Perú sufre un brote de sarampión, motivo por el cual el vecino país decidió el jueves cerrar sus fronteras para todos quienes no estén vacunados contra esta enfermedad o no puedan comprobarlo, incluyendo a ciudadanos chilenos.

No obstante, la Cancillería anunció que esta nación cambió de parecer y que modificó una resolución sanitaria, detallando las nuevas directrices que tendrá el “plan de implementación de puestos de vacunación contra el sarampión en zonas de frontera”.

Éste comenzará a regir a partir del 1 de octubre de 2018, será de corte voluntario y no aplicará a turistas chilenos.

“El Gobierno de Chile deja sin efecto la recomendación formulada a los turistas nacionales que tuvieran previsto desplazarse al Perú”, sostuvo el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

Lo anterior, “sobre la base de esta nueva información y reiterando su comprensión ante las acciones de las autoridades peruanas destinadas a reducir los riesgos de transmisión de enfermedades inmunoprevenibles”.