Ante las diferencias de fondo sostenidas entre el oficialismo y la oposición por el proyecto de ley de Sala Cuna Universal, dos sesiones fueron agendadas para la próxima semana en la Comisión de Trabajo y Previsión social del Senado.

En especial, el sitio web del Senado explica que preocupa la forma en que se aplicará el beneficio -financiado mediante un fondo solidario- para las temporeras.

El proyecto está actualmente con suma urgencia por parte del Gobierno, siendo estudiado en general y en particular para su primer informe. Una vez resueltas las diferencias que se discutirán la semana entrante, será despachado a Comisión de Educación y Cultura.

“Hay urgencias puestas por el Ejecutivo, pero en este proyecto tenemos visiones de fondo muy diferentes, particularmente con el organismo que va administrar el beneficio, vale decir los $245.000 que se le entregarán a los padres/madres para que lleven a sus hijos a una sala cuna”, explicó la senadora Adriana Muñoz, presidenta de la
comisión.

Sin embargo, planteó que “entendemos que esta es una reproducción de administración de beneficios públicos que van nuevamente a una lógica de inversión privada, al mercado y que se lucrará. Esa es una diferencia de fondo”.

La senadora adelantó que la comisión solicitará autorización a la Sala para sesionar en paralelo el martes 20 de agosto, a fin de agrupar todos los artículos sobre el ente administrador y someterlos a votación; sin embargo, reconoció que “creo que estamos muy lejano a un acuerdo, y de esta manera el proyecto irá a Hacienda y a Educación, con un debate”.

Otro frente de debate es si el beneficio debe o no mantener como piso mínimo los acuerdos sindicales vigentes, y sobre las acreditaciones de las salas cuna al 2022, donde se recalcaron los problemas que podrían tener los VTF (jardines infantiles vía transferencia de fondos).

El anuncio, sin embargo, fue valorado desde el Gobierno, cuya ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Isabel Pla acotó que el proyecto “no solo tiene urgencia legislativa, sino que también urgencia social, especialmente para el grupo de mujeres más vulnerables, entre las cuales solo 3 de cada 10 tienen trabajo remunerado”.