La Orden Franciscana informó el término de una investigación previa en contra del sacerdote Arístides Miranda, quien se ha desempeñado como párroco y vicario en el norte del país, por la denuncia de abuso sexual en contra de una menor de edad.

De la información recabada en dicha investigación, se estableció que existen elementos que permiten acreditar la verosimilitud de los hechos denunciados, por lo que se remitieron los antecedentes a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Mientras dure el proceso canónico se suspendió al religioso del ejercicio del ministerio sacerdotal. Además, se entregaron los antecedentes al Ministerio Público, lo que fue informado el viernes a la denunciante.

Pero no es el único caso que llegará a Roma. También fue remitida la denuncia en contra del presbítero Luciano Arriagada Vergara, que también fue considerada verosímil, según informó la diócesis de Talca.

Además, en medio de los cuestionamientos al cardenal Ricardo Ezzati, el arzobispado de Santiago creó una nueva instancia de denuncias y acompañamiento de casos de abuso sexual, que busca una acción más rápida frente a las denuncias, tomando las tareas hasta ahora a cargo de la Oficina Pastoral de Denuncias (Opade) y el Departamento de Promoción de Ambientes Sanos.

“Delegación Episcopal para la Verdad y Paz”, es el nombre de la nueva instancia que estará a cargo de la abogada laica: Andrea Idalsoaga, quien reportará directamente al arzobispo de Santiago, en este caso el mismo Ezzati.

Este artículo describe un proceso judicial en curso
Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra.
(Artículo 04 del Código Procesal Penal)