En el marco del proyecto de reducción de jornada laboral a 41 horas semanales con flexibilidad y adaptabilidad que impulsa el Gobierno, la diputada comunista Karol Cariola lanzó duras críticas contra tal propuesta, sobre todo en base a la gradualidad de ocho años que deslizó La Moneda al respecto.

De esta manera, Cariola, integrante de la bancada transversal que apoya la iniciativa de 40 horas, impulsada por Camila Vallejo, dijo sentir que la administración de Sebastián Piñera no tiene un verdadero interés en modificar las condiciones laborales de los trabajadores chilenos y advirtió que incluso desconocerían estudios que apoyan la moción opositora, en desmedro de su propio proyecto.

“La propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda que reduzcamos la jornada laboral ahora. Los problemas de salud mental van a seguir aumentando por el exceso de trabajo mal recompensado, por lo tanto esto es una demostración que el Gobierno no tiene un interés real de querer reducir la jornada laboral”, dijo la legisladora.

Desde el oficialismo, el diputado Guillermo Ramírez (UDI) salió al paso de las críticas en torno a la idea de la gradualidad de ocho años propuesta por La Moneda y dijo que la oposición debe entender que proyectos como el de reducción laboral tiene un costo para el país, por lo que respaldó la opción que impulsa el Ejecutivo.

“Una vez más la oposición cree que la forma en como uno hace las cosas no tiene ningún efecto. La gradualidad que propone el Gobierno es justamente para lograr mejores condicionales para los trabajadores, pero sin afectar el empleo, los salarios y el crecimiento de la economía, que es algo que nos perjudicaría a todos”, aseveró.

Ramírez reconoció que el proyecto de flexibilidad y adaptabilidad laboral, que se encuentra en el Senado, está pendiente de avances a propósito de la discusión de la iniciativa de Sala Cuna Universal.

En la Cámara de Diputados, en tanto, parlamentarios opositores ingresaron indicaciones por separado al proyecto de Vallejo.

No obstante aquello, Gael Yeomans (Frente Amplio) indicó que eso no significa que haya división al respecto en la colectividad, ya que hay consenso en el impulso que se le debe dar a la iniciativa.

“Toda la oposición y quienes estamos en la bancada transversal que apoya el proyecto estamos en la misma postura que es hacer avanzar el proyecto. Tenemos diferencias en énfasis, en materia de gradualidad, que vamos a tener que resolver de manera conjunta en la discusión en particular”, dijo a Radio Bío Bío.

Mientras la oposición intenta ponerse de acuerdo, el oficialismo ya salió a buscar acuerdos en la derecha.

Este viernes, La Moneda confirmó que el titular de Trabajo, Nicolás Monckeberg, se reunirá el lunes con parlamentarios de Chile Vamos para alinear posiciones sobre las 41 horas.

Por su parte, el gran empresariado ya se ha manifestado en contra del proyecto de Vallejo y vaticinó la pérdida de 170 mil empleos si la jornada laboral baja a 40 horas.

El Gobierno, en tanto, cifró el lunes en 250 mil las plazas laborales que se eliminarían con el proyecto de exlíder estudiantil, aunque el Ministerio de Hacienda aumentó a 303 mil los trabajos que se verían afectados por la iniciativa durante la jornada del miércoles.