Nacional
Informe de DDHH lapida realidad laboral del sector p√ļblico: “Estado es un p√©simo empleador”
Publicado por: Carolina Reyes
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Como un p√©simo empleador fue catalogado el Estado chileno, seg√ļn el informe anual de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales.

“Con propiedad podemos decir que el empleo p√ļblico en Chile es precario, de mala calidad, que el Estado es un p√©simo empleador y, por sobre todo, que al interior de la relaci√≥n laboral p√ļblica el conflicto es evidente”, se indica en la ‚ÄúRadiograf√≠a del empleo p√ļblico en Chile: derechos laborales de los funcionarios p√ļblicos‚ÄĚ.

Por lo mismo, agrega, y “pese a todas las restricciones normativas para el ejercicio integral de los derechos colectivos, los trabajadores p√ļblicos han logrado construir una organizaci√≥n capaz de superar todas las barreras normativas para hacer respetar sus derechos‚ÄĚ.

‚ÄúTal como ocurre en la relaci√≥n laboral privada, en el mundo p√ļblico hay una desigual distribuci√≥n de poder, cuesti√≥n que lleva a los trabajadores a demandar mayor protecci√≥n laboral y, sobre todo, a construir una organizaci√≥n sindical capaz de contrarrestar el poder que ejerce el Estado en su calidad de empleador‚ÄĚ, agrega.

Conocido es el conflicto que mantienen los trabajadores fiscales y el Gobierno tras el quiebre del diálogo por el reajuste salarial. A raíz del paro que llevan a cabo los funcionarios desde el 26 de octubre, el Ejecutivo instruyó descuentos por días no trabajados.

Los gremios tildaron la anunciada medida como una “pr√°ctica antisindical de amedrentamiento in√©dita”, pero seg√ļn esta investigaci√≥n, la realidad laboral en la administraci√≥n p√ļblica chilena ha estado rodeada de desigualdad en la distribuci√≥n del poder, adem√°s de una precarizaci√≥n progresiva del empleo p√ļblico.

Junto con la desprotecci√≥n laboral, est√° la tensi√≥n que marca la existencia de diferentes categor√≠as de trabajadores: planta, a contrata y a honorarios. Estos √ļltimos se llevan la peor parte.

Seg√ļn la investigaci√≥n, ‚Äúes frecuente que en el ejercicio de una misma funci√≥n existan funcionarios de planta, a contrata y a honorarios. El Estado ha abusado de esta forma de contrataci√≥n, generando consecuencias perniciosas para los trabajadores‚ÄĚ.

Se trata de empleados que ‚Äúquedan al margen de toda protecci√≥n laboral y, por ende, aunque desempe√Īan funciones habituales de la instituci√≥n, no cuentan con garant√≠as m√≠nimas para el desarrollo de su funci√≥n (l√≠mite de jornada, descansos, permisos, vacaciones, licencias m√©dicas, protecci√≥n de la maternidad, etc). En segundo lugar, no gozan de estabilidad en el empleo, ya que su continuidad queda al arbitrio de la autoridad de turno, y por tanto fuertemente determinada por factores pol√≠ticos‚ÄĚ.

Asimismo agrega que estos funcionarios p√ļblicos no tienen derechos colectivos. De hecho la Constituci√≥n les proh√≠be el derecho a huelga y los excluye de la negociaci√≥n colectiva.

“Esta forma negativa de referirse al ejercicio de un derecho fundamental es producto de las concepciones ideol√≥gicas que imperaban al interior del gobierno de facto de la √©poca, donde se miraba con mucho temor y desconfianza el conflicto colectivo, especialmente el ejercicio de la huelga como instrumento de reivindicaci√≥n laboral‚ÄĚ, consigna la investigaci√≥n.

Sin embargo, y pese a todas las observaciones, el estudio indica que el Estado sigue haciendo vista gorda y “contin√ļa manteniendo un sistema de relaciones colectivas de trabajo, donde los trabajadores p√ļblicos est√°n excluidos del ejercicio formal de los derechos de negociaci√≥n colectiva y huelga‚ÄĚ.

Radiografia Empleo Publico 1 by BioBioChile on Scribd

Tendencias Ahora