Nacional
El trágico caso que podría convertirse en el primer suicidio por estrés laboral en Chile
Publicado por: Alberto Gonz√°lez
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La ma√Īana en que Vladimir muri√≥, Cecilia despert√≥ sobresaltada. Como nunca, se hab√≠a quedado dormida temprano. Al revisar su celular, encontr√≥ un mensaje escrito por su hijo durante la noche, dici√©ndole que hab√≠a intentado suicidarse y que no sab√≠a lo que le pasaba.

Vladimir era el hijo mayor, como el “pap√° de la casa” junto con su hermano Yonathan. Un rol que asumi√≥ cuando ten√≠a 25 a√Īos, cuando sus padres se separaron. Fue precisamente la necesidad de aportar al hogar la que lo llev√≥ a tomar un empleo en la empresa Salfa, una de las firmas que trabajan en la divisi√≥n Salvador de la estatal Codelco.

“Llegaba de su trabajo y lo primero que hac√≠a era comprar cosas para la casa. Y ten√≠a muchos planes con su hermano, quer√≠a encontrar un trabajo en su profesi√≥n para que Yonathan dejara de trabajar y pudiera estudiar, para que su hermana no pasara por lo que pas√≥ √©l cuando estudi√≥, estar viviendo en un taller, pasando hambre y pasando fr√≠o”, rememora Cecilia.

“Era muy preocupado de la gente en situaci√≥n de calle, sal√≠a a darles de comer en Laja, su vida era el b√°squetbol, la casa, sus acciones solidarias y el trabajo”, asegura.

Inevitablemente, casi de inmediato su relato gira hacia lo que pas√≥ ese lunes 5 de junio. “Yo no s√© bien qu√© le pas√≥ a Vladimir, √©l se fue bien de Laja, contento porque hac√≠a unos d√≠as hab√≠a llegado su certificaci√≥n de programador calculista”, relata con un dejo de angustia en su voz.

“√Čl pudo haber tomado esta decisi√≥n mucho antes, como cuando sufri√≥ el accidente de sus manos, cuando casi se cercen√≥ los dedos, pero sali√≥ adelante. Con su hermano quer√≠a montar una propia empresa contratista, en junio quer√≠a comprarse un auto a medias con √©l”, recuerda.

Antes de irse, cotizaron un veh√≠culo. Aunque, no era el √ļnico plan a futuro, porque ten√≠a en mente llevar a su familia de vacaciones a Brasil, a fin de a√Īo.

“Yo quiero saber qu√© pas√≥, por qu√© √©l estaba mal el d√≠a anterior, qu√© pas√≥ si no se fue mal de mi casa, qu√© pas√≥ en el trabajo para que en la noche haya tenido esa reacci√≥n y haya mandado ese wasapeo”, afirma Cecilia con fuerza.

“El me escribi√≥, y lo que nunca hago, lo hice esa noche. Siempre nos qued√°bamos conversando hasta las 3 o 4 de la ma√Īana por tonteras, por hablar; y ese d√≠a no lo hice, todo se dio para que √©l estuviera solo ese d√≠a”, se√Īala adolorida.

“En la ma√Īana me despert√© con angustia, levant√© mi tel√©fono y veo el mensaje, y llam√© al pap√°, porque lo llamaba (a Vladimir) y no me contestaba, porque no lo hac√≠a en el trabajo”, a√Īade.

El pap√°, Mois√©s Zapata, la acus√≥ de sobredimensionar la situaci√≥n, aunque igual se acerc√≥ a su hijo para preguntarle qu√© hab√≠a sucedido y tratar de animarlo. “Estoy bien, pap√°”, le dijo Vladimir, quien hab√≠a llegado a trabajar a la Divisi√≥n Salvador gracias a su gesti√≥n.

Luego de volver a hablar con Mois√©s, Cecilia logr√≥ hablar con su hijo, quien le reiter√≥ que estaba bien. “No s√© qu√© me pas√≥, qu√©date tranquila si fue una tontera”, le asegur√≥.

