Nacional
Las crudas historias detr√°s de las casas tomadas y el desalojo de inmigrantes en Santiago
Publicado por: Guido Focacci
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

M√°s de 50 inmigrantes indocumentados viviendo en una casa tomada en Santiago Centro. Pobreza, fr√≠o y humedad. Ni√Īos colombianos que no entienden a√ļn que su presente responde a historias de vida brutales de sus padres despojados de todo por las FARC. Haitianos que vendieron lo poco que ten√≠an en su pa√≠s porque les prometieron un ‘mundo mejor’. Dominicanas abandonadas en las fronteras del norte, a su suerte.

Aspectos que constituyen el lado humano detr√°s de cifras fr√≠as: S√≥lo en la comuna de Santiago hay 583 cit√©s en donde viven m√°s de 20 mil personas, tambi√©n 4 casas ocupadas donde viven hasta 80 extranjeros; la municipalidad tiene 30 decretos de desalojo firmados, ya ha realizado 8; ONGs cifran en 80 mil el n√ļmero de inmigrantes irregulares en Chile, extranjer√≠a no se atreve a estimarlo; de los 600 mil regulares, un 21% tambi√©n vive en condiciones de hacinamiento; extranjer√≠a decreta unas 3.200 expulsiones al a√Īo, pero no tiene presupuesto para cumplir m√°s de 1.000.

Este es el tema de un reportaje realizado por la Revista Qu√© Pasa, centrado en una casa tomada pr m√°s de 50 inmigrantes, a una cuadra del Parque Los Reyes. El recinto que otrora fuese la bodega de una empresa de piscinas, hoy es divido en peque√Īos espacios que ocupan de a 3, 5 u 8 personas.

Mauricio, de 45 a√Īos, es colombiano y el l√≠der de la comunidad. “Fue √©l quien una ma√Īana se top√≥ con la casona abandonada y rompi√≥ sus cadenas, en octubre del a√Īo pasado. Junto a su hijo adolescente, tardaron una semana en echar a un drogadicto que viv√≠a adentro y sacar toda la basura del lugar, que les llegaba hasta el pecho. Entonces se empez√≥ a correr la voz. Dice que no puede negarle un lugar a nadie que venga huyendo de un mundo peor”, se√Īala pa publicaci√≥n.

La comunidad est√° resignada al desalojo, pero piden que al menos sea en verano. Todos ellos provienen de un clima radicalmente diferente del que han enfrentado en Santiago. “La mayor√≠a de los haitianos tiene ese temor, sobre todo despu√©s de que uno de sus compatriotas muriera de hipotermia, hace unas semanas”, aseguran.

“Muchos llegan solos al pa√≠s, y si mueren, ni siquiera son retirados del Servicio M√©dico Legal. Actualmente hay nueve cuerpos en el servicio, sin que nadie los reclame”, agregan.

Tristes historias

Gustavo es colombiano, de Buenaventura y tiene 43 a√Īos. all√° fue pescador desde los 12, cuando muri√≥ su padre. Con ese oficio lleg√≥ a tener su propia casa y su propia lancha. Las FARC le quitaron todo en 2010, cuando se neg√≥ a realizarle servicios de flete. Luego tuvo que huir de Bogot√°, luego de su pa√≠s. “Entr√≥ dos veces como poliz√≥n en barcos a Estados Unidos, pero las dos veces lo deportaron. Entonces alguien le habl√≥ de Chile, y √©l se subi√≥ a un bus con su mujer, en un viaje que dur√≥ ocho d√≠as, pensando que hab√≠a logrado escapar de la muerte”, relatan.

Benoc es haitiano, lleg√≥ hace dos meses con 44 a√Īos al hombro. “En Hait√≠ ten√≠a una casa y un campo, que vendi√≥ para pagarse el pasaje a Chile. Alguien le dijo que en esta tierra se ganaba dinero. Por eso dej√≥ a su esposa y a tres hijos, pensando que los ver√≠a pronto, y desde entonces no ha podido enviarles nada”, cuenta el reportaje.

Desalojos y expulsiones

Todo desalojo supone, además de lo descrito, un gasto considerable. Los extranjeros que cuentan con sus papeles al día reciben un subsidio de arriendo por dos meses. El resto no, una persona sin papeles no puede recibir ayudas formales del Estado.

“Es un tremendo problema para nosotros, porque muchos creen que tiene que hacerse cargo la municipalidad, no el Estado ‚ÄĒdice una autoridad municipal‚ÄĒ. Nosotros damos subsidios de arriendo por dos meses, y nos encargamos de todos los traslados. Ofrecer soluciones a m√°s largo plazo, con los recursos de las municipalidades, es imposible. El Estado de Chile debiera tener una pol√≠tica directa”, se√Īala el texto period√≠stico.

Hay dos tipos de personas irregulares en Chile, explica el texto, los que entran como turistas y se quedan, y los que cruzan la frontera de forma ilegal.

“Los primeros, si no se ha decretado su expulsi√≥n, pueden pagar una multa ‚ÄĒque ronda los 300 mil pesos, que no suelen tener‚ÄĒ, si es que quieren optar a una visa. Extranjer√≠a decreta unas 3.200 expulsiones al a√Īo, pero no tiene presupuesto para sacar del pa√≠s a m√°s de mil. De esa forma, el inmigrante irregular, que tampoco puede salir por su cuenta, queda atrapado en un sistema en donde no tiene papeles, ni acceso a cr√©dito, ni trabajo, ni posibilidad de arrendar una vivienda. As√≠ van llegando, uno a uno, a los cit√©s, con la esperanza de no ser desalojados”, relatan.

URL CORTA: http://rbb.cl/hbsn
Tendencias Ahora