La Confederación de la Producción y del Comercio trabajará en conjunto con algunas centrales de trabajadores una contrapropuesta de jornada laboral.

Empresarios cuestionaron el manejo del Gobierno en el debate y afirmaron que no es comparable la realidad económica del 2005 con la actualidad, tras dichos del expresidente Ricardo Lagos.

Álgido está el debate sobre la jornada laboral, un tema que instaló el Partido Comunista con el proyecto de 40 horas a la semana, que extendió su apoyo en la oposición y que llegó al gobierno, improvisadamente para muchos, a modificar su propuesta en materia de trabajo e impulsar una jornada semanal de 41 horas a la semana en promedio.

La Confederación de la Producción y del Comercio convocó a economistas y centrales de trabajadores para crear una contrapropuesta en materia laboral.

Salvo la CUT, en la instancia participan la UNT, la CAT y la Central de Trabajadores de Chile, cuyo presidente, Arturo Martínez, señaló que los proyectos actuales no consideraron la voz del mundo del trabajo.

A través de Twitter, el expresidente Ricardo Lagos, planteó que en su gobierno se enfrentaron a los mismos cuestionamientos sobre aumento de cesantía y baja en la productividad si se disminuían las horas de trabajo de 48 a 45 horas y no pasó nada.

En ese sentido, el presidente de la CPC, Alfonso Swett, señaló que el contexto es distinto.

El presidente de la Sociedad de Fomento Fabril, Bernardo Larraín Matte, calificó de rígida y monotemática la discusión sobre la jornada laboral.

El ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, en tanto, defendió el proyecto del Gobierno de flexibilidad laboral.

En conversación con Radio Bío Bío, la diputada comunista Camila Vallejo afirmó que La Moneda quiere bloquear el debate, respondiendo a los empresarios y lo que calificó una campaña del terror.

Si bien se esperaba una reunión entre la CPC y la CUT este martes para abordar el debate laboral, el encuentro no se desarrolló y será reagendado.