Un difícil camino legislativo se prevé para el proyecto de ley que establece un nuevo sistema de crédito para la educación superior, en reemplazo del CAE y el Fondo Solidario, luego que parlamentarios de distintas bancadas de la oposición detallarán una serie de reparos y críticas a la iniciativa del Gobierno.

Para la presidenta de la Comisión de Educación del Senado, la DC Yasna Provoste, el proyecto del Ejecutivo lo que busca es reinstalar el modelo de mercado, ya que traslada a la institución la responsabilidad sobre qué ayuda tendrán los estudiantes, debido a que el crédito le entrega mejores condiciones financieras a los planteles.

Además, Provoste indicó que el nuevo crédito que impulsa el Ministerio de Educación es arbitrario, ya que establece que el estudiantes debe tener mérito académico para poder optar, mientras que para otras ayudas sólo se requiere ser alumno regular.

Por su parte, el diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson, coincide en que el proyecto del Gobierno, más allá de sacar a los bancos, mantiene el modelo y es una abierta competencia a la gratuidad.

Desde la oposición argumentan que al hacer más atractivo para la instituciones un sistema de créditos que la gratuidad, lo que podría ocurrir es que algunas de las 44 instituciones que están en la política pública se salgan, con lo cual se priva a un potencial estudiante que tenga las condiciones para tener el beneficio, al tener que endeudarse para estudiar en ese plantel.

Otro de los puntos que se cuestiona, es la naturaleza que tendrá la institución que administrará el crédito, ya que al ser una sociedad anónima que pertenece al Estado, se podrán dejar fuera del gasto fiscal, los costos que están asociados al nuevo instrumento crediticio, de manera de elevar aún más el déficit del Fisco.