca fijó su postura frente al proyecto de ley que pretende prohibir que se informe, a través de boletines comerciales, las deudas impagas que hayan sido contraídas desde el 18 de octubre del 2019 en adelante.

La iniciativa apunta a entregar un “alivio” a los hogares y empresas que han aumentado la morosidad en medio de la crisis social y sanitaria, aunque según la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras podría ser contraproducente.

Así lo anticipó el gerente general de la ABIF, Luis Opazo, recordando lo que ocurrió con una experiencia similar el año 2012.

En la banca privada afirman que la falta de información dificulta la evaluación de riesgo, lo que implica condiciones menos favorables incluso para clientes con buen comportamiento de pago.

Recordando la disminución del endeudamiento que significó el retiro de ahorros previsionales, el presidente de la agrupación de usuarios Conadecus, Hernán Calderón, respaldó el contenido de la norma.

El debate se retomará el próximo martes en la comisión de Economía de la Cámara, donde su presidente, el diputado socialista Jaime Naranjo pidió un rol más solidario por parte de la banca.

En tanto, uno de los autores de la iniciativa, Tomás Hirsch, dijo que las amenazas de la industria no sorprenden.

De acuerdo a la advertencia de la asociación de bancos, nueve de cada diez pesos que se entregan en créditos corresponden a dinero de los mismos clientes, ya sea en depósitos o ahorros.