“No voy a volver a subir a esta h… de pega, m√≠rame en Laja para trabajar de profesor mientras tanto me sale algo. Nos vamos a ir de vacaciones al sur los cuatro, pero no vuelvo m√°s a esta pega”, le asegur√≥ en esa conversaci√≥n, que a la postre ser√≠a la √ļltima.

A la media hora, recibe un llamado.

“Un amigo de mi hijo me llama y me dice: ‘t√≠a, tengo que darle una mala noticia… Vladimir falleci√≥"”, lo que vino despu√©s s√≥lo son im√°genes difusas y cuando reacciona, estaba en el suelo. “No pod√≠a creer que Vladimir hab√≠a muerto”, relata entre l√°grimas.

Al rato despu√©s le dicen que lo hab√≠an encontrado solo, que hab√≠a sufrido un accidente y se hab√≠a tropezado en el andamio, ahorc√°ndose con la cuerda de vida. Esto √ļltimo, seg√ļn la versi√≥n preliminar que entreg√≥ la prensa local y que coincidi√≥ con el primer reporte de la empresa.

Vladimir Zatapa y su madre, Cecilia Sanhueza
Vladimir Zatapa y su madre, Cecilia Sanhueza

Las incógnitas

Esa ma√Īana a eso de las 10:00 horas, su pap√° not√≥ su ausencia y pregunt√≥ por Vladimir, siendo advertido que lo hab√≠an visto solo. “Saben que no tiene que estar ning√ļn viejo solo”, exclam√≥ y corri√≥ a buscarlo quiz√° con el incidente ocurrido a primera hora en la mente. No obstante, lo encontraron ya fallecido.

“Yo me pregunto ¬ŅD√≥nde est√°n los vig√≠as de terreno?, ¬ŅD√≥nde est√°n los ‘seguritos’ (prevencionistas)? ¬ŅD√≥nde estaba el compa√Īero de trabajo? ¬ŅD√≥nde estaba el supervisor, cuando el pap√° andaba entregando pegas en otros lados? ¬ŅD√≥nde estaba todo ese resto de gente, cuando se supone que √©l no ten√≠a que haber estado solo? ¬ŅPor qu√© si ya hab√≠an pasado accidentes similares, en donde el mismo Vladimir hab√≠a ayudado a un compa√Īero que seg√ļn dijo si no hubiera sido por √©l, se habr√≠a matado de la misma forma?”, reclama Cecilia.

“Si hubiera habido una persona ah√≠, mi hijo estar√≠a vivo… y eso a m√≠ nadie me lo va a sacar de la cabeza, independiente lo que me digan, si fue suicidio o si fue accidente, que fue negligencia”, asegura con l√°grimas en los ojos.

“Igual llevaba d√≠as con problemas con un supervisor, que siempre lo molestaba por trabajar como faenero pese a tener el t√≠tulo de ingeniero en minas”, se√Īala.

“Nunca he sido reacia a la idea que mi hijo se pudo haber suicidado, pero siempre dije ‘al momento de entrar a vestirlo, su cara me lo va a decir’, porque la cara de un suicida es una cara oscura. Pero mi hijo ten√≠a paz en su cara, que me dio paz y que me hizo ser m√°s fuerte, no ten√≠a cara de un suicida, y ah√≠ yo dije: ‘esto fue un accidente"”.

“No s√© de qui√©n es la culpa, pero la empresa tiene responsabilidad en esto, porque lo dejaron solo”, sentencia.

Su hermano Yonathan tiene la misma opini√≥n, y destaca la responsabilidad de Vladimir. Incluso, en una faena anterior, recibi√≥ un reconocimiento como “persona m√°s segura del mes”.

“La empresa lo √ļnico que ha hecho, es entregarnos en un ata√ļd a mi hermano”, sentencia.

“Mi hijo no era cobarde”, agrega Cecilia, quien a√ļn no asume su p√©rdida. “Uno est√° esperando los quince d√≠as para que llegue, y no llega… todav√≠a estoy esperando a que llegue”, dice.

La tesis del accidente tambi√©n es apoyada por su hermana menor, Cinntia. “Yo dudo que √©l se haya matado, porque habl√°bamos todos los d√≠as y me hab√≠a prometido que nunca se iba a ir, que no me iba a dejar nunca”, agrega.

Su √ļltima conversaci√≥n fue a prop√≥sito de un concurso de canto, donde Cinntia qued√≥ eliminada. “Me pidi√≥ la canci√≥n que cant√©, Me soltaste, de Jessy y Joy (…) √©ramos s√ļper cercanos, era mi mejor amigo, me dijo que era su hija, porque desde que se fue mi pap√°, √©l me cuid√≥”, recuerda.

Consultada por BioBioChile, la vocera de la Fiscal√≠a Regional de Atacama indic√≥ que la investigaci√≥n por el fallecimiento de este trabajador de 28 a√Īos se mantiene vigente y con diligencias pendientes que fueron solicitadas por el querellante de la causa.

El objetivo, seg√ļn el organismo persecutor, es buscar reunir mayores antecedentes en relaci√≥n a lo sucedido a fin de agotar todas las instancias investigativas que permitan escalecer el hecho y ratificar o descartar lo sostenido preliminarmente por los informes de los peritos de la Brigada de Homicidios de la PDI que trabajaron en el sitio del suceso y del Servicio M√©dico Legal, que concluyeron que la muerte fue producto de un suicidio.

Salfa Montajes, por su parte, luego del accidente emiti√≥ una declaraci√≥n p√ļblica en donde lament√≥ lo sucedido, asegurando que sus representantes estaban en contacto con la familia para darles el apoyo necesario.

“Esta lamentable situaci√≥n est√° siendo investigada por las autoridades competentes, esperando todos, un pronto esclarecimiento de los hechos acontecidos”, concluye el texto.

Requeridos para esta nota, declinaron dar declaraciones mientras la investigación esté en curso. Mientras que Codelco se desligó del tema, limitándose a entregar antecedentes de lo sucedido, pero sin entregar un pronunciamiento al respecto.

Duras condiciones de trabajo

Vladimir Zapata, posando con su certificación de Inacap

Seg√ļn el abogado de la familia, Rafael Poblete, en las faenas mineras las condiciones laborales son duras, y -a su juicio- no hay un adecuado proceso de selecci√≥n psicol√≥gica que mida si el postulante puede soportar condiciones de trabajo prolongadas en esas condiciones.

“El tema psicol√≥gico es importante, hay gente que no reacciona frente a algunas condiciones adversas igual que otros. Hay que estar curtido para desarrollar una labor fuera, tanto tiempo lejos de casa, tanto tiempo lejos de lo que es compartir”, se√Īala el jurista.

De acuerdo a lo que se√Īala la querella, los trabajadores todos los d√≠as deben levantarse cerca de las 06:00 horas, para luego ducharse y tomar un desayuno r√°pido. Despu√©s toman un bus que los traslada hasta las faenas, en donde se comienzan a trabajar desde las 08:00 horas hasta las 19:00 horas, momento en que bajan al campamento.

“Ellos s√≥lo com√≠an a la hora de almuerzo, porque trat√°ndose de una faena, por normativa, est√° prohibido consumir alimentos o colaciones por el riesgo de contaminaci√≥n”, agrega Poblete.

“Puede ser que sean bien remunerados, por eso hay gente dispuesta a hacerlo, pero las condiciones de trabajo son dur√≠simas. En el fondo es un r√©gimen como carcelario, sumamente duro, casi un r√©gimen de trabajo forzado”, asevera el abogado penquista.

En el caso de Vladimir, seg√ļn Poblete, “todo pareciera indicar que fue un suicidio, pero tampoco podemos descartar que no hubiera sido. Pero en el caso que hubiera atentado contra su vida, igual existi√≥ responsabilidad de la empresa y fue un accidente laboral”.

El primer caso de Karoshi en Chile

Este caso llama la atención, debido a que en la querella, a la que tuvo acceso BioBioChile, se apunta a una muerte por exceso de trabajo, que en Japón ha sido denominado Karoshi, ante los cientos de casos registrados en el país asiático.

El concepto tiene que ver con enfermedades que derivan en una eventual muerte, como un infarto, un accidente vascular cerebral o el estrés que conduce al suicidio.

En ese sentido, el abogado Poblete no esconde la intenci√≥n de marcar un precedente. “En la medida que denuncias una conducta doblada e incorrecta, el objetivo es que se enderece y se tomen medidas para el futuro, para que ese tipo de est√°ndares se adecuen a los nuevos tiempos”, indica.

Vladimir Zapata en las faenas
Vladimir Zapata en las faenas

Condiciones laborales

En el caso de Vladimir, el joven lajino trabajaba en un sistema de 14 días de trabajo continuo por 14 de descanso.

Otros lo hacen con un sistema de 8 por 6. Aunque algunos trabajan el mes completo, “comprando” d√≠as a otros trabajadores, que usan esta “t√©cnica” cuando no est√°n en condiciones para subir y quieren evitar tomar licencia m√©dica ante el temor de ser despedidos, seg√ļn testimonios recogidos por BioBioChile a prop√≥sito de este reportaje.

Seg√ļn su hermano, quien labor√≥ en las faenas del norte, el principal temor de presentar una licencia era ser “cortado” y quedar sin trabajo. “Un compa√Īero pidi√≥ licencia por un problema lumbar, por estar haciendo estiramiento de cables, y cuando volvi√≥ a la semana lo mandaron a “cortar”, pese a ser contrato indefinido, por ‘necesidades de la empresa"”, cont√≥.

“Las piezas igual son distintas a un casco blanco (jefatura), a uno de color. Te pueden dejar en el campamento en containers habilitados como piezas, o tambi√©n en pensiones cuando la capacidad del campamento se excede”, a√Īade Yonathan.

Los ba√Īos, por otro lado, son habilitados al interior de un contenedor, que deben compartir con alrededor de 20 a 30 personas en discretas condiciones higi√©nicas. Por el contrario, las jefaturas tienen ba√Īos individuales.

Confusión de roles

El otro argumento de la querella, sugiere una confusi√≥n de roles de Mois√©s, quien deb√≠a estar a cargo de su hijo, por lo que seg√ļn Poblete, se le puso en una situaci√≥n que exced√≠a de sus capacidades.

“En la faena ellos tienen una hoja que se llama ‘Hoja del Ni√Īo Sano’ o del ‘Hombre Sano’, que en la pr√°ctica es un ‘ckeck in’ que los propios trabajadores deben llenar, casi de forma mec√°nica. No hay un param√©dico o profesional de salud que los eval√ļe”, se√Īala el jurista.

No obstante, si el supervisor observa que hay un trabajador que no está en condiciones, puede enviarlo de regreso al policlínico o derechamente enviarlo a su casa, ante el riesgo de contagio al resto de los obreros.

Pero esto √ļltimo no corre con el aspecto psicol√≥gico, ante lo complejo que resulta a un supervisor detectar alg√ļn transtorno, m√°s all√° del estado de √°nimo de los que tiene bajo su cargo.

“¬ŅCu√°l es el riesgo? Que un trabajador pueda cometer un acto temerario y que est√° contemplado en el C√≥digo del Trabajo, por ejemplo provocar una explosi√≥n y volar una caldera, y que mueran varios trabajadores”, advierte el abogado Poblete.

“Un trabajador que ha manifestado una depresi√≥n, corre un mayor riesgo de accidentarse que cualquier otro. Si hubiera habido un trabajador cualquiera que dice o que se sabe que tiene que intenci√≥n de suicidarse, el pap√° lo que tendr√≠a que haber hecho es decir ‘hay que bajar a este trabajador"”, a√Īade.

“El pap√° estaba confundido en los roles, no iba a decir que su hijo no serv√≠a, se puso a ese supervisor en una condici√≥n que excedi√≥ sus capacidades, hay una confusi√≥n de roles porque ¬ŅC√≥mo deb√≠a reaccionar? ¬ŅComo pap√° o como jefe?. S√≠, cometi√≥ un error y lo ha reconocido, y ese padre para siempre va a cargar con el dolor de haber podido hacer algo m√°s, pero no lo hizo porque se confundi√≥”, explica.

El mayor problema, seg√ļn reconocen, es que como la muerte no fue calificada como accidente de trabajo, su familia no pudo recibir ayuda psicol√≥gica por parte de la Mutual de Seguridad. Y a√ļn est√°n tramitando el pago de las p√≥lizas de seguro que todo trabajador debe contratar.

Asimismo, seg√ļn acusa la familia, la empresa no le ofreci√≥ a Mois√©s enviarlo a un psic√≥logo, por lo que debi√≥ costearse un tratamiento de su propio bolsillo para superar lo sucedido. Reci√©n llegado al segundo mes, le ofrecieron ayuda.

Una (millonaria) ayuda polémica

Como si el dolor de lo sucedido no fuera poco, un incidente con un dirigente sindical les abrió un nuevo frente de conflicto.

“Conocimos al presidente del sindicato de Salfa a nivel nacional, Miguel √Āngel Carre√Īo C√©spedes, quien se me acerc√≥ y me ofreci√≥ pega a mi y a un mont√≥n de gente en el funeral, y pidi√≥ dinero a los sindicalizados, unos 8 millones de pesos”, cuenta Yonathan.

Sin embargo, no quiso entregar el millonario monto recolectado con aportes descontados a los trabajadores, al saber que la familia había interpuesto una querella en contra de quienes resulten responsables de lo sucedido, y que apunta a la empresa Salfa.

De acuerdo a una conversaci√≥n v√≠a WhatsApp a la que tuvimos acceso, Carre√Īo -quien es el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de Chile (Sinatrach)– les neg√≥ la ayuda escud√°ndose en que los mismos trabajadores le pidieron no entregar la ayuda, debido a que hab√≠an elegido “otro camino”. Pero, excompa√Īeros les han preguntado el destino del millonario monto, porque ni ellos mismos saben qu√© pas√≥ y a d√≥nde fue a parar ese dinero.

El dirigente incluso les habló de unos testigos que habrían visto lo que sucedió. No obstante, esos antecedentes no han sido incluidos en la investigación judicial.

Este caso no es la primera muerte registrada este a√Īo en la Divisi√≥n Salvador de Codelco, debido a la ca√≠da que sufri√≥ Mario Alejandro Rivera Prokuriza, quien perdi√≥ la vida tras caer en una batea de reflotaci√≥n del mineral.

Este √ļltimo caso fue reconocido por la estatal a BioBioChile. No as√≠ el accidente de trayecto de Felipe Salom√≥n Codoceo Mu√Īoz, contratista de la empresa Mineral Drilling, cuya muerte se produjo el 8 de febrero, a algunos kil√≥metros de El Salvador, en el sector de Salado, comuna de Cha√Īaral, debido al volcamiento del cami√≥n aljibe que conduc√≠a.

N. de la R.
Ante las consultas de nuestros usuarios, consideramos pertinente explicar que este es el primer caso judicializado en donde se invoca “karoshi”. Si bien hay otras situaciones de suicidios en contexto laboral, no hay en ninguna de ellas una acci√≥n legal que apunte a esto en espec√≠fico.

Tendencias Ahora